Juego de máscaras en el juicio de Marta

¿Miguel solo o con «el Cuco»? ¿La violó y la asesinó o sólo la mató? ¿Con el cenicero en el salón o con el cable en el dormitorio?... No es el Cluedo; es el juicio de Marta del Castillo

MERCEDES BENÍTEZ
SEVILLA Actualizado:

Han pasado casi tres años desde que Marta del Castillo salió un sábado por la tarde y no volvió. Hoy su asesino confeso está en el banquillo, acusado de violación, asesinato y encubrimiento. Junto a él se sientan sus tres supuestos cómplices, mientras que un cuarto, «el Cuco», fue juzgado por un tribunal de menores. Sin embargo, sin cuerpo del delito porque los restos de Marta no fueron encontrados y tras los continuos cambios de versión, hoy por hoy la única certeza es que murió a manos de Miguel Carcaño. Y eso se sabe porque es lo único que él mismo ha admitido en nueve ocasiones. Siempre ha dicho que acabó con su vida, aunque el resto de la historia la cambiara a su antojo. Todo lo demás siguen siendo incógnitas. No se sabe si la violó y después la asesinó para ocultar la agresión sexual o si sólo la mato. Ni si lo hizo con el cenicero en el salón o con la alargadora en el dormitorio. Tampoco si fue él solo o con el menor. Y hay dudas sobre si le ayudó Samuel, o también «el Cuco», y sobre si su hermano Javier era el cerebro de la trama, como piensan la acusación particular, y si su novia, María, estuvo allí.

El cadáver

En el río, el vertedero o Camas

Las preguntas son infinitas. Pero la principal: ¿dónde está el cuerpo?, sigue sin respuesta debido a ese «pacto de silencio» de los implicados que ha quedado patente en las dos primeras semanas del juicio. Unas sesiones que han evidenciado la capacidad de esa pandilla no solo para no decir la verdad, sino para liar aún mas la madeja y sembrar la sospecha sobre los policías acusándoles de presionarles para que confesaran o de inducirles a decir el sitio en que la dejaron. Aunque los cinco declararon, ninguno reveló el paradero de los restos de Marta, pese a que la Fiscalía y la acusación particular se lo preguntaron a todos, ya que para los padres sería «el único alivio» para acabar con una «tortura infinita». Miguel dijo que no lo sabía y que su amigo Samuel, a quien acusa de haberle ayudado a llevársela, le dijo «algo del río». Y Samuel, Javier y María aseguraron que no saben nada de nada. En cuanto al menor, «el Cuco», respondió a la pregunta con un «pregúntele a Miguel». Con todo, lo único que hay son versiones. Miguel y Samuel admitieron que la tiraron al río, en confesiones anteriores, lo mismo que «el Cuco». Pero luego Carcaño cambió la versión y dijo que la arrojaron a un contenedor. Y más tarde la que fuera novia de este dio otra pista, asegurando que Miguel le contó que la enterraron en Camas. En ningún sitio apareció.

Cómo murió

Con el cenicero o la alargadera

Sigue siendo también una incógnita. Carcaño siempre ha reconocido que acabó con la vida de Marta, pero ha cambiado el relato. Primero dijo que la mató de un golpe con el cenicero en el piso de la calle León XIII tras una riña. Aseguró que esa discusión fue porque la joven le recriminó que fuera contando cosas acerca de ella. Esa es la versión que ahora ha dado ante el tribunal y que le valdría una condena solo por homicidio. Y también es la que se han creído ya otros cuatro jueces, puesto que en la sentencia del «Cuco» así lo han explicado. Sin embargo, hubo otra confesión de Carcaño, la que se creen la Fiscalía y la acusación particular, y por la que piden 52 años de cárcel. Según dijo Miguel ante el juez, él y «el Cuco» golpearon y violaron a Marta amenazándola con una navaja. Y luego la estrangularon con la alargadera del ordenador. Ahora asegura que aquello lo contó para esquivar el jurado, que no juzga violaciones.

Los cómplices

Solo Samuel y el Cuco o todos

Es otro de los puntos sobre los que existen varias versiones. Miguel implicó al «Cuco» en la violación y muerte de Marta. Pero luego se desdijo y aseguró que la mató él solo. Y también hay contradicciones sobre quiénes fueron realmente sus cómplices a la hora de deshacerse del cuerpo. Parece que la implicación del «Cuco» ha quedado probada, puesto que ha sido condenado en dos ocasiones por ello. En cuanto a los demás, Samuel, a quien Miguel apunta, lo niega ahora todo y, según dijo al tribunal, lo achaca a presiones policiales. En el juicio afirmó que esa noche estuvo de «botellona» y que no pisó la vivienda de León XIII, pero a la Policía le aseguró que colaboró en la desaparición del cuerpo. En cuanto al hermano de Carcaño, Javier, también lo niega todo ahora, hasta que conociera a Marta, pero fue «el Cuco» el que lo implicó, y la acusación particular lo considera «el cerebro de todo». Además, en el juicio se escuchó una grabación en la que le da instrucciones a su hermano. «Tú a esa hora estabas en Camas», le dijo. Su novia, María, también niega que supiera nada, pero estaba en la casa a la hora en que supuestamente se llevaron el cuerpo.

Cómo la sacaron

En coche o en moto

El vehículo usado para sacar del piso el cuerpo de Marta también es una incógnita. Aunque la versión que parece más lógica es la que contaron acerca de que «el Cuco» llegó conduciendo el coche de su madre (pese a que era menor de edad y no tenía carné de conducir) y que ese fue el vehículo usado para llevarla envuelta en una alfombra. Además, tanto «el Cuco» como el propio Samuel han admitido en el juicio que fueron a pasar el aspirador a ese coche por indicación del padre del menor. «Nos dio tres euros para que le pasáramos el aspirador», confesaron durante la vista oral. Otra versión que parece increíble la dio Samuel a la Policía. Dijo que él y Miguel se montaron en la moto con el cuerpo de Marta entre ambos y así la llevaron hasta el puente para tirarla al río.

La hora de la desaparición

Por la tarde o de madrugada

También sobre esto existen dudas, ya que Miguel asegura que mató a Marta sobre las 8.30 de la noche y que inmediatamente llamó a sus cómplices para que le ayudaran a hacer desaparecer el cadáver. Sin embargo, hay un testigo clave, que esta semana volvió a explicar que vio al asesino confeso empujando una silla de ruedas en el portal de León XIII donde ocurrieron los hechos, sobre la 1.30 de la madrugada. Y eso hace pensar que después de matarla Miguel se fue a Camas, donde vivía su novia de entonces, y luego saltó por la ventana para volver a deshacerse del cuerpo. Ese testimonio de la silla de ruedas deja también sin coartada a María, la novia de su hermano Javier. Y es que esta joven declaró que llegó al piso a estudiar hacia las 11.30 de la noche y no salió hasta las 8 de la mañana. ¿Quién va a creerse que no se dio cuenta de que había una muerta en el salón?