Pablo Casado en un acto de campaña en el Balcón de San Lázaro, en Zaragoza - Fabián Simón | Vídeo: ATLAS

El PP fía el 26-M a la vuelta de votantes «decepcionados» de Vox

Casado pide «remar todos en la misma dirección» para llegar a buen puerto

Zaragoza Actualizado: Guardar
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El río Ebro, con la Basílica del Pilar al fondo, sirvió ayer de inspiración a Pablo Casado para enviar un mensaje en clave interna ante las elecciones del 26 de mayo, y después del desastre de las generales. El presidente del PP pidió a todo su partido que reme unido en la misma dirección, «para llegar a buen puerto». Según Casado, los partidos son como los ríos, una vez están más altos y otras más bajos, pero lo importante es unir fuerzas hacia la misma meta.

La moral del PP no está en su mejor momento. Se está viendo en todas las intervenciones, en las que los actores secundarios intentan insuflar «ánimos» al presidente después del varapalo en las urnas. Y se ve también en la moderada afluencia de público. Ayer, en Zaragoza, apenas medio centenar de personas se acercaron al Balcón de San Lázaro, pero en el PP explicaron que era un acto sin convocatoria de militantes.

Fuentes de la dirección nacional aseguraron ayer en Zaragoza que Casado no va a cambiar su discurso respecto a las elecciones generales. El tono moderado que está empleando, aseguran, ya lo utilizó en mítines de la campaña del 28 de abril. Es decir, no es nuevo, según puntualizan. Y respecto a la recuperación del centro político, la respuesta la dio el propio Casado en público: «Voy a seguir haciendo campaña diciendo la verdad. Que cada uno nos ubique. No sé si estamos en el centro, en el mediopensionista, en la derecha, en el centroderecha... Me da igual esto y estoy donde siempre ha estado el Partido Popular, siempre en el mismo sitio, centrados en tu futuro. No hemos cambiado, a lo mejor ha cambiado la sociedad española porque hay un Gobierno que ha manipulado y ha mentido».

La realidad es que el PP lo fía todo al regreso del hijo pródigo, al votante que se marchó a Vox y volverá, están convencidos de ello, al partido de Casado, «decepcionado» por unos resultados en las generales para el partido de Abascal que no era ni de lejos el que esperaban, y que al final solo ha servido para debilitar a la derecha y dejar a Sánchez en La Moncloa cuatro años más. Fuentes populares creen que habrá una fuga importante desde Vox al PP, pero también a Ciudadanos, y subrayan que los de Abascal acusarán el coste orgánico de tener dos campañas consecutivas: «No tienen partido ni estructura para ello». El PP exhibe su poderío territorial con sus más de 60.000 candidatos ante las próximas elecciones municipales y autonómicas, algo con lo que solo puede mirarle a la cara el PSOE, pero ni Ciudadanos ni Vox.

En su intervención junto al Ebro, Casado insistió en la importancia de unir el voto del centro-derecha en las elecciones del 26 de mayo, para poder actuar de contrapeso del Gobierno de Sánchez en La Moncloa. Se preguntó en voz alta si los votantes de centro-derecha están dispuestos a «unir esfuerzos» para evitar que la izquierda gobierne. «Es una pregunta interesante», subrayó. La repetirá a lo largo de toda la campaña, porque de su respuesta depende la remontada del PP en las próximas elecciones.

Uno de los cambios más visibles de Casado en este inicio de la nueva campaña es que ya no se muerde la lengua con Ciudadanos y Vox, algo que sí hizo en las generales, cuando insistió en que su único rival era Sánchez. Ahora se ha dado cuenta de que no. En el centro-derecha tiene dos adversarios serios que quieren «comerle» el terreno. Ayer fue al ataque directo contra ellos y aseguró que «les interesaba la competición en el centro y la derecha», algo que tachó de «irresponsabilidad». «Espero que los españoles sepan valorarlo».

El líder del PP espera que los electores de centro-derecha vean con claridad qué partido «no se metió ningún día con Ciudadanos ni con Vox, y qué otros partidos han descorchado el champán después de ver el resultado de las elecciones y comprobar que Sánchez podía seguir otros cuatro años en La Moncloa». Casado ve «imprescindible» que el centro-derecha una sus votos al PP «si no quiere que su división permita una división en España».