Encuesta CISPodemos se impone entre los jóvenes y ya muestra más fidelidad que el PSOE

PP y PSOE solo superan a Iglesias de manera clara en los votantes de más de 55 años

MadridActualizado:

El «sorpasso» que Podemos pretende rubricar sobre el PSOE en las próximas elecciones ya se produjo de manera parcial el 20-D. La formación de Pablo Iglesias superó a los socialistas en 17 de las 25 ciudades más pobladas del país.

Los datos de la encuesta postelectoral del CIS publicados esta semana ponen de manifiesto dónde y por qué se produjo ese escenario. La primera conclusión es sencilla: Podemos y sus confluencias se han convertido en la primera fuerza política del país entre los votantes menores de 44 años, donde su ventaja respecto a los otros tres grandes partidos es muy contundente. Entre los 18 y los 24 años le votaron el 31,2% de los electores. Un nivel que sube al 35,7% entre los de 25 a 34 años.

En esas dos franjas, Ciudadanos es segunda fuerza, pero a mucha distancia (17,6% y 16%, respectivamente). Esta posición de hegemonía entre ese espectro del electorado solo es comparable a la que tiene el Partido Popular en los mayores de 65 años. Los populares obtienen entre los jubilados un 37,6% de los votos.

En los votantes de entre 35 y 44 años Podemos y sus confluencias se mantienen como primera fuerza con el 22,9%, aunque en este espacio el partido de Albert Rivera, que vuelve a ser segundo, es capaz de competir mejor y logra el 18,2% de los sufragios.

El presidente de GAD3, Narciso Michavila, explica que estos resultados reflejan que Podemos ha logrado capitalizar el voto de rechazo al sistema y el de los más afectados por la crisis económica. «El más castigado por la crisis es el menor de 45 años», explica, mientras que en el caso de «los más mayores el sistema social les ha protegido mejor». Y lo resume en que el elector de Podemos vota «contra un sistema que les ha dejado fuera».

El votante de Ciudadanos también vota contra los partidos tradicionales, y en cierta forma contra el sistema político, pero no es capaz de representar a los más damnificados por la crisis. «Es un voto mucho más propio de funcionarios o de profesionales autónomos», explica Michavila. El presidente de GAD3 explica que el voto de Podemos recuerda mucho al movimiento que en Estados Unidos representa Bernie Sanders: « Son jóvenes, con un alto nivel fomativo pero procedentes de familias con bajo poder adquisitivo, y que la crisis les ha dejado atrás».

No obstante, Michavila trata de aplicar ciertas cautelas a estos datos. «La encuesta está justo hecha en el mes de febrero, en un momento en el que el voto a Ciudadanos estaba marcado por haber defraudado las expectativas». Ahora las cosas podían ser diferentes. Michavila cree que «la encuesta viene muy bien para ver cómo se votó, pero no para saber qué pasará».

Una cuestión generacional

El barómetro pone de manifiesto que la pérdida de apoyos del bipartidismo se produce entre los jóvenes, dónde sus registros de 2011 se hunden y son superados por los dos emergentes. Es conforme aumenta la edad de los españoles cuando los partidos tradicionales resisten mejor. Entre los votantes de 18 y 34 años, el PSOE perdió veinte puntos respecto al resultado de 2011. El PP pierde unos diez puntos en todas las franjas por debajo de los 64 años. Sin embargo, entre los jubilados solo retrocedió cuatro puntos.

En la batalla que librarán el PSOE y Podemos, los de Pedro Sánchez solo son capaces de superar a los de Iglesias a partir de los 45 años. En la franja entre 45 y 54 años logran ser el partido más votado, con el 21,4% del voto; pero Podemos sigue aguantando bien con un 20,6%, dos puntos más que el PP y siete más que Ciudadanos, que en esta franja de edad empieza a dejar de ser competitivo.

Alta fidelidad pese a ser nuevo

ABC explicaba en su edición de ayer por qué Ciudadanos representaba el voto más volátil. Tiene fácil contentar a todos, pero también tiene fugas hacia los demás. Además, los partidos nuevos carecen del componente de voto tradicional, que es por ejemplo el que según el CIS lleva a más electores del PSOE a votar a su partido.

Pero en el caso de Podemos, pese a ser un partido nuevo, demuestra altos niveles de fidelidad en las variables que plantea el CIS. En un nivel incluso superior a la que demuestra el electorado socialista, algo que puede ser importante de cara a las transferencias entre uno y otro partido. A la pregunta de si habría votado lo mismo en caso de conocer el resultado del 20-D, un 90,5% de los electores habría votado lo mismo. Algo más que el 87,6% que declararon lo mismo entre los votantes socialistas. Los votantes de Pedro Sánchez habrían cambiado su voto en el 6,5% de los casos. Los de Pablo Iglesias solo lo habrían hecho en el 5,6% de los casos. Los más fieles son los del PP, que solo cambiarían su voto en el 1,4% de los casos. Los de Ciudadanos lo harían en el 14,3%.

De izquierdas, no transversal

Podemos logra ser el partido más votado entre los votantes que se ubican en el 1, 2 y 3 de la escala ideológica. Es decir, los electores que se definen más de izquierdas. «Ellos han tratado de hablar de transversalidad y van a terminar pactando con Izquierda Unida», plantea Michavila. Cree que eso podría terminar por hacerles descender en los votantes que se ubican en el 4 de la escala, donde obtienen el 21,1% del voto. Y más todavía en el 5 de la escala, donde consiguen el 13,7% del voto. En esos dos puntos es donde se encuentran la mayoría de los electores (un 34,7%). Podemos no ha logrado esa hegemonía en esas dos franjas, como ambicionaban y apuntaban las encuestas que a comienzos de 2015 los situaban en cabeza. En ese espacio PSOE y Ciudadanos han conseguido colocarse por delante. Los de Albert Rivera necesitan subir especialmente en ese espacio y llevar a Podemos más a la izquierda para poder crecer.