Mariano Rajoy comparece ante los medios en Santa Pola
Mariano Rajoy comparece ante los medios en Santa Pola - Juan Carlos Soler

Un presidente para Santa Pola

Internet y el AVE facilitan la nueva vida de Rajoy como registrador de la propiedad a caballo entre Madrid y Alicante

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«Rajoy ha cambiado el Gobierno por los arroces de Santa Pola, tonto no es». El comentario de una vecina del quinto en el edificio del Registro de la Propiedad número 1 del municipio alicantino puede quedarse en una verdad a medias porque las nuevas tecnologías -28 años después de que el expresidente del Gobierno iniciará su carrera política- han cambiado tanto el trabajo y los desplazamientos que podría permitirse vivir a caballo entre Madrid y la Costa Blanca.

De hecho, en la primera semana de su reincorporación al puesto, Rajoy apenas ha pasado 24 horas en Alicante, entre el AVE de ida y el de vuelta a la capital del Reino. Esa ya es una primera novedad, el tren de Alta Velocidad que no existía entre 1987 y 1989, cuando llegó por primera vez a Santa Pola con la aureola de haber sacado la oposición como el más joven registrador de toda España, con tan solo 24 años. En dos horas y cuarto llega de estación a estación y necesita unos 25 minutos más para estar en la nueva oficina, junto al puerto santapolero.

No obstante, puede optar también por la mudanza y el nuevo canal autonómico de televisión valenciano, À Punt, ha difundido de hecho que el expresidente tiene intención de traerse a su familia, un pronóstico que ya hizo su sustituto en el puesto, Francisco Riquelme, añadiendo que los fines de semana probablemente se desplazaría a Madrid. De momento, él dijo que aún no lo tenía «pensado» cuando le abordaron decenas de reporteros este miércoles en su primer día de trabajo.

Más de 15.000 euros al mes

En su primera visita de toma de contacto, volvió a alojarse en el Hotel Gran Sol de la ciudad de Alicante, un rascacielos donde ya durmió en los años 80 próximo además a la playa del Postiguet, donde se le ha visto esta semana de paseo matutino muy temprano, para no perder el hábito.

El revuelo organizado en Santa Pola ha hecho que le acompañen de momento seis escoltas, en coche oficial, pero sin identificar (su primer día llegaron tres vehículos en total), y la Guardia Civil patrulló con insistencia en los alrededores de la tranquila calle Soria de Santa Pola (sin salida) donde tiene ahora su puesto, aunque a medida que se relaje la atención sobre el expresidente se reducirá la vigilancia y las medidas de seguridad, con lo que previsiblemente se cumplirá su deseo de renunciar a todo tipo de prebendas de un expresidente, no solo su sueldo, sino también la escolta y el coche oficial.

En su primera mañana de trabajo, el pasado miércoles, tres escoltas permanecieron en todo momento en el callejón de apenas cien metros con un solo acceso para al tráfico rodado y otro peatonal desde el paseo. Al no tratarse de una ocupación presencial al cien por cien en la que el político retirado estará a diario, sino semanalmente, no hay dispositivo permanente de vigilancia.

Seguramente el dinero no va a condicionar su decisión entre residir en la meseta o la costa, porque va a pasar a cobrar más al mes que como presidente del Gobierno, a partir de unos 15.000 euros mensuales con toda probabilidad. Sus ingresos dependen del volumen de facturación del Registro de la Propiedad, porque estos servicios públicos se autofinancian y el único que necesariamente tiene que ser funcionario es el gerente.

No le faltaba razón a un transeúnte que, al escuchar a un empleado del restaurante Casa de Oro, enfrente de la oficina de Rajoy, preguntar con insistencia y acento asiático «¿Rajoy trabaja ahí?», le corrigió entre sonrisas: «No trabaja, es el dueño».

El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, durante un paseo esta mañana por el paseo marítimo de Alicante
El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, durante un paseo esta mañana por el paseo marítimo de Alicante - EFE

Pero esa decisión de renunciar a su paga vitalicia que sí cobran los demás expresidentes del Gobierno le ha granjeado el reconocimiento generalizado de los españoles, al convertirle en rara avis y alejarlo del estigma de que todos los dirigentes sin excepción viven de la política. «Es el único presidente que ha tenido los arrestos de irse a trabajar», era el comentario contundente de un jubilado de riñonera y zapatillas deportivas flamantes que no quería dar su nombre para este reportaje porque no le gusta «meterse en política» y que le alababa el gusto también a su nuevo e insigne vecino venido de la Moncloa al comer en el Restaurante Batiste. «Allí hay que llevar cartera», concretó, aunque en la carta los precios son intermedios para un establecimiento con solera -fundado en 1959- con privilegiadas vistas al puerto pesquero y prestigio por sus arroces marineros.

Sus menús están entre 30 y 45 euros con pescado y marisco fresco que llega a pocos metros a la lonja de una de las flotas pesquera más importantes del litoral alicantino. Aunque Rajoy visitará también pronto otro restaurante del Este al que suelen venir los políticos en sus visitas a Santa Pola, según este conocedor de la gastronomía local.

Nuevo boom inmobiliario

El sustituto que el propio expresidente buscó hace 28 años, compañero suyo de oposiciones, Francisco Riquelme, ha vivido el boom del ladrillo en esta zona turística y ahora toca, sino vacas flacas, al menos un volumen de trabajo menor que reportará menos ingresos en el Registro de la Propiedad que hace una década.

De hecho, este servicio llegó a contar con 15 empleados en sus mejores tiempos, en 2013 había reducido su plantilla a 11 efectivos con un ERE y en la actualidad cuenta con siete.

No obstante, no le va a faltar trabajo, en la provincia que lidera desde hace tiempo las transacciones de viviendas a extranjeros como auténtico «dormitorio» de jubilados europeos y últimamente también residentes pudientes de otras nacionalidades, incluso en los momentos de más rigor de la crisis.

Ahora este mercado vuelve a ser pujante y encadena cuatro ejercicios seguidos de crecimientos, con Alicante a la cabeza de las ventas a foráneos, 4.619 entre septiembre de 2016 y 2017 de las 24.009 transacciones que se realizaron en toda España, por delante a gran distancia de Málaga, Madrid, Barcelona y Baleares. Tiene tajo a la vista, por lo tanto, revisando escrituras y otros documentos y facilitando el flujo asiduo de notas simples, que ahora se hace telemáticamente, no como antaño.