Pedro Sánchez durante su comparecencia tras ser recibido por el Rey - EFE / Vídeo: PP no se opone a que UPN pueda abstenerse ante Sánchez

La «vía navarra» con UPN toma forma como alternativa

Ábalos considera «muy responsable y muy sensata» la propuesta de UPN

MadridActualizado:

La euforia que produjeron en el PSOE los resultados electorales del 28 de abril ha dejado paso con el tiempo al convencimiento de que esta legislatura no va a ser tan cómoda como esperaban. Y que empieza a adquirir importantes semejanzas con los equilibrios a los que Pedro Sánchez se vio obligado antes de las elecciones, en los diez meses que gobernó después de la moción de censura.

El PSOE lleva toda la semana con una limitadísima agenda oficial. El motivo es la crisis abierta por lo sucedido en Navarra. El pasado fin de semana el presidente en funciones decidía dar un volantazo para evitar que su federación en Navarra construyese un Gobierno foral en un acuerdo con Podemos, Izquierda Unida, Geroa Bai y la necesaria abstención de EH Bildu. En Ferraz no convencía que los herederos de Batasuna fuesen a ser necesarios toda la legislatura para alcanzar la mayoría absoluta. «No era solo cuestión de una investidura, sino de cómo gobernar cada día», dicen en Ferraz.

La decisión ha dejado a los pies de los caballos a la federación navarra, que no obstante ha continuado los contactos para explicar esa fórmula de Gobierno. Pero en Ferraz lo tienen claro. Ya se ha comunicado al partido en Canarias que pueden negociar en las instituciones del archipiélago sin miramientos hacia Coalición Canaria. Se apuesta todo a la vía de Navarra. El presidente de UPN, Javier Esparza, se abrió claramente a facilitar la investidura. El movimiento tiene, evidentemente, la contrapartida de que en Navarra el PSN se abstenga para que él sea el presidente liderando la coalición Navarra Suma. Ciudadanos y PP, integrantes de esa coalición, con distinto entusiasmo, avalarían esas dos abstenciones con tal de que la legislatura eche a andar y deje de planear sobre ambos, especialmente sobre Albert Rivera, la posibilidad de una abstención por su parte.

«La propuesta de Unión por el Pueblo Navarro nos parece muy responsable y muy sensata», dijo ayer José Luis Ábalos, secretario de Organización del PSOE y ministro de Fomento. Aunque no quiso vincularlo con el gobierno automático. Pero evidentemente la operación está relacionada.

«Con Bildu no se acuerda»

La vicepresidenta Carmen Calvo fue clarísima ayer respecto a que la «prioridad» de los socialistas es lograr la investidura en el ámbito nacional en detrimento de un gobierno autonómico. Aunque consideró «lógico» que la líder socialista navarra haya iniciado conversaciones, rápidamente expresó que «en mi partido hay una prioridad de situaciones. Tenemos al Gobierno de España en funciones, unos resultados que nos colocan en la asunción de ese Gobierno de España. Eso es muy importante para un partido como el nuestro», dijo Calvo. La consecuencia es que eso significará que en todos los lugares «seguramente» los socialistas no lograrán su propósito de gobernar. Sacrificarse en Navarra para garantizar la investidura.

No obstante, Sánchez ayer quiso dejar esta opción en un segundo plano. Él no se reunirá personalmente con UPN y derivó ese encuentro a «otros formatos» en los que recabar la opinión de Esparza. Además volvió un paso atrás y dijo que «con Bildu no se acuerda nada», pero no reprochó que Chivite siga intentándolo por el momento.