El Rey, junto a Lesmes y la ministra Delgado - EP

El Rey: «Respetar las resoluciones judiciales es indispensable en democracia»

Don Felipe defendió la independencia y neutralidad del poder judicial en la entrega de diplomas a los nuevos jueces

MadridActualizado:

El Rey ha afirmado este martes que «el respeto a las resoluciones dictadas por los órganos judiciales» es una condición indispensable «en cualquier democracia que se precie de ello» y ha agregado que «la función de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado» está «atribuida en exclusiva a un poder del Estado, independiente y plenamente separado de los demás poderes».

Don Felipe insistió en la importancia de la independencia judicial: «Una sociedad moderna y avanzada como la nuestra, plenamente democrática como es la española, solo puede desarrollarse en paz y concordia si cuenta con un poder del Estado independiente y neutral para impartir justicia», afirmó.

El Jefe del Estado ha hecho estas afirmaciones en la entrega de despachos a los 68 nuevos jueces (40 mujeres y 23 hombres), a quienes ha dicho que «la independencia es condición indispensable para el ejercicio de vuestra función, pero también lo es la honradez, la integridad, la rectitud... en definitiva, un comportamiento ético que deriva directamente de la gran responsabilidad que asumís».

Además, el Rey les pidió que recuerden «siempre que, en el origen y la esencia» de sus pronunciamientos, «se sitúa la Constitución Española como norma fundamental de nuestra convivencia».

Añadió que «el valor de nuestra Constitución» se encuentra «en el hecho de ser la garantía de los valores supremos de una sociedad libre» y en que «ampara y a la vez limita el ejercicio del poder político». También agregó que la labor de los jueces proporciona «a nuestro país seguridad jurídica, estabilidad y certeza».

Comprometidos con la Constitución

«No es fácil, ciertamente, el reto que tenéis ante vosotros», manifestó el Rey a los nuevos jueces. «Decidir sobre las consecuencias de un delito, resolver conflictos familiares, velar por la protección de los menores, corregir abusos en el uso de la autoridad, solventar conflictos laborales…. serán muchas las situaciones que os pongan a prueba como profesionales de la Justicia y también como personas, pero el ser conscientes del importante papel institucional que estáis asumiendo os ha de ayudar a decidir en el sentido correcto, siempre en beneficio de los ciudadanos, de la sociedad y de vuestro país».

Además, les recordó que «España merece que todos y cada uno de nosotros, desde el papel que nos corresponde, estemos plena y permanentemente comprometidos con nuestros valores constitucionales», y añadió que «así se han forjado las grandes Naciones y así se ha forjado la nuestra, una Nación valorada y reconocida en el mundo por la calidad de su democracia, por la solidaridad de sus gentes y por la riqueza y la variedad de su cultura».

Don Felipe ha entregado este año por primera vez los diplomas a los nuevos jueces en Madrid, y no en Barcelona, donde ha venido celebrándose los últimos veinte años. La decisión de trasladar este acto de Cataluña a la capital la ha tomado el Consejo General del Poder Judicial, y en ella no ha intervenido la Casa del Rey, según ha podido saber ABC. El traslado ha provocado el malestar de los jueces catalanes, según una nota hecha pública por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, cuya presidente, Jesús Maria Barrientos, también ha asistido a la ceremonia.

La entrega se ha celebrado en el salón de actos de la Real Academia Española, en el que el CGPJ instaló banderas de todas las Comunidades Autónomas, junto a las de España y de la Unión Europea. En el acto, el Rey ha estado acompañado por los ministros de Justicia, Dolores Delgado, y de Interior, Fernando Grande-Marlaska. También acudió a la ceremonia el jefe de los Mossos de Esquadra, Miquel Esquius.