La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz
La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz - Efe

Susana Díaz no se echará atrás por riesgo de «choque de trenes» en el PSOE

Entiende que en la entrevista con ABC de Fernández Vara expresó solo un «deseo» al hablar de candidatura de unidad

MadridActualizado:

La entrevista que publicó ayer este periódico con el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ha agitado las aguas del PSOE porque pone nombres y apellidos al goteo incesante de informaciones en los últimos días sobre el intento de los barones afines a Susana Díaz por evitar un enfrentamiento «a cara de perro» entre ella y Pedro Sánchez en primarias. Un propósito que comparte también la «vieja guardia», empezando por Felipe González y Alfredo Pérez Rubalcaba.

Comenzó el viernes el presidente castellano-manchego, Emiliano García-Page, advirtiendo a la presidenta de la Junta de Andalucía de que no debería decidir «en solitario» si es o no candidata a la Secretaría General del PSOE.

Eso se interpretó internamente como señal de duda sobre sus posibilidades por parte de uno de sus principales apoyos. Y ayer, Fernández Vara vino a verbalizar en la entrevista con ABC ese miedo al abismo que embarga a muchos en el partido: «Quiero una candidatura de unidad para evitar un choque de trenes».

Desde el entorno de Díaz se interpretan las palabras de Vara más como «un deseo», que como un paso atrás de alguien que apoyó el desalojo de Pedro Sánchez de Ferraz en el tumultuoso Comité Federal socialista del uno de octubre.

«Guillermo dice algo lógico», se añade desde el Ejecutivo andaluz. Insisten en el argumento oficial de que la presidenta no ha tomado todavía ninguna decisión sobre su candidatura y en que también habrá que ver qué hace el resto. «Paso a paso y tiempo al tiempo», recalcan.

Que Sánchez decida antes del 14 de enero

Pero ni esa frase ni otras de Vara -es buena candidata pero en el PSOE «hay muchos»- ni las presiones de las plataformas pro congreso ya, que agrupan a los restos del pedrismo y al mucho más numeroso antisusanismo, van a lograr que Susana Díaz dé marcha atrás, asegura a ABC un ex alto cargo en permanente contacto con ella.

Aunque no lo pueda verbalizar todavía por estrategia, porque queda mucho tiempo hasta el XXXIX Congreso en junio, explica, «se va a presentar y lo hará independientemente de lo que diga o haga Pedro Sánchez».

A juicio de esta fuente, el exsecretario general empieza a ser «impredecible» hasta para sus escasos apoyos entre los secretarios generales de federación que le respalda; lo cual está entorpeciendo incluso los nada disimulados ya movimientos de Patxi López para situarse como «tercera vía».

El entorno más inmediato de Pedro Sánchez, así como quienes están enarbolando ahora la bandera del «congreso ya» desde las plataformas y con Odón Elorza, Zaida Cantero o Rocío de Frutos como cabezas visibles, quieren que Sánchez diga «antes» del Comité Federal del 14 de enero qué va a hacer: Si se va a presentar, como quieren sus más fieles, o cede el testigo a López para encabezar la alternativa a Susana Díaz.

Y es que a Sánchez le ocurre como a la presidenta andaluza, que no quieren a nadie de los «suyos» haciéndoles sombra. En Xirivella dejó caer que, llegado el caso, él estará «donde esté Patxi López», pero los pedristas más militantes aseguran que no acabe de fiarse de que el exlendakari aguante el pulso; por eso mantiene la intriga.

El ex líder sospecha que, con él fuera de juego, Susana Díaz no tardaría en proponer una oferta de integración al vasco para hacer efectiva esa «candidatura de unidad» que quiere Vara, pero con ella al frente. Y Díaz, por su parte, teme que pronunciamientos como el de Vara o Page vayan conformando una opinión favorable a su renuncia al liderazgo.

«No parará hasta ser secretaria general»

Durante estos dos años de pelea interna entre Sánchez y Díaz, afines y detractores de la andaluza han venido coincidiendo, resignados los últimos, en la teoría de que «no va a parar hasta que sea secretaria general».

Eso explica por qué Sánchez no logró asentarse y sigue siendo el gran arma de la andaluza, dicen sus críticos: muchísimo más débil y amenazado de sorpaso -el sondeo de GAD3 hoy para ABC le deja en 70 escaños, a 5 de Podemos- el PSOE ya no puede permitirse fallar el «tiro».

Hasta quienes la consideran mala candidata para recuperar electorado urbano y joven, admiten que si sale derrotada del XXXIX Congreso del PSOE tardarán poco en reaparecer las escaramuzas internas.

Su gran problema en unas primarias es el rechazo que suscita en amplias capas de la militancia, cosa que no le ocurre a Patxi López. Eso, y que no es diputada como el vasco. Pero hasta para esto tiene arreglo: convertirse en senadora de designación autonómica en enero y confrontar con Rajoy una vez al mes.