Identificados grupos radicales violentos «infiltrados» en los disturbios de Burgos
La Asamblea Vecinal busca distanciarse de los grupos radicales - afp

Identificados grupos radicales violentos «infiltrados» en los disturbios de Burgos

Interior confirma la participación de grupos itinerantes «que buscan la violencia»

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Contenedores incendiados, lunas rotas por las pedradas y mobiliario urbano destrozado es el rastro de los grupos violentos que desde el viernes por la noche se adueñan de las madrugadas burgalesas «parapetados» tras las protestas del populoso barrio de Gamonal contra el proyecto de bulevar en la calle Vitoria. Junto a los grupos radicales violentos «itinerantes» que las Fuerzas de Seguridad identificaron a lo largo del fin de semana, fuentes del Ministerio de Interior han confirmado a ABC la participación de miembros de los colectivos burgaleses Resaca Castellana, Colectivo de Jóvenes Comunistas e Izquierda Anticapitalista, Bloque Anarquista de Burgos, Izquierda Castellana y Yesca, aunque también bandas latinas que, incluso, encabezaron pancartas.

Ya desde finales de 2013, estos colectivos de extrema izquierda habían intentado involucrarse en las movilizaciones pacíficas organizadas por la Plataforma vecinal «BulevarNOahora», constituida el pasado 31 de octubre para conseguir la paralización del proyecto municipal para la calle Vitoria. Las manifestaciones arrancaron el 22 de noviembre con una participación multitudinaria que sacó a la calle a más de 3.000 personas. Pasadas las navidades, el 8 de enero, la Policía ya identificó a un grupo de jóvenes intentando acceder a las obras. Un día después, en una nueva concentración, varias personas trataron de arremeter contra el vallado de las obras en una acción que impidió el dispositivo policial. Con estos antecedentes, los daños y desórdenes públicos que el viernes convirtieron la calle Vitoria en un campo de batalla se alejan de las improvisaciones.

El balance desde la primera algarada arroja cuarenta detenciones, con once menores en comisaría. De ellos, uno está en situación irregular y otros cuatro tienen antecedentes policiales por distintas causas –maltrato en el entorno familiar, atentado a agentes de la autoridad, robo con violencia e intimidación, hurto...–. Aunque la mayoría de los retenidos en los calabozos burgaleses viven en la ciudad –uno es de nacionalidad colombiana y dos son marroquíes–, el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, aseguró ayer que en las protestas se han identificado «infiltrados» de grupos violentos «itinerantes» cuyo único interés no es la reivindicación de los vecinos, sino «el ejercicio de la violencia».

Martínez explicó que en estas protestas vecinales se resguardan grupos violentos, «algunos bien conocidos», y «tremendamente violentos» que han participado en manifestaciones en Madrid y también en Castilla y León. Ante estas situaciones, el secretario de Estado de Seguridad defendió la necesidad de dar una «respuesta firme», con un «marco jurídico preciso» como la Ley de Seguridad Ciudadana que prepara el Gobierno y que incluye, entre otras cosas, que los padres o tutores se responsabilicen de los destrozos provocados por los menores.

El secretario de Estado señaló que los radicales participantes en los destrozos pertenecen a grupos de violencia antisistema extrema que son «clásicos» en los incidentes de seguridad ciudadana como las manifestaciones en el Congreso. Martínez explicó cómo estos grupos utilizan las redes sociales para hacer convocatorias rápidas, desplazarse y eludir la acción policial. Según sus informaciones, podrían haberse trasladado a Burgos desde Madrid o Valladolid, entre otros lugares y, fuentes policiales han confirmado a ABC que entre los identificados durante las protestas se encuentran personas de fuera de la provincia.

La titular del juzgado número 3 de Burgos dejó en libertad provisional a todos los detenidos el viernes por considerar, entre otras cosas, que no pertenecían a ninguna organización violenta. De los trece arrestados el sábado, cinco han recibido la libertad provisional. Sin embargo, según la investigación policial, al menos tres de ellos podrían pertenecer al grupo de extrema izquierda Resaca Castellana. Además, según ha podido saber ABC, la policía también ha estado investigando por su posible implicación en los hechos el entorno de otros grupos radicales de Burgos como Izquierda Castellana, cuya ilegalización fue solicitada, y archivada después, en 2008 por el colectivo Manos Limpias, que le acusaba de ser uno de los brazos legales de Batasuna fuera del País Vasco.

Hasta que Lacalle ceda

La Asamblea Vecinal busca distanciarse de los radicales. Acuerdan «recoger» las aceras y recolocar las vallas convertidas en proyectiles nocturnos para que las calles estén preparadas para evitar tropiezos en una nueva jornada de movilización. Ayer, el «trabajo» arrancó al alba. Ni las máquinas ni los trabajadores pudieron pisar las obras. Desde primerísima hora de la mañana, la principal arteria de «Gamo» había sido tomada por dos centenares de personas dispuestas a frenar como fuera la reanudación de la construcción.

Condenan «con la boca pequeña» la violencia. De hecho, todas las manifestaciones han pasado por comisaría para pedir la liberación de los detenidos. Organizaron su estrategia de protestas en torno a la plataforma «BulevarNOahora» sin que sus «razones» lograran una gran repercusión, y todo cambió el pasado viernes. Sólo con la revuelta en ciernes, la plataforma vecinal decidió su disolución para desvincularse de la violencia radical. Muchos de sus miembros continúan participando en las asambleas y manifestaciones convocadas con posterioridad. No defienden los destrozos, pero critican que nadie «hasta ahora» se haya hecho eco de sus acciones pacíficas.

Así lo indica Francisco Cabrerizo, vecino de Gamonal y miembro del movimiento asociativo. Espera que los altercados no se vuelvan a repertir, pero deja claro que no cejarán en su oposición. «Seguiremos haciéndolo hasta que los vecinos se cansen o el alcalde de su brazo a torcer». Piensa que «este barrio de obreros tiene otras prioridades».