Rueda de prensa del presidente de Cs, Albert Rivera, en Sevilla, el lunes

Cs trata de aguantar su plan pero el rechazo del PSOE acerca la Junta al PP

Los populares empezarán el lunes a negociar el pacto con los naranjas y Vox

MadridActualizado:

Ciudadanos celebra hoy una reunión de toda su dirección tras la que comparecerá su presidente, Albert Rivera. La formación ha vivido como un éxito los resultados en las elecciones andaluzas. Pero la digestión de ese éxito está siendo muy pesada. El partido determinó el lunes su primer paso, y amparado en su crecimiento, y pese a ser tercera fuerza, se postuló para liderar el Gobierno regional con el apoyo del PP y del propio PSOE.

Un movimiento improbable pues supondría ver a los socialistas votando a favor de su desalojo de la Junta de Andalucía. Ciudadanos evidencia con este planteamiento su rechazo a cualquier entendimiento con Vox. El secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, insistió ayer en un pacto desde la moderación, ajustando los roles de cada actor: «Llamamos a pactar con el PP y pedimos que el PSOE se abstenga para que no tengan que entrar en juego los extremos en Andalucía».

El nivel de incomodidad respecto a Vox, más intenso en unos dirigentes que en otros, es importante en el seno de la formación. Pero parece que no tanto como para impedir un cambio en la Junta de Andalucía. «El objetivo es desbancar al PSOE para a brir una nueva etapa», manifiesta un dirigente. «El cambio ha llegado a Andalucía y eso sin duda es bueno. Ahora toca ver cómo se concreta ese cambio», apunta otra voz autorizada del partido. Otro dirigente rechaza descartar ninguna fórmula «en un proceso de negociaciones que puede ser muy largo», y aunque defiende su primera opción se muestra dispuesto a «discutir» otras propuestas. Ciudadanos evita cerrar la puerta a una investidura de Moreno Bonilla que requiera de los apoyos de Vox, visto que el PSOE ya ha rechazado apoyarles a ellos.

Y es que pese a las tensiones internas Susana Díaz sigue determinada a intentar su investidura. Y por el momento en Ferraz no quieren hablar de otro escenario. José Luis Ábalos insistió ayer en apelar a Cs pero para construir la gobernabilidad «en torno a la fuerza más votada».

Todos los caminos conducen más tarde o más temprano a un pacto de lo que ya se conoce como «las tres derechas», aunque Cs huye de esa etiqueta. Pero no favorece el entendimiento que ayer el presidente del P, Pablo Casado, no descartarse que pueda haber «un acuerdo de investidura, legislatura o Gobierno con Vox» en el que los de Santiago Abascal determinase si quiere jugar un papel activo o pasivo en el futuro Ejecutivo. Una posibilidad que en Ciudadanos se rechaza de plano.

El mensaje del PP andaluz

Hay tiempo de sobra hasta el 27 de diciembre cuando se constituya el Parlamento de Andalucía. Este es el mensaje que traslada el PP andaluz, que está eufórico y seguro de conseguir la Presidencia de la Junta de Andalucía, unas campanas al vuelo que no comparten todos los dirigentes populares andaluces pero que Juanma Moreno proclama a los cuatro vientos.

De hecho, Moreno empezará a negociar este pacto con Ciudadanos a partir del próximo lunes, cuando se empezarán a sentar con la formación naranja (una vez celebrados los órganos de dirección de Cs) y designarán a los diferentes equipos negociadores, en unas conversaciones que también tendrán su réplica en Madrid porque Pablo Casado y Albert Rivera tutelarán un proceso tan importante para ambas formaciones. En el PP, por el momento, todo son cautelas porque saben que la negociación será difícil pero parten de una postura clara: Juanma Moreno tendrá que ser el presidente de la Junta. Por una pura cuestión de aritmética y de número de votos.

Una vez que se haya iniciado la negociación con Ciudadanos, el PP también hablará con Vox, formación con la que también habrá una doble vía, andaluza y madrileña, si Santiago Abascal no decide otra cosa.