Pablo Casado con candidatas a las autonómicas y municipales
Pablo Casado con candidatas a las autonómicas y municipales - Ernesto Agudo

Génova afronta un «ajuste provincial» que afectaría a 50 diputados

Casado busca mujeres de la sociedad civil para fortalecer candidaturas

MadridActualizado:

El Partido Popular afronta estos días una tarea especialmente delicada en cualquier formación política: la elaboración de las listas electorales. Pero en el caso del PP este proceso tiene una dificultad añadida ante el previsible retroceso en las urnas, según indican todas las encuestas hasta el momento. Fuentes de Génova han reconocido que deben hacer un «ajuste provincial» en las candidaturas a diputado, que podría afectar a 50 de los 134 parlamentarios que el PP tiene ahora mismo en el Congreso.

El ajuste se presenta traumático para un partido que tenía mayoría absoluta hasta hace menos de cuatro años, y que puede perder en este periodo de tiempo más de la mitad de sus escaños, si las encuestas se confirman. A los mandos de esta delicada operación interna están el secretario general del PP, Teodoro García Egea, y el vicesecretario de Organización, Javier Maroto, que llevan varios días de conversaciones y reuniones para resolver el «sudoku» de las listas electorales. Pablo Casado quiere que los números uno representen la «regeneración» y la renovación de la nueva etapa del PP, aunque buscará candidaturas «mixtas», donde haya caras nuevas, pero también experiencia.

El PP presentará a sus cabezas de lista en un gran acto público, previsiblemente la semana que viene. Serán las caras visibles del partido en cada provincia, con una importancia especial en estas elecciones, pues el votante de centro derecha tiene más oferta electoral que nunca. El mensaje del PP estará centrado, sobre todo en las circunscripciones pequeñas, en hacer un llamamiento para «aglutinar» ese voto del centro derecha y evitar que su dispersión favorezca a la izquierda. Fuentes del PP calculan que las elecciones dependerán de un diferencial de 20 diputados en esas circunscripciones, que son los que decidirán el resultado final, según caigan del lado del centro-derecha o de la izquierda, y eso dependerá de la distribución de los votos entre los partidos.

Ayer por la tarde hubo una reunión en Génova para avanzar en la selección de los números uno. Casado quiere que haya una representación significativa de mujeres, que sean del partido, pero también «independientes», con fuerza para unificar el voto de centro derecha frente a Ciudadanos o Vox.

El perfil del «número dos»

Al mismo tiempo, Casado está buscando su «número dos» por Madrid. Fuentes próximas al líder del PP confirmaron que quiere que sea una mujer, identificada con el proyecto del partido en esta nueva etapa. En el partido descartan que sea la presidenta del Congreso, Ana Pastor, quien previsiblemente será «número uno» por Pontevedra. Quien fuera «número tres» por Madrid en las elecciones de 2015 y 2016, detrás de Rajoy y Sáenz de Santamaría, la exministra y vicesecretaria del PP Isabel García Tejerina, está muy bien situada para seguir en los puestos de cabeza. Tejerina, además, no se plantea ir a las elecciones europeas.

Los populares dan por hecho que la portavoz en el Congreso, Dolors Montserrat, será «número uno» por Barcelona. Otro exministro, Rafael Catalá, en el organigrama del PP de Casado, podría repetir como cabeza de lista por Cuenca. Al que fuera titular de Exteriores José Manuel García Margallo, que se presentó a las primarias del PP y acabó apoyando a Casado frente a Santamaría, se le sitúa en el Parlamento Europeo.

El futuro de los exministros «sorayistas» se decidirá en los próximos días. El «sorayismo», en realidad, no es corriente crítica ni interna, pero siguen siendo el símbolo de un proyecto alternativo. Casado dijo desde el primer momento que su intención era la integración. El líder del PP hablará uno a uno con los exministros cercanos a la ex vicepresidenta que siguen en política, como son Fátima Báñez, Íñigo Méndez de Vigo o Cristóbal Montoro, para conocer sus planes. El exministro de Hacienda reconoció a ABC que él estaba dispuesto a seguir, pero no está tan claro que entre en los planes de renovación de Génova, donde sí estaría incluida Báñez.