Jordi Pujol Ferrusola llega a la Audiencia Nacional - Óscar del Pozo

Jordi Pujol Ferrusola niega haber cobrado comisiones a cambio de contratos públicos

El primogénito del clan abandona la Audiencia Nacional tras cinco horas de declaración y sin medidas cautelares. Su exmujer se niega a declarar sobre las cuentas del matrimonio en Andorra

javier chicote
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Jordi Pujol Ferrusola ha insistido en su declaración ante el juez Pablo Ruz que los ingresos de sus empresas responden a trabajos reales, y no ficticios para enmascarar comisiones a cambio de obra pública, como apuntaba la UDEF en sus informes.

El primogénito del clan Pujol se aferra a que las operaciones investigadas, entre ellas la recalificación de terrenos, se produjeron a partir de 2004, cuando su padre ya no gobernaba, en la etapa del socialista Pasquall Maragall. A partir de ese año y hasta 2012, Pujol Ferrusola movió 32,4 millones de euros entre España y trece países, en los que se sospecha que pudo existir blanqueo de capitales. «Junior » lo niega. Su versión, ya mantenida en documentos entregados al juzgado con anterioridad, es que todos esos movimientos de capital fueron «debidamente tributados a Hacienda».

Pujol Ferrusola ha declarado durante cinco horas ante el juez Pablo Ruz, desde las 10:40 de la mañana. El primogénito de Jordi Pujol y Marta Ferrusola ha respondido a las preguntas del juez durante cuatro horas, mientras que la última hora ha correspondido al interrogatorio de la fiscal Anticorrupción y de la Abogacía del Estado. Pujol Ferrusola ha abandonado el tribunal en taxi junto a su abogado unos minutos antes de las cuatro de la tarde, sin que el juez dictaminara medida cautelar alguna. Ni la Fiscalía ni la Abogacía del Estado han solicitado prisión, retirada de pasaporte ni ninguna otra medida.

A continuación ha comenzado la declaración de su exmujer, Mercè Gironés, que ha llegado a la Audiencia Nacional a las 15:35. Gironés se ha negado a contestar a las preguntas relacionadas con la existencia de cuentas en Andorra a su nombre, el de su marido o las empresas del matrimonio, según han informado fuentes jurídicas. Está imputada por los mismo presuntos delitos, blanqueo de capitales y contra la Hacienda Pública. Gironés ha abandonado este lunes las dependencias judiciales en libertad, después de que la Fiscalía Anticorrupción y la Abogacía del Estado optaran por no solicitar la imposición en su contra de medidas cautelares.

Pujol Ferrusola llegó hacia vestido de traje y con gafas de sol hacia las 9.30 horas en un taxi acompañado de su abogado, Cristóbal Martell. El primogénito de Jordi Pujol ha tratado de convencer al titular del Juzgado Central de Instrucción número cinco, Pablo Ruz, del origen lícito de su extraordinaria fortuna. Entre 2004 y 2012, el hijo del expresidente catalán movió 32,4 millones de euros entre España y trece países más en 118 operaciones de divisas.

Mercé Gironés, a su llegada a la Audiencia
Mercé Gironés, a su llegada a la Audiencia

Los fondos del hijo de Pujol y de sus cinco empresas (Inter Rosario Port Services, Iniciatives Marketing i Inversiones, Iberoamericana de Business and Marketing, Project Marketing Cat, y Active Translation) recorrieron Andorra, Suiza, Liechtenstein, Islas Caimán, Luxemburgo, Croacia, Argentina, Uruguay, Estados Unidos, México, Francia, Reino Unido y Gabón. Lo hicieron desde tres entidades, BBVA, el Banco Mediolanum y Credit Suisse, a las que el magistrado solicitó toda la información referente a la apertura de cuentas y cualquier producto financiero, así como todos los extractos a nombre del primogénito de Jordi Pujol.

Él sostiene que todas las transacciones responden a negocios legales y los fondos han sido debidamente tributados, pero los investigadores sospechan que blanqueó grandes cantidades de dinero provenientes de negocios ilícitos.

Facturas falsas

Sus empresas facturaron 12 millones de euros a una treintena de sociedades con intereses en contratos públicos en Cataluña. Los agentes de la Udef sostienen abiertamente que la mayor parte de esta facturación obedece a comisiones ilegales, disimuladas con conceptos «ficticios». Los responsables de las empresas tendrán que aclarar en concepto de qué abonaron cuantiosas sumas al hijo del político.

Como reveló ABC, las cinco empresas de Pujol Ferrusola carecían de actividad mercantil ordinaria. Entre todas sumaban una única empleada, alguna no facturaba ni un euro, no compraban ni vendían nada... Las sociedades fueron creadas para el enriquecimiento «espurio» de su propietario, según informes policiales entregados al juez Ruz. Sus ingresos provenían de grandes «pelotazos», como los 12 millones de euros que ganó de golpe en 2008 con su principal sociedad, Iniciatives Marketing i Inversions, en concepto de «otros ingresos de explotación».

El imputado también ha tenido que explicar de dónde salieron 15 millones de euros que se repartió en enero de 2013 con su exmujer, Mercè Gironés, también imputada y citada a declarar a partir de las cuatro de esta tarde.

Ampliación de capital

Cada miembro del extinto matrimonio ingresó 7,5 millones en sus respectivas sociedades patrimoniales vía ampliaciones de capital. Las empresas de Pujol Ferrusola manejan, según los depósitos contables facilitados al Registro Mercantil, unos 24 millones de euros.

Jordi Pujol Ferrusola también pudo blanquear dinero en la compra de su extraordinario parque automovilístico. El juez Pablo Ruz tiene sobre su mesa los detalles que han dado los concesionarios y particulares a los que «Junior» compró tres Ferrari, un Lamborghini, tres Porsche, dos Mercedes, un Jaguar y un Lotus, todos ellos coches de colección. Pujol Ferrusola declaró en la compra-venta cifras muy bajas, como 25.000 euros por un Lamborguini Diablo. Todo apunta a que pudo abonar el resto en dinero negro, en efectivo, con lo que blanquearía fondos obtenidos de forma ilícita.

El tren de vida de Jordi Pujol Ferrusola alcanzó límites más que llamativos. Su padre fue alertado de los engocios «polémicos» que hacían sus hijos, pero el «president» nunca les puso freno, más bien lo contrario. En ese elevado tren de vida se sitúa una importante operación inmobiliaria que el primogénito del clan también tendrá que explicar hoy. Se trata de la compra de una impresionante mansión en la mejor zona de Barcelona. La casa, ubicada en el barrio de Pedralbes, cuenta con mil metros cuadrados construidos en una parcela de 1.400 metros, según datos del Catastro.

La operación de compra-venta está plagada de incógnitas. Pujol Ferrusola y su entonces esposa, Mercè Gironés, adquirieron el inmueble en 2003, pero once años después aún no lo han inscrito en el Registro de la Propiedad, «en contra de la seguridad jurídica» que esto proporciona, según un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal. «Junior» pagó por la casa 2,5 millones de euros, según reveló a este diario su anterior propietario. El valor actual, reforma integral incluida, duplica ese precio. Pujol Ferrusola tendrá que acreditar el origen de los fondos.

Tres interrogadores

Jordi Pujol Ferrusola ha tenido frente a sí en la sede de la Audiencia Nacional de la calle Prim a tres interrogadores: el juez Ruz, la fiscal Anticorrupción Belén Suárez y una abogada del Estado. Sobre la mesa, la acusación de varios delitos contra la Hacienda pública y blanqueo de capitales. La declaración se produce un año y ocho meses después de la comparecencia que precipitó la investigación, el testimonio que prestó ante Ruz María Victoria Álvarez, expareja sentimental de Pujol Ferrusola, en el que narró un viaje a Andorra con un «fajo de billetes de 500 y de 200 euros en el maletero». La cantidad total rondaría los 400.000 euros y, según el testimonio de la denunciante, estos viajes serían una práctica habitual.