El vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, en su comparecencia hoy jueves en el Tribunal Supremo - ABC | Vídeo: Junqueras: "Absolutamente nada de lo que hemos hecho es delito" ATLAS

Las falsedades del «mitin» de Junqueras en el juicio del Supremo

El exvicepresidente de la Generalitat renuncia a responder a las preguntas de la Fiscalía y la acusación popular

MadridActualizado:

Oriol Junqueras ha renunciado a defenderse. El exvicepresidente de la Generalitat ha decidido no contestar a las preguntas de la Fiscalía y de la acusación popular, respondiendo únicamente a su abogado y convirtiendo su interrogatorio en un mitin. Estas son algunas de las frases que ha dejado su intervención hasta el momento, llena de falsedades y medias verdades:

[ Sigue en directo la tercera sesión del juicio al «procés»]

- «Estamos ante una situación de persecución de las ideas, de la disidencia política». Las acusaciones descartan que esta afirmación sea cierta. Lo que se persigue no es la ideología sino delitos cometidos por los líderes del «procés».

- «Me considero un preso político». No es cierto. Ni siquiera para Amnistía Internacional, que no usa nunca el término de «preso político» sino el de «preso de conciencia». Esta organización dice que no se cumplen los requisitos para considerarlos como tal.

- «La nuestra es una reivindicación ciudadana, pacífica, reiterada en el tiempo», dice Junqueras. Esto es cuanto menos una verdad a medias. Es cierto que la mayor parte de las manifestaciones multitudinarias han sido pacíficas, y por ellas no se les juzga, pero no fue así el 20-S con el acoso a la comitiva judicial frente a la Consejería de Economía (que forma parte de las acusaciones), ni tampoco en las protestas de los últimos meses con sabotajes encabezados por los autodenominados Comités de Defensa de la República (CDR).

- «Siempre está vacía la silla de enfrente», dice Junqueras en relación a la supuesta falta de diálogo del Gobierno español. No es cierto. La realidad es que los independentistas quieren un referéndum de autodeterminación sí o sí, y los partidos constitucionalistas no están por la labor de salirse de los marcos que establece la Carta Magna.

- «Es evidente que esto no se resuelve poniendo a la gente en la cárcel». Verdad a medias. Está claro que el conflicto catalán no se resuelve únicamente por la vía penal, pero eso no implica que los líderes secesionistas tengan barra libre para la impunidad.

- «Entendiendo también que soy un representante electo y que me debo a mis votantes, no contestaré a las preguntas de las acusaciones». ¿Qué tendrá que ver ser un representante electo con no querer responder (está en su derecho) a las acusaciones? Además, un político no se debe solo a quien lo ha votado, sino a todos los ciudadanos, también los que no son independentistas.

- «A los contribuyentes no les costó nada la celebración del referéndum». Las acusaciones consideran que sí, por eso acusan a los líderes independentistas también de malversación de fondos públicos. Creen que, entre otras cosas, se camuflaron partidas para destinarlas a propaganda de la consulta ilegal.