EFE  Zapatero, durante la rueda de prensa que ofreció ayer tras la cumbre UE-México en Comillas
EFE Zapatero, durante la rueda de prensa que ofreció ayer tras la cumbre UE-México en Comillas

Pitos y abucheos para Zapatero en su primera salida tras anunciar el recorte

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L. AYLLÓN / ABC

COMILLAS/MADRID. En su primera salida a la calle desde que anunció su plan de recortes para reducir el déficit, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, recibió ayer una fuerte pitada y gritos de «fuera, fuera» por parte del público que aguardaba su llegada a la Plaza Mayor de Santillana del Mar, a donde acudió para participar en los actos previos a la Cumbre UE-México.

Aunque hace ya tiempo que Zapatero trata de evitar su contacto con la calle para no exponerse a los abucheos, ayer no le quedó más remedio al acudir a un acto de permuta de banderas históricas entre México y España.

Pero la protesta que más preocupa al Gobierno es la que preparan los sindicatos contra el recorte, y ayer, desde Toledo, el ministro de Fomento, José Blanco, pidió a los organizadores de la protesta «una respuesta proporcionada» a las medidas anunciadas por el Gobierno.

Por la tarde, durante una rueda de prensa en Comillas, al término de la cumbre UE-México, Zapatero fue preguntado por las medidas de ajuste y aseguró que las pensiones van a mantener su poder adquisitivo en el conjunto de la legislatura.

En su primera comparecencia ante la prensa desde el pasado miércoles, Zapatero argmentó que en 2009 las pensiones tuvieron una subida del 2%, mientras que la inflación sólo aumentó el 0,8%. Añadió que se revalorizarán en 2010, según el IPC de noviembre, y no subirán en 2011, y subrayó que las pensiones mínimas (3,2 millones de personas) se verán revalorizadas. «Han ganado un 25% de poder adquisitivo desde 2005». «Es cierto -dijo también- que las medidas son duras y necesarias, y es comprensible que tengan un impacto en las encuestas y en el respaldo al Gobierno y al PSOE. Pero en circunstancias difíciles como las que tenemos, mi responsabilidad es pensar en el futuro de mi país más que en futuros políticos o personales».

En este sentido, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, avanzó en la cadena Ser que el Gobierno «tomará nuevas medidas y pagarán más los que menos tienen».

Sin embargo, el PP dejó ayer bien claro que votará en contra de la congelación de las pensiones. Así lo afirmó la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, quien manifestó «con toda la tranquilidad», pero de forma «absolutamente radical», que el PP va a votar en contra de esta medida. A cambio, propuso recortar 400 millones de euros de cooperación al desarrollo y enumeró otras partidas cuya supresión permitiría ahorrar entre 1.300 y 1.500 millones. «Sobra mucha administración pública», dijo.

En un encuentro con pensionistas de Talavera de la Reina, Cospedal indicó que España tiene que ser un país solidario, pero «primero tiene que serlo con sus personas mayores». Calificó al plan de ajuste de Zapatero como «el recorte más insolidario» y se mostró en contra de que «los más débiles» paguen «los despilfarros» del Gobierno. «Que no nos vengan hablando de gobiernos sociales y progresistas porque aquí el gobierno social y progresista se llama Partido Popular, porque somos el partido de los trabajadores, de los autónomos, de los pequeños y medianos empresarios, y el partido que protege a los pensionistas», afirmó.

Cospedal recordó que cuando el PP gobernó tuvo menos déficit, propició la creación de empleo y garantizó por ley el poder adquisitivo de las pensiones.