La rehabilitación de la sede de Exteriores ahorrará casi 10 millones al año en alquileres

Formada la encomienda de gestión para el comienzo de las obras que costarán 79 millones

MadridActualizado:

La rehabilitación y reforma de la antigua sede el Ministerio de Asuntos Exteriores en la plaza del Marques de Salamanca permitirá ahorrar cerca de 10 millones de euros anuales por los alquileres de los edificios en los que hoy se asienta la mayor parte de la dependencias del Departamento que dirige José Manuel García-Margallo.

Fue el propio ministro quien indicó hoy los gastos que ahora está asumiendo Exteriores por el alquiler de Torres Ágora, donde están la mayor parte de las oficinas del Ministerio y de otro edificio en la calle Ruiz de Alarcón, que acoge a la Dirección General de Asuntos Consulares.

El ministerio viene pagando cantidades similares desde que hace doce años, en 2004 se abandonaron las dependencias de la Plaza del Marqués de Salamanca, al haberse detectado problemas de naftaleno en algunas zonas del edificio. Como consecuencia de ello, el Gobierno ha tenido que pagar en torno a unos 100 millones de euros en alquileres.

Larga negociación

Recientemente, después de una larga negociación de Exteriores con Hacienda y con el Ayuntamiento de Madrid, el Consejo de Ministros dio luz verde a la encomienda de gestión para llevar a cabo la reforma del edificio de Marqués de Salamanca, por importe de 69 millones de euros, aunque se podría elevar a 79 millones, por posible sobrecostes en la ejecución de la obra derivados de distintos motivos y por el pago de una serie de impuestos, como el de Construcciones, Instalaciones y Obras; y la retención del 1 % cultural establecida en la Ley de Patrimonio Histórico Español.

Ayer, en la sede del Ministerio de Exteriores, la subsecretaria de Hacienda, Pilar Platero, firmó la encomienda de gestión a Tragsa, cuyo presidente, Miguel Giménez de Córdoba se hallaba presente, lo mismo que el de Ineco, Jesús Silva, las empresas que se ocuparán de llevar a cabo unas obras que se prolongarán, previsiblemente, hasta finales de 2017 o comienzos de 2018.

En el acto, García-Margallo se mostró muy satisfecho de ver que se hará realidad, lo que prometió al llegar al cargo, y que era una aspiración de los funcionarios del Ministerio. Según el ministro, la vuelta ala antigua sede permitirá a los trabajadores tener una relación más cercana, hablar más entre ellos e «implicarse más en la acción exterior, que es una actividad colectiva».

El edificio de la plaza del Marqués de Salamanca fue construido en 1942 como sede del Instituto Nacional de Industria (INI) y entre los años 2000 y 2004 albergó la mayoría de las oficinas del Ministerio de Asuntos Exteriores. Una vez se produzca la remodelación, contará con una superficie construida de 50.455 metros cuadrados, acondicionados para dar a las instalaciones una mayor funcionalidad y flexibilidad. En el trabajarán 1.214 empleados públicos y dispondrá, entre otras utilidades, de salón de actos, sala de eventos, cuatro salas de reuniones, centro de proceso de datos y sala de comunicaciones o sala de crisis, con una zona de atención al público para asuntos consulares y migratorios, así como una guardería infantil con capacidad para cincuenta niños.

El Ministerio mantendrá, no obstante, las viejas sedes del Palacio de Santa Cruz y del Palacio de Viana, cerca de la Plaza Mayor, que tienen un carácter más representativo, y la Agencia Española de Cooperación Internacional y para el Desarrollo, junto a la Plaza de Cristo Rey.