Albert Rivera en el acto de presentación como candidato a la Presidencia de España
Albert Rivera en el acto de presentación como candidato a la Presidencia de España - isabel permuy

El plan de Rivera contra Rajoy

Ciudadanos se plantea pedir el relevo del presidente del Gobierno en caso de que el PP le necesite para gobernar

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Los dirigentes de Ciudadanos lo vienen avisando: si consiguen ser el partido bisagra necesario para que el PP gobierne tras las elecciones generales, exigirán que no sea Rajoy el presidente aunque haya ganado como cabeza de cartel. Una posibilidad que irrita enormemente en La Moncloa pero que los populares no critican, al menos por ahora: no se atreven a poner en riesgo las cuatro comunidades autónomas y los muchos ayuntamientos que controlan gracias a la ayuda de los de Albert Rivera.

El presidente de Ciudadanos ha planteado esa posibilidad de forma indirecta pero inequívoca varias veces en las últimas semanas: «Rajoy va en la dirección contraria de muchas de las reformas que planteamos y que son mayoritarias en la sociedad», dijo en una entrevista publicada el domingo pasado al ser preguntado si lo apoyará en caso de que sus votos sean necesarios para que sea investido. Su secretario de Organización, Fran Hervás, acaba de ser aún más rotundo: « Con Rajoy puede pasar lo que ocurrió con Pedro Sanz», el presidente de La Rioja a cuya cabeza puso precio Ciudadanos para apoyar un gobierno popular tras las pasadas elecciones autonómicas.

En La Rioja, el PP cedió. Ahora en La Moncloa nadie quiere comentar la posibilidad de que les ocurra lo mismo. A los colaboradores del presidente se les nota indignados con la actitud de Rivera, que también ha criticado en los últimos días los Presupuestos Generales del Estado y que obviamente ha subido el tono de sus críticas a Rajoy después de que este, en su última rueda de prensa de despedida del curso político, le tendiera la mano al asegurar que tras las próximas elecciones generales «habrá que hacer números», en clara alusión a que cuenta con el posible apoyo de Ciudadanos si a él esos números no le cuadran para poder gobernar en mayoría.

De momento, no le cuadran, aunque la tendencia es buena para el PP. La última encuesta del CIS, publicada esta semana le concede 4 puntos de ventaja sobre el PSOE. Con 5 y un poco de suerte en el reparto, los expertos le aseguran 150 escaños con los que Rajoy podría repetir en La Moncloa a base de acuerdos puntuales con unos grupos y otros. Pero la situación política actual es tan volátil que nadie se atreve a pronosticar lo que puede ocurrir a finales de noviembre.

Por el medio se van a celebrar las catalanas, en las que Rivera espera recuperarse del desgaste de sus equívocos pactos municipales y autonómicos, según se recoge también en el sondeo del CIS. En Cataluña, Ciudadanos tiene todas las papeletas para convertirse en el muro de contención del secesionismo, con la mayoría de los votos españolistas, por encima de un PSC cada vez mas ambiguo y de un PP que ha cambiado de candidato para atajar esa tendencia.

El nuevo, Xavier García Albiol, es el único dirigente del PP que a día de hoy se atreve a criticar a Albert Rivera, al que acusa de haber abandonado Cataluña en un momento decisivo para irse a Madrid a presentarse a las elecciones generales «en busca del aplauso fácil y de convertirse en el chico guapo de moda».

Más allá de disputarse el mismo espacio electoral de Ciudadanos, el ex alcalde de Badalona asegura que mantiene buena relación con los dirigentes de este partido y que sus críticas a Rivera no están azuzadas desde La Moncloa. Rajoy, cuenta, solo le dijo «Xavi, se tú mismo», cuando habló con él para proponerle como candidato.

La próxima batalla política está allí, en Cataluña. Luego, ya se verá. Pero una de las pocas cosas claras de las que a su pesar, está tomando nota Rajoy es de que a Rivera le va bien cuestionar su liderazgo político. Otro escollo más de lo que le queda por pasar para revalidar en La Moncloa.