Funeral por el cabo fallecido en Líbano
Funeral por el cabo fallecido en Líbano - RAFAEL CARMONA

Morenés impone al militar fallecido en Líbano la Cruz al Mérito Militar

Los compañeros del cabo Javier Soria arropan a la familia en el funeral en la base de Cerro Muriano, en Córdoba

Actualizado:

Los hombres y mujeres de la Brigada de Infantería Mecanizada «Guzmán el Bueno» X, es decir, los que en los últimos años habían sido los compañeros del cabo Francisco Javier Soria Toledo, que falleció este miércoles en el sur de Líbano, han arropado este viernes a los familiares del militar malagueño durante el funeral oficiado en su honor, entre los suyos, en la base cordobesa de Cerro Muriano.

El ministro de Defensa, Pedro Morenés, quien ha impuesto al cabo, a título póstumo, la Cruz al Mérito Militar con distintivo rojo, ha presidido la ceremonia fúnebre por este militar fallecido en acto de servicio, a la que también han asistido el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Manuel Jiménez Barrios; el jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el jefe del Cuarto Militar de la Casa del Rey, Juan Ruiz Casas; y el jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra.

El contraalmirante Juan Ruiz Casas ha acudido en representación de Don Felipe, que hoy se encuentra en Etiopía en un viaje oficial. Fuentes de la Zarzuela han explicado a Efe que el Monarca, al no poder estar presente personalmente, ha querido que la Casa del Rey esté así representada en las honras fúnebres por el cabo Soria Toledo, el primer militar español fallecido en el cumplimiento de su misión desde que comenzó su reinado.

La ceremonia se inició con el traslado del féretro a hombros de sus compañeros hasta el túmulo situado en el hangar de la base, mientras la banda de música interpretaba la marcha fúnebre, y a continuación el ministro de Defensa ha impuesto sobre el féretro del cabo Soria Toledo la Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo. Se ha interpretado después el himno nacional y a su finalización la Unidad de Honores procedió a disparar una salva de fusilería.

El acto ha seguido con el homenaje a los que dieron su vida por España, entonándose «La muerte no es el final» y el toque de oración, para finalizar con el himno del Regimiento de Infantería Mecanizada (RIMZ) Córdoba 10, al que pertenecía el fallecido y que fue cantado por todos los militares presentes.

La única intervención en esta ceremonia de despedida ha sido la del coronel jefe del RIMZ 10, Rafael Colomer, quien ha destacado la «competencia» y «capacidad de trabajo» del cabo Soria Toledo, además de su «lealtad, compañerismo y sencillez», señalando que en todo momento fue «consciente del riesgo» que entrañaba la misión para la que se presentó voluntario, pero, «desgraciadamente, una acción de las que él trataba de impedir ha truncado su vida para siempre», aclarando el coronel que el fallecido «no buscó su muerte», ni ésta le sobrevino «por una negligencia» propia, sino que le llegó «cumpliendo con su deber, como casco azul de Naciones Unidas».

El soldado, de 36 años, murió a consecuencia de un ataque israelí en la frontera sur con el Líbano, en la zona denominada Blue Line, donde operan las tropas de la ONU y en un área de responsabilidad española.

El militar, a quien se ha otorgado a título póstumo la Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo, pertenecía al Regimiento de Infantería Mecanizada Córdoba X, de la Brigada Guzmán el Bueno con sede en Cerro Muriano (Córdoba), unidad que forma el grueso del contingente español actualmente desplegado en el Líbano.