Un niño refugiado cruza la frontera entre Macedonia y Grecia, cerca del pueblo de Gevgelija
Un niño refugiado cruza la frontera entre Macedonia y Grecia, cerca del pueblo de Gevgelija - efe

Refugiados e inmigrantes: dos realidades distintas

El Gobierno tiene que garantizar protección a aquellos que huyen de su país porque su vida corre peligro

Actualizado:

Europa está viviendo la peor crisis migratoria desde el fin de la Segunda Guerra Mundial después de que este verano la cifra de inmigrantes y solicitantes de asilo haya superado las 350.000 personas. Entre las miles de personas que cruzan el Mediterráneo para llegar a tierras europeas hay dos clases de perfiles con condiciones diferentes: la de los inmigrantes y la de los refugiados.

Inmigrantes y refugiados son dos realidades distintas, pero comparten un objetivo común: emprender una nueva vida en un lugar mejor. Sin embargo, unos huyen por motivos políticos y otros por razones económicas. El problema reside muchas veces en diferenciarlos, sobre todo cuando el país de origen es un lugar de conflicto y también de problemas económicos. Este martes la agencia Europea de Fronteras (Frontex) alertaba sobre la existencia de un tráfico de pasaportes sirios falsos para facilitar la entrada de inmigrantes en la Unión Europea.

La pasada semana fue el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur) quien abrió el debate sobre cómo definir a las personas que están llegando de forma masiva a las costas europeas en los últimos meses. En un comunicado, abogaba por emplear con propiedad los términos «refugiado» e «inmigrante», pues no significan lo mismo, puesto que «la elección de la palabra importa» y todos deben ser tratados «con dignidad».

Un «inmigrante» es aquella persona que «inmigra», es decir, que llega a otro país para establecerse en él. Muchos de estos inmigrantes –los que no tienen documentación en regla–, pueden ser deportados y transportados de nuevo hacia su país de origen. Las causas de esta huida pueden ser muchas y variadas: desde pobreza a falta de empleo o búsqueda de otro futuro. Si optan por volver seguirán contando con la protección de su Gobierno.

Respuesta legal «adecuada»

Mientras, según se refiere Acnur, «refugiados» son personas que huyen de conflictos armados o persecución. Su situación es a menudo tan peligrosa e intolerable que cruzan las fronteras para buscar seguridad en los países cercanos y, por tanto, son internacionalmente reconocidos como refugiados con acceso a asistencia de los estados. Para estos, es demasiado peligroso volver a casa y los países que los acogen están obligados a proporcionarles protección. Esto incluye «la seguridad de no ser retornado a los peligros de los que han huido; acceso a procedimientos de asilo que sean justos y eficientes; y medidas para garantizar que sus Derechos Humanos básicos son respectados para permitirles vivir de forma digna y segura al tiempo que se les ayuda a buscar una solución a largo plazo». Por tanto, a los refugiados hay que proporcinales la respuesta legal adecuada.

En el año 2014 5.947 personas solicitaron protección internacional en España, lo que supone tan solo el 0,95 % de quienes lo hicieron en el resto de la Unión Europea, según informa la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). Los sirios fueron con diferencia quienes más solicitaron asilo el año pasado, un total de 1.679 personas, seguidos de los ucranianos (946) y de los malienses (620). Que estas tres nacionalidades sean las que más hayan presentado peticiones tiene su razón en los conflictos armados y el terrorismo que asola a estos países: la guerra civil siria, el conflicto ucraniano y el grupo terrorista Boko Haram que ocupa parte de Malí. El resto de refugiados que más solicitaron protección por nacionalidad fueron los argelinos, los palestinos, nigerianos, pakistaníes, somalíes, venezolanos e iraquíes.

De las 5.947 solicitantes de asilo en España en 2014, a 2.029 se les denegó. A quienes se le otorgó la protección internacional, la Comisión Interministerial de Asilo y Refugio aprobó la concesión del estatuto de refugiado a 384 personas, la protección subsidiaria a 1.199 y tan solo a dos personas la residencia por razones humanitarias. En la UE un total de 89.815 personas lograron el estatuto de refugiado.

En 2007 se resgistraron el máximo de peticiones en España, con un total de 7.664

En los últimos diez años el número de peticiones de protección internacional en nuestro país ha ascendido hasta las 50.509. El año que mayor número de solicitudes de asilo se registró fue en 2007, con un total de 7.664 peticiones, y el menor en 2012, con 2.588, según datos del ministerio del Interior.

En el período 2012-2014 el número de personas que han intentado acogerse a la protección internacional no ha hecho más que aumentar. Sin embargo, la nacionalidades han sido diferentes. Mientras que en 2013 los tres países de origen que más solicitantes de asilo registraron en España fueron Malí (1.482), Siria (721) y Argelia (354), en 2012 fueron Siria (254), Nigeria (203) y Argelia (202).