DEFENSA/ENTREVISTA

Jens Stoltenberg: «Una defensa fuerte es el mejor modo de prevenir una guerra»

El secretario general de la OTAN subraya que «España es un aliado fuerte y comprometido»

Enviado especial a BruselasActualizado:

Durante esta legislatura España se ha situado en la OTAN como «un aliado con un papel clave y relevante», subraya el secretario general de la Alianza Atlántica, el noruego Jens Stoltenberg (Oslo, 1959), quien este próximo miércoles asistirá en el campo de maniobras de San Gregorio (Zaragoza) a la mayor demostración de fuerza de la última década de esta organización político-militar compuesta por 28 países. Será el colofón al ejercicio «Trident Juncture 2015», en el que participan 36.000 efectivos de 35 países diferentes, con Italia y Portugal como otros escenarios.

«España es para nosotros clave porque durante todo el año 2016 liderará la fuerza de punta de lanza para responder ante cualquier amenaza... en el Este o en el Sur, o donde sea», explica Stoltenberg. Así es, la Brigada de Infantería Ligera Aerotransportable «Galicia» VII y el cuartel de la OTAN de Bétera estarán activados a partir de enero para desplegar una fuerza de hasta 5.000 efectivos si así se requiere desde la OTAN. En apenas 48 horas llegarían a la zona amenazada.

Con bandera de la OTAN, las Fuerzas Armadas españolas despliegan en Turquía con una batería de misiles Patriot y 155 efectivos del Ejército de Tierra; en Estonia (primer cuatrimestre de 2015) y Lituania (primer cuatrimestre de 2016) con cuatro aviones de combate Eurofighter; o en el Mediterráneo con la participación de buques de la Armada en las agrupaciones navales permanentes. Además, la semana pasada concluyó el repliegue de Afganistán, manteniéndose un grupo de veinte efectivos en los cuarteles de la misión en Kabul.

En una entrevista en exclusiva para ABC, el secretario general de la OTAN nos recibe en su despacho en Bruselas. Frente a la actual sede se construye una nueva, acristalada e imponente, que la Alianza Atlántica espera estrenar, de una vez, en otoño del próximo año.

¿Cuál es la importancia para la OTAN del ejercicio «Trident Juncture 2015» que tiene como escenario principal España desde hace dos semanas?

La importancia del ejercicio «Trident Juncture 2015» reside en que la OTAN está enviando un mensaje claro: estamos preparados para proteger y defender a toda la Alianza contra cualquier amenaza. Estamos atravesando un tiempo en que la OTAN se está adaptando a una nueva realidad. Asistimos a un cambio en la seguridad global con la inestabilidad y violencia emergente en escenarios como Oriente Próximo o el Norte de África -en nuestra frontera Sur- y observamos una Rusia más autoritaria en el Este con la anexión de Crimea y la desestabilización del Este de Ucrania. Por tanto, la OTAN tiene que responder, estamos respondiendo y por ello estamos aumentando el grado de preparación de nuestras fuerzas y capacidad de desplegarnos rápidamente. El ejercicio «Trident Juncture 2015» es clave para esto último y en ello se enmarca su celebración. Además es en el Sur, una zona también prioritaria para la OTAN. España es un aliado fuerte y comprometido con la defensa colectiva. Y una defensa colectiva fuerte es el mejor modo de prevenir una guerra.

Entonces, ¿el «mensaje claro» al que se refiere no tiene como destinatario Rusia?

Estamos enviando un mensaje a cualquier adversario potencial: la OTAN está lista para desplegar fuerzas militares rápidamente y lo podemos hacer por tierra, mar y aire. España juega un papel clave en toda esta configuración y diseño: primero, porque es país anfitrión del ejercicio «Trident Juncture»; segundo, porque en 2016 liderará la denominada Fuerza de Muy Alta Disponibilidad [«Very High Readiness Joint Task Force» o VJTF, en inglés], también conocida como «fuerza de punta de lanza».

Explíquenos, ¿cómo se desplegará esa fuerza que liderarán el cuartel de la OTAN de Bétera y la Brilat «Galicia» VII?

El objetivo es que esa fuerza de punta de lanza española pueda estar lista para desplegarse en 48 horas ante cualquier amenaza. Luego, por supuesto, el resto de fuerzas se desplegarían en un plazo de unos pocos días. Ese grueso de la fuerza, de otros países, alcanzaría unos niveles de 40.000 efectivos, lo que significa que hemos doblado nuestra capacidad de despliegue rápido para adaptarnos a la nueva realidad. Además hemos establecido ocho nuevos cuarteles generales de despliegue en ocho países de nuestra frontera en el Este y hemos mejorado nuestro sistema de toma de decisiones, nuestra capacidad de inteligencia y conocimiento de la situación.

¿También atenderá a las amenazas crecientes en la frontera Sur de la OTAN? Este punto preocupa especialmente a países como España...

La denominada «fuerza de punta de lanza», como la posterior «fuerza de respuesta» de la OTAN, puede ser desplegada donde sea y cuando sea… lo que quiere decir que también puede ser desplegada en el Sur si se necesita. Se desplegará también con pequeños elementos y unidades, o en su totalidad.

En ese escenario de inestabilidad creciente que es el Sur, ¿cómo se prepara la OTAN para predecir posibles focos de inestabilidad?

Ahora «Trident Juncture 2015» tiene lugar en el Sur. Estamos además en el proceso de establecer un sistema de vigilancia terrestre aliada con aviones no tripulados -en el ejercicio se desplegarán en Sicilia, también en el Sur-, algo muy importante para ver qué está sucediendo a nuestro alrededor y predecir qué puede pasar. Esto siempre ha sido muy importante pero es incluso más importante ahora porque tenemos más incertidumbre, más violencia, más inestabilidad, de ahí la necesidad de incrementar nuestro conocimiento de la situación también en el Sur.

¿Cómo combate la OTAN contra el yihadismo, la principal amenaza de países como España? ¿Y, más particularmente, qué puede hacer contra el yihadismo del Daesh, también conocido como Estado Islámico?

Todos los aliados de la OTAN, y la OTAN en sí misma como organización, juegan un papel clave en la lucha contra el yihadismo. Todos nuestros aliados participan, en diferentes modos, en la Coalición Internacional contra el ISIL y, por otro lado, hay que recordar que la mayor operación militar de la historia de la OTAN es la de Afganistán. Y el porqué de nuestra misión en Afganistán, tras los atentados del 11-S, es la lucha contra el terror, la lucha contra Al Qaida, e impedir que Afganistán se convirtiera en refugio seguro para yihadistas internacionales. España siempre ha sido una parte importante en la lucha contra el terrorismo yihadista, contribuyendo durante muchos años a la operación en Afganistán. Me he encontrado con soldados españoles en Afganistán y me impresionó su alta cualificación y profesionalidad. Estamos luchando contra el yihadismo desde diferentes puntos de vista.

España replegó la semana pasada el grueso de sus tropas de Afganistán, donde el escenario de inestabilidad es creciente. Solo permanece un destacamento español de veinte efectivos en Kabul. ¿Le pidió a España que permaneciese un año más como harán otros países?

Ahora estamos diseñando el futuro de nuestra actual misión «Resolute Support» en Afganistán. Esto será objeto de debate en la próxima reunión de ministros de Exteriores que se celebrará a principios de diciembre. España ha contribuido durante muchos años a la misión y estoy muy agradecido por ello. Muchos países han mostrado flexibilidad y también estoy muy agradecido por ello, no he realizado ningún tipo de petición concreta específica a ningún país aliado.

La situación en Libia preocupa enormemente a países como España. ¿Cómo ve la situación en este país?

La situación es de gran preocupación. Vemos inestabilidad y violencia. Apoyamos los esfuerzos del enviado especial de la ONU, el diplomático español Bernardino León, para encontrar una solución negociada. No será fácil, habrá decepciones y contratiempos pero no hay otra alternativa que negociar una solución política tarde o temprano. La OTAN está preparada para ayudar y apoyar a Libia cuando la situación sobre el terreno lo permita y haya un requerimiento sobre ello.

Recientemente Tony Blair ha reconocido «errores» en la guerra en Irak. ¿Se arrepiente la OTAN de haber intervenido en Libia en 2011 y haber acabado con el régimen de Gadafi?

Antes de nada quiero dejar claro que la guerra de Irak no fue una intervención de la OTAN, ni fuimos parte de ello. En Libia la OTAN intervino bajo un mandato de la ONU para proteger a los civiles contra las atrocidades cometidas por el régimen de Gadafi. Lo hicimos con un mandato del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y con un acuerdo de la Alianza Atlántica. Cumplimos ese mandato al frenar las atrocidades del régimen de Gadafi contra los civiles del pueblo de Libia. El desafío vino tras el fin de las operaciones militares. Lo que hemos visto en Libia nos recuerda la importancia de estar atentos a la prevención de conflictos y la necesidad de estabilizar esos países después de los conflictos.