Rajoy, junto a Sánchez Camacho en Barcelona - efe

Rajoy, en Cataluña: «No buscamos la división sino solucionar los problemas»

El presidente del Gobierno acusa a Artur Mas de «ignorar» a «dos de cada tres catalanes» en su primera visita a Cataluña tras celebrarse la consulta del 9-N

paloma cervilla
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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado esta mañana en Barcelona que su Gobierno «no busca la tensión, ni la fractura, ni la división, sino que trabajamos para buscar soluciones y no crear problemas»

Rajoy inició su intervención recordando que ha estado 16 veces en Cataluña desde que es presidente del Gobierno y 117 desde que preside el PP. En este sentido, afirmó que conoce Cataluña, «sé lo que pasa, me importa, me preocupa y me ocupo de los problemas de los catalanes». [ El discurso de Rajoy, en frases]

El presidente recriminó al presidente Mas que hable en nombre de todos los catalanes, subrayando que «nadie tiene derecho a hablar en nombre de toda Cataluña y menos un gobernante que ha decidido ignorar a dos de cada tres catalanes».

Sobre el referéndum, aseguró que Artur Mas ha «fracasado en toda regla». «Si quería presentar una Cataluña independentista ha fracasado, atendiéndonos a sus propios datos». En este sentido, lo acusó de «agitar la ensoñación de la independencia como la Arcadia féliz». Además, aseguró que su Gobierno no ha dejado que «el resto del mundo tuviera una imagen errónea de Cataluña y la gran operación de propaganda internacional se vino abajo sin ruido y sin estrépito». Frente a esta situación, apuntó que lo que el Gobierno va a hacer es «defender la ley, la prudencia, la cordura y la concordia» y reiteró que no va a «dejar tirado» a ningún ciudadano español, «piense lo que piense».

Rajoy quiso dejar claro que no ha jugado a la tensión ni al enfrentamiento, «los delirios se calman con tranquilidad y no con más alboroto». Se pronunció sobre una posible negociación con los responsables políticos catalanes: «No hemos pactado ninguna concesión que fuera en contra de los intereses de los españoles». Sobre el futuro de Cataluña, afirmó que «Cataluña no puede ser un país de listas únicas, de partidos únicos al servicio de una única causa, ¡por favor, un poco de respeto a Cataluña!».

«Mejor que en 2012 y peor que en 2015»

El presidente se refirió también a la situación económica de España y afirmó que se ha pasado lo peor. «Queda mucho por hacer, pero tener la seguridad de que lo haremos. Hoy estamos mucho mejor que cuando llegamo y mucho peor que en 2015».

Rajoy aludió a los populismos asegurando que «vivimos tiempos de mucha confusión, de mucho ruido, en los que es fácil apuntarse al coro de los airados, de los frívolos y de los extremistas. Son los tiempos en los que es fácil que prospere la demagogia, el populismo y hay que ser fuertes y tener coraje y determinación para defender la moderacion, el sentido común y la prudencia».

Esta ha sido la primera visita del presidente del Gobierno a Cataluña despues de la celebración de la consulta independentista del 9N. Estuvo arropado por los ministros de Empleo, Fátima Báñez; Fomento, Ana Pastor; Economía, Luis de Guindos; Industria, José Manuel Soria; e Interior, Jorge Fernández. Así como por la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y varios presidentes autonómicos.

Antes de intervenir el presidente tomó la palabra la presidenta de los populares catalanes, Alicia Sánchez Camacho, que aseguró que los catalanes •tienen un presidente que se llama Mariano Rajoy, que trabaja para todos, que conoce y ama Cataluña. Un presidente del que me siento orgullosa y se sienten orgullosos siete millones de catalanes». A su juicio, estos siete millones de catalanes «no están solos, está el Partido Popular y el Gobierno de Mariano Rajoy».

La dirigente popular puso en valor la actuación del Gobierno ante el desafío soberanista de Artur Mas y subrayó que esta actuación ha sido "firme y proporcional". Sobre el presidente independentista catalán aseguró que «quiere blanquear su marca política para camuflar el pasado» y pidió a los catalanes mantener «sus principios, sus convicciones y no la adhesión a una lista inquebrantable que lleva a Cataluña al caos».