Los mineros, dispuestos a todo para conservar sus privilegios
Las cuencas mineras, en pie de guerra - afp

Los mineros, dispuestos a todo para conservar sus privilegios

Se jubilan a los 44 años; la mitad, con una pensión media de 2.100 euros. Los costes de sus destrozos ascienden a un millón de euros. Pretenden que no se corten las ayudas al carbón

madrid Actualizado:

Las cuencas de Asturias, León, Teruel, Palencia y Puertollano arden. Cuando se cumple casi un mes del comienzo de una huelga indefinida que ha derivado en cortes de carreteras y del tráfico ferroviario día tras día, los mineros están decididos a llevar su lucha a Madrid. Si esta semana fueron las «mujeres del carbón» quienes se manifestaron a las puertas del Senado, el próximo 11 de julio unos doscientos mineros confluirán en la capital para dar más visibilidad a sus reivindicaciones.

Pretenden los trabajadores del carbón que el Gobierno dé marcha atrás en sus planes de reducir las ayudas al sector, que cifran en un 63%. Una demanda que hasta ahora ha venido acompañada de barricadas, enfrentamientos con la policía y una radicalización creciente, con el lanzamiento de cohetes, rodamientos y todo tipo de objetos contundentes. Entre su «arsenal» hay dispositivos de fabricación casera que lanzan pelotas de golf. La Asociación Pro Guardia Civil ha llegado a hablar de terrorismo callejero. En una de sus acciones estuvieron a punto de provocar una desgracia, cuando un tren chocó contra unos troncos colocados sin previo aviso en la vía ferroviaria.

La UE decidió que las subvenciones debían acabar en 2014

El origen de los percances se encuentra en las ayudas europeas a un sector condenado a desaparecer. La Unión Europea decidió en 2010 que las subvenciones a las minas de carbón debían acabar en 2014. El Gobierno de Zapatero acordó una prórroga de cuatro años más. La hoja de ruta fijaba una reducción del 30% antes de terminar 2013, un 40% en 2015, un 60% en 2016, un 75% en 2017 y así, hasta dejarlas a cero en 2018.

Los Presupuestos Generales del Estado para 2012 han acelerado este proceso. La ayuda prevista de 301 millones de euros será finalmente de 111 millones, es decir, un ajuste del 63%. Los fondos europeos se retiran de los sectores deficitarios, como lo es el del carbón español, incapaz de suministrar la demanda del territorio nacional.

Sin embargo, el Estado ha mantenido unas condiciones extremadamente favorables para los mineros. Como contó ABC, el 48% de los mineros prejubilados cobran más de 2.100 euros al mes. Lo hacen desde los 44 años. En algunos casos, las jubilaciones anticipadas se formalizan con 40 años. Eso es así por una orden ministerial de 1973, que proporcionaba esta garantía a una profesión de riesgo. Un 30% de los trabajadores se prejubilan entre los 45 y los 49 años y un 17% antes de los 54. Cada minero retirado le supone a la Seguridad Social 433.000 euros de media.

Cada minero retirado le supone a la Seguridad Social 433.000 euros de media

Los trabajadores quieren mantener estas condiciones a toda costa, aunque eso suponga dificultar la vida diaria de los ciudadanos, que empieza a distanciarse del sector minero. En Asturias, solo en un día, hubo sesenta cortes de vías públicas. Para llevar a cabo estas actuaciones los mineros se coordinan a la perfección. Lo hacen a la vieja usanza, sin apenas usar el teléfono móvil y mucho menos las redes sociales. Siempre van con la cara tapada, con una estrategia planeada en los bares. Su hermetismo es máximo, y no aceptan la entrada de personas ajenas a su sector.

El acoso sobre el alcalde de Ponferrada, que se vio obligado a encerrarse en un bar para no ser agredido, supuso esta semana un nuevo paso en el desafío minero. Los costes para el Estado en infraestructuras ascienden casi a un millón de euros, entre los daños causados y la pérdida de viajeros en los servicios de tren. El Gobierno se muestra dispuesto a dialogar e insiste en su apuesta por el carbón autóctono. Los mineros no quieren ni oír hablar de recortes.