Pablo Casado, presidente del PP, junto a Esteban Gonzalez Pons e Isabel Bonig - EFE

Sectores del PP reclaman portavoces que «integren» y «abran» el partido

Casado ensanchará su equipo en Génova y en el Parlamento pero esperará a conocer el mapa político y los apoyos del Gobierno de Sánchez

MadridActualizado:

El Partido Popular se prepara para nuevos cambios ante la etapa política que se abre ahora en España, en la que les toca estar en la oposición quizás en los próximos cuatro años. Tras el descalabro de las generales del 28 de abril, y la sensación interna de remontada del pasado 26 de mayo en las municipales y autonómicas, Pablo Casado se enfrenta ahora a una de las decisiones más importantes que tiene por delante, la elección de los portavoces parlamentarios. En diferentes sectores del PP han pedido que se aproveche esa elección para «integrar y abrir» el partido, algo que Génova da por hecho.

Casado no moverá ficha hasta que no se clarifique el nuevo mapa político territorial en España, con los ayuntamientos formados y con los pactos autonómicos hechos, y hasta que esté constituido el Gobierno de Sánchez, para conocer quiénes serán sus aliados. Los nombramientos del PP dependerán de esas dos variables.

Una vez pasado el intenso proceso electoral, no hay ninguna voz en Génova que ponga en cuestión el liderazgo de Casado, y el partido se mantiene unido, como subrayan todas las fuentes consultadas. Pero habrá cambios y nombramientos, y en esta segunda etapa de «renovación» del PP con Casado como presidente hay personas que han tomado fuerza, más allá del núcleo duro del presidente del partido, y que podrían tener un papel relevante y protagonista en la acción de oposición que se inicia ahora, según fuentes de Génova.

Los nombres que se han situado en primera línea del PP y que apuntan al frente de batalla incluyen diferentes sensibilidades y perfiles. Ahí están Cayetana Álvarez de Toledo, una antigua sorayista como Cuca Gamarra, Ana Beltrán, Guillermo Mariscal, Jaime de Olano, Mario Garcés, Pablo Montesinos y Belén Hoyo. Fuentes de Génova confirman que formarán parte de la primera línea de acción de la oposición en el Congreso.

La fuerza territorial

Junto a estas personas, hay un grupo de políticos respaldados por los resultados de las pasadas elecciones municipales y autonómicas, que les dota de un poder específico en esta nueva etapa del PP, como son José Luis Martínez Almeida (Madrid), Isabel Díaz Ayuso (Comunidad de Madrid) o Jorge Azcón (Zaragoza).

El resultado de las elecciones del 26 de mayo dio pie a los barones territoriales a subrayar que el camino de la moderación y el centro era el correcto, frente al supuesto giro a la derecha que se dio el 28 de abril, y que Casado ha negado en todo momento. Muchos en el PP coinciden en que el 26-M ha impulsado a sus protagonistas, como Cuca Gamarra, coordinadora de las elecciones municipales y autonómicas, frente a los que estuvieron en primera línea el 28 de abril, como Cayetana Álvarez de Toledo, cabeza de lista por Barcelona pero en la práctica número dos de Casado en aquella campaña.

En la oposición parlamentaria, el «portavoz» real será Pablo Casado, quien se enfrentará a Sánchez en los principales debates. La figura del portavoz parlamentario en el día a día debería recaer, según fuentes populares, en alguien capaz de integrar a todo el grupo parlamentario y por extensión al partido, que preserve la unidad y que tenga habilidades negociadoras, y no solo con los partidos de centro-derecha. Como apuntan veteranos diputados, en el Congreso se negocia con todos, menos con Bildu, que es la línea roja, porque hay cuestiones de todo tipo en las que se pueden alcanzar acuerdos, como algunas sociales. Y eso requiere a una persona al frente que se pueda sentar a la misma mesa que Gabriel Rufián.

Repartir juego

Dentro del PP esperan que Pablo Casado aproveche la nueva etapa que se abre ahora para «repartir juego y abrir equipos». «Cuanto más amplia sea la base de la dirección, y más sensibilidades incluya, mucho mejor para todos», advierten fuentes parlamentarias. «Casado se enfrenta a la decisión más importante, no podemos equivocarnos en la elección del portavoz», subrayan.

Fuentes populares sostienen, además, que el nuevo portavoz parlamentario debería representar al Partido Popular «que se ha recuperado en las elecciones municipales del 26 de mayo, y no al que se estrelló el 28 de abril en las elecciones generales». Es decir, alguien con un perfil más moderado y de centro y que envíe un mensaje de apertura dentro del partido, y que lidere a todos los diputados en sus diferentes familias o tendencias. Y en ese papel encajaría más alguien como Cuca Gamarra, Ana Beltrán o Guillermo Mariscal.

El debate interno

Cuando en el PP se habla de «integración» ya pocos piensan en el sorayismo. «Es un comando desarticulado», llega a decir una persona muy próximo a los sorayistas cuando estos tenían todo el poder. «Los sorayistas han dado un paso al lado claramente», aunque las etiquetas persisten.

La dinámica del congreso extraordinario que se celebró hace casi un año ha quedado superada. El debate interno se centra ahora en definir qué es exactamente el centro y cómo se defiende el espacio político frente a la competencia de Ciudadanos y Vox.

En el Congreso, algunos diputados del PP recuerdan el modelo que se instauró antes de llegar al poder por primera vez, en 1996, con una especie de «gabinete en la sombra». Podría ser una idea que se recupere ahora, para marcar de cerca a un Gobierno de Sánchez que los populares prevén especialmente débil.