Albert Rivera, presidente de Ciudadanos
Albert Rivera, presidente de Ciudadanos - EFE

Rivera pide a Vox que deje «las pataletas» y facilite los gobiernos del PP con Ciudadanos

El líder del partido naranja pone a los de Abascal ante una dicotomía: apoyarles o permitir que gobierne la izquierda

MadridActualizado:

«Yo no he dicho la palabra veto en mi vida ni cordones sanitarios y lo vuelvo a repetir aquí: no son vetos. Es que queremos gobernar con los partidos constitucionalistas, en este caso con el PP». Así ha comenzado esta mañana Albert Rivera su entrevista en Antena 3. Será cuestión de semántica, pero lo cierto es que ayer el Comité Ejecutivo de Ciudadanos (Cs) aprobó por unanimidad no negociar con Podemos, Vox ni los nacionalistas la formación de ningún gobierno.

La línea dibujada por la Ejecutiva de Cs pasa por la vía andaluza: lograr ejecutivos en coalición con el PP y con el apoyo externo de Vox, pero sin sentarse a negociar ninguna condición con este partido. Santiago Abascal y los suyos están decididos a no repetir el «trágala» de Andalucía, pero el presidente de Cs no ve factible que obstaculicen gobiernos del PP y de Cs para entregarle a la izquierda comunidades autónomas y ayuntamientos.

«¿Me está diciendo que Abascal va a hacer alcaldesa a Carmena? ¿Alguien se lo cree en este plató?», ha ironizado Rivera durante la entrevista, en la que ha querido trasladar la idea de que Vox está en una dicotomía: facilitar la investidura del PP y de Cs allá donde sus votos son necesarios o permitir «un gobierno de Podemos».

Por el momento, no preocupan al líder liberal los órdagos de Abascal, ni tan siquiera el lanzado en Andalucía con una enmienda a la totalidad a los presupuestos regionales. Rivera cree que Vox, al igual que tendría difícil explicar mantener a Carmena como alcaldesa en la capital, no tendrá fácil aclarar a su electorado por qué pone en riesgo la estabilidad de Andalucía y acerca un adelanto electoral a las primeras de cambio que podría devolver a los socialistas a los mandos de la comunidad.

«Los órdagos, las pataletas, los cabreos, los enfados, los tuits, los titulares, sinceramente, no me importan. Me importa trabajar por España. ¿De verdad los políticos se dedican a los tuits, a los enfados y a las pataletas o van a gobernar?», se ha preguntado nuevamente Rivera, antes de aseverar que está convencido de que populares y liberales tomarán las riendas de los ejecutivos autonómico y municipal en Madrid.

Rivera se ha puesto como ejemplo a seguir y ha recordado que él ha apoyado en el pasado investiduras de personas que no le «gustan», como hizo en 2016 con Mariano Rajoy para evitar una tercera repetición electoral consecutiva. Entonces, no obstante, el respaldo al PP no fue gratis. Los populares sí se sentaron a negociar con Cs y terminaron firmando un documento de 150 compromisos con España antes de que Cs le diese el sí quiero al PP. Ahora, Rivera pretende que Vox les dé un apoyo gratuito para evitar gobiernos de izquierdas.

«Yo no quiero un gobierno con tres o cuatro partidos matándose porque eso no es bueno para una institución», ha justificado Rivera, quien ha negado que la decisión formal de no sentarse con Vox se adoptase por presión de un sector crítico de Cs encabezado por Luis Garicano. «Hay una cosa inapelable: la democracia», ha sentenciado tras recordar que la votación de la Ejecutiva salió adelante por unanimidad.