El grabado del francés Pierre Aveline, en blanco y negro, con título «Barcelona. Villa capital del Principado de Cataluña»
El grabado del francés Pierre Aveline, en blanco y negro, con título «Barcelona. Villa capital del Principado de Cataluña» - abc

La Generalitat catalana falsea un cuadro para presentar a España como opresora

Cambia el color de las banderas extranjeras en los barcos de un grabado de 1692 por el rojo y amarillo cuando la enseña aún no existía

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La Generalitat de Cataluña ha vuelto a recurrir a un ejercicio de tergiversación histórica para mostrar, en una exposición en el centro cultural Blanquerna de Madrid, su visión sui generis de 1714, fecha totémica del independentismo catalán. Para ello recurre a la reproducción de un grabado, cuyo original es en blanco y negro, en la que fue manipulada la bandera de un navío de guerra que supuestamente «ataca» el puerto de Barcelona.

De este modo, las tres franjas horizontales «roja, amarilla y roja» de la actual bandera de España ondean coloreadas en la popa y los tres mástiles de un buque amenzante a cañonazo limpio. No así en el resto de la flota, cuyas banderas permanecen en blanco y negro.

El citado grabado —«Barcelone. Ville Capitale de la Principauté Catalogne scituée sur la mer Mediterranée», del francés Pierre Aveline— fue publicado por primera vez en 1692, apareciendo posteriores versiones en color con las banderas de las Provincias Unidas de los Países Bajos.

71 años después

Sin embargo, no descansa ahí el desliz histórico de la exposición «1714. Memoria gráfica de una guerra» ya que la actual bandera de España no fue utilizada por la Armada hasta 1785, es decir, 71 años después de los acontecimientos del 11 de septiembre de 1714. En la Guerra de Sucesión, los barcos leales a la causa borbónica lucieron el pabellón blanco con el escudo de la Casa Real, algo que utilizarían hasta el cambio en 1785.

La etiqueta explicativa del grabado se centra en la ciudadela que domina el puerto de Barcelona: «Para la construcción de la fortificación se expropió a centenares de familias del barrio de la Ribera. Odiada por los barceloneses, fue derrocada en la segunda mitad del siglo XIX».

La exposición fue inaugurada el pasado 6 de febrero por el consejero catalán de Presidencia, Francesc Homs, y se muestra como un intento más de la Generalitat de presentar la Guerra de Sucesión como un enfrentamiento bélico directo entre España y la región de Cataluña, cuando aquel conflicto puso en liza a trece potencias europeas con dos casas reales (Borbón y Austria) aspirando a alzarse con el trono de Carlos II, quien murió sin descendencia. Todo ello tres siglos después y con el desafío independentista de CiU, ERC, ICV y CUP como mar de fondo.

Eso sí, la exposición reconoce la españolidad de Cataluña, «uno de los escenarios bélicos principales al adherirse a la causa austriacista en el año 1705 y Barcelona se convertiría en la corte hispana del archiduque Carlos de Austria».

La exposición «1714. Memoria gráfica de una guerra» tiene a Mercè Morales como comisaria y recaba la reproducción de grabados y mapas sobre el conflicto. Esta doctora en Historia por la Universidad de Barcelona es miembro de la junta de la Sociedad Catalana de Estudios Históricos, entidad dependiente de la Generalitat que ya causó una polémica historicista el pasado mes de diciembre con el simposio «España contra Cataluña: una mirada histórica (1714-2014)». En este foro se aseveró por ejemplo que Cataluña estaba sometida a un «genocidio cultural» o se acusó a España de haber cometido manipulaciones históricas en torno a la figura de Cristóbal Colón y su Descubrimiento de América.

En el centro de Madrid

«La muestra, que comienza su recorrido en Madrid, forma parte de las actividades organizadas con motivo de la conmemoración del Tricentenario que recuerda los hechos acaecidos en 1714 cuando Cataluña perdió sus instituciones nacionales de gobierno, al final de la Guerra de Sucesión a la Corona española», explica el folleto de la exposición del centro cultural Blanquerna, que también cuenta con un libro de grabados conmemorativo.