Exteriores gastará 200 millones por el cambio de su sede

Espera volver en 2018 a la plaza del Marqués de Salamanca, que tuvo que dejar por culpa del naftaleno

MadridActualizado:

El Gobierno ha pagado ya unos 100 millones de euros en el alquiler de varios edificios en los que actualmente se ubican dependencias del Ministerio de Asuntos Exteriores desde que en 2004 se abandonó la sede de la Plaza del Marqués de Salamanca.

Exteriores espera poder regresar a esa sede a finales de 2017 o comienzos de 2018, después de que recientemente el Ejecutivo autorizara la encomienda de gestión a la empresa Tragsa para la remodelación de la sede de Marqués de Salamanca, que se dejó al detectarse problemas de contaminación con naftaleno en algunas plantas, que afectaron a unos 150 trabajadores. En total, al final del proceso de salida y regreso, se habrán gastado unos 200 millones de euros.

La decisión de abandonar aquellas dependencias fue adoptada siendo ministra Ana Palacio, pero el traslado se llevó a cabo con Miguel Ángel Moratinos alfrente del Ministerio. Las oficinas se llevaron entonces, en su mayor parte, a Torres Ágora, en el norte de Madrid, junto a la M-30, pagando un alquiler de 650.000 euros al mes. Además, tiempo después, se alquilaron unas dependencias en la calle Ruiz de Alarcón para ubicar allí la Dirección General de Asuntos Consulares.

Mientras, se siguieron usando la antigua sede del Ministerio en el Palacio de Santa Cruz, donde el ministro dispone de un despacho, y donde permanecieron, entre otros departamentos, la Subsecretaría y los Servicios de Protocolo. Igualmente, el Palacio de Viana, muy cercano al de Santa Cruz, siguió siendo utilizado para almuerzos o cenas oficiales y para ruedas de prensa. Por su parte, la Agencia Española de Cooperación Internacional y para el Desarrollo (Aecid) continuó en el edificio de Reyes Católicos.

La consecuencia del traslado fue que desde 2005 cada año se pagaban unos ocho millones de euros a Inmobiliaria Colonial, dueña de Torres Ágora y, algún tiempo después dos millones más por las oficinas de Ruiz de Alarcón. En total, y aunque, en los últimos años tras la crisis del sector inmobiliario se consiguió una reducción de los alquileres, al concluir el presente ejercicio se habrán pagado unos 100 millones.

Promesas incumplidas

Durante los años de Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, los funcionarios de Exteriores escuchaban en la tradicional copa de Navidad la promesa del ministro Moratinos de que habría una nueva sede. Primero fue el Cuartel General del Aire; después el antiguo Regimiento Inmemorial del Rey en el Paseo de Moret o el Cuartel de Ingenieros del Ejército, en la calle Raimundo Fernández Villaverde. Ninguna de esas opciones llegó a concretarse: el entonces ministro de Defensa, José Bono, no lo puso fácil. Con la llegada de García-Margallo al Ministerio se volvió a la idea del retorno a Marqués de Salamanca y después de una serie de negociaciones, Hacienda dio el visto bueno a las obras. Se estima que el costo total de la remodelación será de unos 79 millones.