Septiembre negro para la historia

El contador emocional de la izquierda política ha sobrepasado con creces los límites reversibles de cualquier agresión mutua hasta escenificar una ruptura drástica basada en el rencor y la desconfianza más absoluta

Manuel Marín
MadridActualizado:

Nada más concluir la fallida sesión de investidura, los socios de la moción de censura volvieron a alentar la posibilidad de que Pedro Sánchez retome las negociaciones fracasadas con Pablo Iglesias, y ambos logren en septiembre el acuerdo ahora frustrado. La presión de la izquierda política, mediática, social e intelectual empezó en la misma tarde de ayer tratando, sin éxito, de diluir la guerra de acusaciones mutuas para el reparto de culpas. Pero algo muy profundo se ha roto en la izquierda, fiel a su tradición autodestructiva cuando de repartir el poder se trata.

Rectificar en septiembre, un «deber moral». El oasis de septiembre, como última opción de salvar de las urnas a un electorado de izquierda decepcionado y

Manuel MarínManuel MarínAdjunto al DirectorManuel Marín