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Matteo Salvini - EFE

Salvini al Open Arms: «Más vale que no se acerque a Italia»

Roma amenaza con detener al capitán y multas, como ayer hizo con el Sea Watch

Madrid Actualizado: Guardar
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El ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, disuadió ayer al barco de bandera española Open Arms de intentar llevar inmigrantes a Italia después de que la capitán de otro buque humanitario similar, el Sea Watch 3, fuera detenida este sábado tras atracar por la fuerza en el puerto de Lampedusa. «Más vale que no se acerquen a Italia, o de lo contrario les espera el mismo trato», advirtió Salvini dirigiéndose expresamente a la ONG española y a otra alemana, que opera con el Alan Kudi, que en abril desembarcó a 60 personas en Malta tras una semana aislado en el mar.

El Open Arms es en estos momentos la única nave humanitaria de rescate en el Mediterráneo Central. Hacia aguas internacionales en esta zona se dirigía ayer, según explicó en declaraciones a Efe el fundador de la ONG del mismo nombre, Óscar Camps, que iba de camino al barco para subir a bordo y poder asumir toda la responsabilidad y proteger al capitán en caso de que Roma actúe contra él como ha hecho con la patrona del Sea Watch 3.

Como se recordará, el Open Arms permaneció cien días amarrado en Barcelona después de que el Gobierno de Pedro Sánchez le denegara a principios de año la autorización para navegar hasta las costas libias argumentando que no contaba «con los certificados necesarios para garantizar el cumplimiento de la normativa internacional de seguridad marítima y prevención de la contaminación del medio marino». El barco terminó zarpando, pero sin autorización para adentrarse en zona SAR (siglas de «Search and rescue», búsqueda y rescate en su traducción al español), y se encontraba en Nápoles cuando se ha tomado la decisión de reanudar esas actividades para las que no tienen permiso.

«Acto de guerra»

De acuerdo con las palabras de Salvini, de intentar llevar inmigrantes a puertos italianos, la ONG Proactiva Open Arms se enfrentaría a lo mismo que espera ahora al Sea Watch 3, a saber: su capitana detenida, la alemana Carola Rackete, podría ser deportada bajo prohibición de entrar en territorio italiano durante cinco años, pero más allá, el barco será incautado y se le impondrá una sanción de 20.000 euros, que podría crecer hasta los 50.000 si no se paga en plazo, puesto que Roma aprobó recientemente un decreto que prohíbe entrar en sus aguas territoriales sin autorización.

Para Salvini, la capitán «ha cometido un acto de guerra» contra Italia, en tanto se enfrentó a buques de ese Estado, por lo que además podría ser condenada a 10 años de prisión.

Ante ello, el fundador de Proactiva Open Arms insistió ayer en que, para ellos, están «dentro de la ley» y subrayó que obedecer la prohibición que les fue impuesta «no lleva a nada más que a la muerte de personas».