<a href="http://www.abc.es/fotos-espana/20120828/breton-llegada-finca-quemadillas-1503275121244.html">Bretón a su llegada a la finca de Las Quemadillas</a> - valerio merino

Bretón presencia «con tranquilidad» la nueva inspección de la hoguera

Concluyen las nuevas pesquisas de la finca de Las Quemadillas donde hallaron los restos óseos sin que la policía interrogue al padre de los niños desaparecidos

DAVINIA DELGADO
córdoba Actualizado:

José Bretón, el padre de Ruth y José, los dos niños desaparecidos en Córdoba, ha acudido esta mañana a la finca de su familia en Las Quemadillas para presenciar las pesquisas de la Policía una vez que dos informes aseguran que en una hoguera de la propiedad se han encontrado restos de niños.

El principal sospechoso de la desaparición de sus hijos ha llegado a Las Quemadillas a las 9.35 horas en un furgón policial desde la prisión de Alcolea en compañía de la secretaria del juzgado de instrucción número 4, que lleva el caso, y de su abogado, José María Sánchez de Puerta, que ha asegurado al término de la inspección en la finca que Bretón se encuentra «tranquilo y que lo único que quiere es que todo pase o antes lo antes posible». Cuando ha llegado a Las Quemadillas, Bretón ha visto las pintadas en los muros de la finca que lo tildan de «asesino, rata, monstruo y desgraciado».

Según ha asegurado José María Sánchez de Puerta, las pesquisas de la Policía han consistido en «sacar tierra de la hoguera de nuevo y se han recogido bidones, varios palos y algunas palas», además de «una mesa que supuestamente estuvo en contacto con la hoguera». «La hoguera se ha rastreado veinte veces y se ha sacado tierra en sacos perfectamente sellados. No se han encontrado ladrillos», ha añadido Sánchez de Puerta.

Bretón no admite su culpabilidad y considera «una aberración que se piense que ha quemado a sus hijos en una hoguera», ha señalado su letrado al término de la sesión, que ha concluido poco antes del mediodía. Los agentes no le han hecho ninguna pregunta al padre de Ruth y José, y éste se ha limitado a estar al pierde la hoguera durante la inspección.

El letrado del sospechoso ha confirmado que a su cliente se le sigue aplicando el protocolo antisuicidio en la prisión, al tiempo que ha salido al paso de los comentarios sobre la posibilidad de que deje de defenderlo. «Él me ha pedido que siga haciéndolo», ha dicho Sánchez de Puerta. El letrado ha precisado que, «si finalmente se confirma que los restos hallados son humanos, la Fiscalía cambiará su calificación y lo imputará por asesinato», de manera que la estrategia de la defensa «cambiará».

Informes que certifican los restos

El «caso Bretón» dio ayer un vuelco radical, cuando dos informes desmintieron el primero, de noviembre de 2011, que determinó que eran restos de pequeños animales. La familia materna contrató a un investigador para una nueva prueba, el doctor Francisco Etxeberría, quien determinó que los restos de la hoguera encontrada en la finca de Las Quemadillas eran humanos, aunque sin concretar la edad de los mismos.

Todo ello a pesar de la dificultad que entrañaban estos análisis ya que la temperatura de la hoguera, dispuesta de tal forma que la convertían en un auténtico horno, habría podido alcanzar temperaturas en torno a los 800 grados que destruyeron la práctica totalidad del material orgánico.

En este sentido, el informe pericial apunta a que el progenitor habría construido un horno crematorio valiéndose de una chapa y de ladrillos para conseguir una temperatura de más de 800 grados centígrados con el fin de pulverizar los cuerpos de los dos pequeños y borrar huellas. El hallazgo de los restos humanos se confirmó hace unos diez días, pero no fue hasta este domingo cuando a última hora de la tarde trascendió la información. Una dificultad añadida es que los restos encontrados no se pueden someter a las pruebas de ADN, pero sí se ha constatado que las muestras pertenecen a dos niños.

La edad de Ruth

Tras este segundo informe, los investigadores solicitaron uno nuevo para confirmar los hallazgos, en este caso se requirió la ayuda del doctor José María Bermúdez de Castro, uno de los investigadores de Atapuerca, que en un tercer informe confirma que los restos de la hoguera son de un menor de 6,22 años, edad que tenía Ruth en el momento de la supuesta desaparición. Dicho informe, finalizado el pasado 22 de agosto sostiene que los restos óseos son de un menor de 6,22 años de edad, «con un margen de error de +-43 días», según ha indicado este lunes el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. Este trabajo fue encargado por la propia Policía Nacional apenas unos días después de tener conocimiento del informe del investigador independiente contratado por la familia, concluido el 18 de agosto.