Pedro Sánchez, nuevo secretario general del PSOE
Pedro Sánchez acude a votar en las primarias del PSOE - reuters
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Pedro Sánchez, nuevo secretario general del PSOE

El diputado madrileño gana en la mayoría de las delegaciones con el amplio apoyo en Andalucía

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El diputado Pedro Sánchez ostenta el 49% de los votos con el 92,12% de los votos escrutados a la espera de conocer los resultados definitivos. Madina aglutina el 36,19% de los apoyos mientras Pérez Tapias se conforma con el 15,12%.

Andalucía es la Comunidad en la que mejores datos obtiene. Sánchez se ha alzado con el 61,14% % de los votos, mientras que Madina tiene el 23,18%% y Tapias, el 15,68%. Madrid es uno de los lugares más batallados. Sánchez gana con el 42,61%%, seguido del diputado vasco con un 38,98%. Pese a ser la tierra de Madina, en el País Vasco, el madrileño también es el más votado 50,19%, mientras que Madina tiene el 34,60%.

El Congreso Extraordinario

Aún queda un último paso antes de que el ganador pueda ocupar la silla que Alfredo Pérez Rubalcaba dejó vacante en Ferraz: el vencedor será ratificado en el Congreso Extraordinario de los próximos 26 y 27 de julio.

La popularidad de Pedro Sánchez en los últimas semanas ha sufrido un ascenso meteórico. En mayo, punto de partida del proceso, Sánchez era aún el candidato casi desconocido del PSOE para la mayoría de los votantes. En poco más de un mes, y con el empujón de la poderosa delegación andaluza, el diputado madrileño se ha ganado a la militancia gracias a una campaña minuciosa en la que ha incluso ha dormido en casa de los militantes. La recogida de avales ya daba una pista de lo que sucedería este domingo, según los primeros resultados publicados: Pedro Sánchez arrasó con 45.000 avales, mientras Eduardo Madina se conformó con 26.000 y José Antonio Pérez Tapias se colaba en la carrera por liderar el PSOE gracias a sus 12.000 firmas.

Una campaña para las bases

Pese a que se ha desdicho en su campaña de algunas de sus afirmaciones entorno al desafío sobernista catalán, otras propuestas como el federalismo, la revisión del acuerdo con la Iglesia o que los cargos públicos estén obligados a dimitir cuando se les abra juicio oral son algunas de las propuestas con las que Sánchez ha logrado la secretaría general. El miedo a una nueva división del partido (como la que resultó del enfrentamiento de Rubalcaba y Chacón en 2012) ha hecho que el discurso de unidad sea trasversal en todos los candidatos. Incluso, Pedro Sánchez prometió integrar a sus dos rivales en su equipo.

Tras la noche de hoy se cierra la lucha por el control del partido, pero empieza otro gran reto para el nuevo secretario general: sacar al partido de la deriva en la que ha estado inmerso en los últimos años. El nuevo líder deberá enfrentarse desde hoy a una de las peores crisis de popularidad de su partido tras el batacazo electoral de las elecciones europeas.