El presidente Mariano Rajoy, en el Congreso de los Diputados
El presidente Mariano Rajoy, en el Congreso de los Diputados - EFE

El Gobierno seguirá buscando al PSOE pese al distanciamiento

Desde la convocatoria de las primarias, el Ejecutivo está chocando con un vacío de poder en el Partido Socialista

MadridActualizado:

El enfriamiento de las relaciones entre el Gobierno y el PSOE es un hecho desde enero, cuando se convocaron elecciones primarias y Pedro Sánchez anunció su candidatura. Los acuerdos que se produjeron antes de fin de año, como el del techo de gasto o el salario mínimo, no han tenido continuación, y todo indica que el PSOE presentará una enmienda a la totalidad de los Presupuestos, con un «no» rotundo a su negociación. Pese a todo, el Gobierno seguirá buscando a los socialistas para alcanzar consensos en el Congreso. Y el prioritario ahora es el del proyecto de ley de las cuentas públicas de 2017.

El ministro portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, confirmó «la voluntad del Gobierno» de seguir hablando con el PSOE, pese a la interinidad de su dirección actual. Es complicado, pues en el Ministerio de Hacienda han comprobado cómo los interlocutores socialistas apenas pueden exponer un criterio ni marcar una posición clara sobre diferentes cuestiones presupuestarias, ante la ausencia de una autoridad clara en su partido.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha mantenido ya varias conversaciones con Valeriano Gómez y Pedro Saura, los interlocutores económicos del PSOE. Pero los avances son nulos, pues ahora mismo la línea que mantiene el PSOE es oponerse frontalmente a los Presupuestos y volver a marcar distancias con el PP, según comentaron fuentes de ese Ministerio. El Gobierno espera que cuando se diriman las primarias, momento que coincidirá con la segunda fase de la tramitación de los Presupuestos, el diálogo se recupere con normalidad, como ocurría hasta diciembre. Eso sí, siempre que no se imponga la posición del «no es no» de Sánchez.

Pero hay cuestiones urgentes que no pueden esperar tanto. Ocurre, por ejemplo, con la convalidación de los decretos-ley que se vayan aprobando, como el de ayer de los estibadores. El decreto-ley debe ser convalidado en el Congreso en un plazo de 30 días, y para ello el Gobierno necesita mayoría simple. El Ejecutivo apeló ayer directamente a la responsabilidad del PSOE, pues con los votos de Ciudadanos e incluso del PNV no tendría suficiente.

«Sin afanes posteriores»

Con este PSOE provisional, el Gobierno de Rajoy se está volcando con el PNV, aunque quiere mantener las buenas formas y se ha puesto en contacto con el resto de las formaciones, incluidos los independentistas del Partido Demócrata Catalán. Méndez de Vigo insistió en que se está hablando «con todas las fuerzas políticas», y el diálogo está centrado en los Presupuestos. Respecto a la posibilidad de que se pueda alcanzar con el PNV un pacto que vaya más allá, quizás como socio estable durante la legislatura, el portavoz recordó, primero, que esa es una oferta que el presidente Rajoy ya hizo desde el primer momento, y se rechazó. Ahora, subrayó, se está hablando «solo de los Presupuestos generales, sin pensar en afanes posteriores».

Respecto a la «salud» del pacto con Ciudadanos, después de una semana especialmente movida por el supuesto caso de corrupción en Murcia, desde el Gobierno se intenta a toda costa calmar los ánimos y reafirmar su compromiso con el partido de Albert Rivera. El portavoz del Ejecutivo reconoció que entre aliados siempre hay momentos mejores y peores, pero lo importante, dijo, es la voluntad de cumplir los puntos del acuerdo de investidura.

El Gobierno tiene contactos regulares con Ciudadanos, y también con Coalición Canaria, con quienes cuenta para respaldar las cuentas públicas de 2017, que Hacienda tiene la orden de Moncloa de llevar al Consejo de Ministros en el último viernes de marzo. De esa manera, podría llevar el proyecto de ley al Congreso a la semana siguiente, justo antes del parón de la Semana Santa. Fuentes de Moncloa confirmaron que esas conversaciones van por «buen camino».