Inés del Río se oculta en su primer día de libertad
Inés del Río, ayer, tras quedar en libertad - reuters

Inés del Río se oculta en su primer día de libertad

La alcaldesa de Tafalla planteará declarar a la etarra Del Río persona «non grata»

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La Delegación del Gobierno en Navarra permanece «vigilante» tras la liberación de la etarra Inés del Río y «no permitirá que se celebre ningún acto de bienvenida», según ha venido señalando desde que abandonara la prisión de Teixeira (La Coruña).

Según conoció anoche ABC, los concejales de Bildu en Tafalla comunicaron durante la comisión de seguimiento y control del Ayuntamiento su intención de no realizar ningún recibimiento público ni homenaje a la etarra, «lo que no quita para que cada uno de forma privada lo haga», apostillaron.

Al parecer, Del Río pudo pasar su primera noche en libertad en Pamplona, en donde vive una hermana. Se barajan dos posibles ubicaciones, en la Calle Nueva, cerca del Ayuntamiento de Pamplona; y el Paseo de los Enamorados, en el barrio de Rochapea. Sin embargo, no se le ha visto por ninguna de esas dos zonas.

Ni pintadas ni ikurriñas

La etarra, nacida en Tafalla, no ha tenido apenas vinculación con Tafalla, según ha indicado la alcaldesa, aunque tiene una prima que vive allí. Las personas de su generación no la recuerdan y algunos hosteleros de la localidad señalaban que «para qué iba a ir a Tafalla si nadie la conoce».

Su primera noche en libertad generó, pese a ello, expectación en la población, en la que reinó la tranquilidad, no se vieron pintadas, ni ikurriñas, ni alusiones a la liberación de Del Río. La presencia de un nutrido número de periodistas y de seis patrullas de la Guardia Civil fue lo más significativo. A media noche se sumó la reunión de una treintena de personas en el Bar Azoka, situado debajo de la sede de EA, en cuyo balcón sí había varias ikurriñas y una pancarta de Bildu.

José Mari Esparza, historiador y fundador de la editorial Txalaparta, pronunció unas palabras en el interior del local, aplaudidas por los asistentes. Ante la llegada de la prensa, varias personas pegaron en el interior del local en los cristales, cinco pancartas en las que se leía «Euskal Preso eta Iheslariak. Estera». Esparza señaló que Del Río estaba cansada y que no había acudido a Tafalla y «se había quedado por ahí».

Celebrado por los abertzales

Por su parte, la concejal de Bildu en el Ayuntamiento de Pamplona, Eva Aranguren, y el miembro de ESK, Xabier Barber, leyeron ayer un comunicado conjunto elaborado por organizaciones políticas como EA, Aralar, Sortu y Alternatiba, los sindicatos LAB, ESK, Stee-Eilas y colectivos como Etxerat, Eleak, Ernai o EPPK para valorar la decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Para estas organizaciones, la excarcelación de Inés del Río y del resto de presos de ETA supone «buenas noticias» puesto que «allanarán el camino hacia la resolución y la paz». Y además han defendido que con la decisión de Estrasburgo «no ha ganado Inés del Río, ni ETA, sino que ha ganado toda la sociedad vasca y española».

Persona non grata

Desde el Ayuntamiento de Tafalla, la alcaldesa, Cristina Sota, se plantea declarar a la etarra Del Río «persona non grata», pero lo tendrá difícil porque la segunda fuerza en el consistorio es la formación abertzale Bildu. En el Ayuntamiento tiene mayoría UPN, con siete concejales; Bildu tiene seis, otros tres son del PSN y uno de Iniciativa por Tafalla (IT).

La formación a la que pertenece Sota, UPN, manifestó ayer también que presentará una enmienda a los Presupuestos Generales para ayudar a las víctimas de ETA «para mostrar a la ciudadanía la historia real de la violencia de la banda terrorista», como ha señalado el diputado Carlos Salvador.