Ignacio González: «Con el reparto del déficit se ha beneficiado a los incumplidores»
El presidente de la Comunidad, Ignacio González, en su despacho de la Puerta del Sol - ignacio gil
entrevista ÍNTEGRA al presidente de la comunidad de madrid

Ignacio González: «Con el reparto del déficit se ha beneficiado a los incumplidores»

¿Hace falta una regeneración en el PP? El presidente madrileño, en una entrevista concedida a ABC, responde que «hay casos de corrupción en los que está en juego la honorabilidad del PP»

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Ignacio González se reincorpora estos días a su despacho en la Puerta del Sol con el ojo puesto en los próximos presupuestos, diezmados por Hacienda.

–Vaya momento para ser presidente de nada, ¿no?

–Cierto, las circunstancias ahora son especialmente difíciles y complicadas. Gobernar, abordar problemas, es más ingrato que en otras ocasiones. Se hace duro tomar determinadas decisiones, pero precisamente porque son decisiones duras, hay que aquilatar muy bien las prioridades. Y la prioridad fundamental es salvar la Sanidad universal pública y gratuita, garantizar que a nadie se le van a recortar las prestaciones o le van a cobrar por recibirlas. Es verdad que hay medidas que incomodan a profesionales o a sindicatos, como eliminar las horas extra o introducir jornada ordinaria por la tarde, pero reducir el gasto para preservar la calidad del servicio es irrenunciable.

–Pero entonces, la famosa privatización…

–Sólo se puede calificar de uso torticero y malintencionado del lenguaje lo que hacen algunos colectivos cuando tratan de equiparar la pérdida de un estatus que sólo a ellos les afecta con la privatización de la Sanidad. Eso es radicalmente falso. Aquí nadie privatiza en el sentido de vender, ni de cobrar, ni de quitar ninguna prestación. Es más, lo que se planteó aquí ya existe en tres hospitales madrileños, gestionados por empresas privadas pero que dan el mismo servicio público, gratuito y universal que los demás, y con el mismo grado de satisfacción.

-Cuántos esfuerzos de explicación hay que hacer, y qué poco cunden a veces. ¿Están rotas o dañadas las líneas de comunicación con la ciudadanía? ¿Hace falta una regeneración en el PP?

-El PP ha tenido y está teniendo que abordar situaciones muy difíciles. Desde el punto de vista económico la grave crisis ha llevado al Gobierno a tomar decisiones alejadas de sus principios y de su programa electoral, con grandes sacrificios para los ciudadanos, lo que ha provocado un distanciamiento de nuestros votantes, militantes y del resto de ciudadanos. Hay que recuperar el terreno perdido volviendo a la senda del crecimiento y el empleo lo antes posible. Y desde el punto de vista político y social han aparecido unos casos de corrupción en los que está en juego la honorabilidad del partido y su funcionamiento, y para los que también se pide por parte de los ciudadanos, militantes y votantes claridad, transparencia, celeridad y resolución judicial y política rápida. La solución de ambos frentes permitirá recuperar los principios y valores que siempre ha defendido el PP, y que son sus señas de identidad. Esa es la mejor manera de lograr esa regeneración a la que usted se refiere.

«No hay región más agraviada que Madrid»-¿Sería buena una crisis de gobierno a la vuelta del verano?

-Las remodelaciones de gobierno son potestad del presidente.

-Y usted, como presidente de Madrid, ¿cómo lleva a estas alturas lo que le han fijado para cumplir el objetivo de déficit?

-Me parece que tal y como se ha articulado es una grave equivocación, pues se ha utilizado el peor de los criterios posibles y sin encaje en la ley: dar un déficit por encima del objetivo a los incumplidores y uno por debajo del objetivo, y por tanto, mayor esfuerzo, a los cumplidores. Esto va a dificultar mucho que se consiga ese objetivo de déficit común.

-En ese sentido, Madrid parte con ventaja…

-Que Madrid esté mejor y siempre haya cumplido con el objetivo de déficit -es la única comunidad que lo ha hecho- es fruto de los esfuerzos de reducción de nuestro gasto público desde que se inició la crisis en 2008, y que nos ha obligado a reducir nuestro presupuesto en más de 5.000 millones de euros, manteniendo unos servicios públicos de Sanidad, Educación, Servicios Sociales, etc., de extraordinaria calidad. Ahora, 9 de cada 10 euros de nuestro presupuesto van a gastos sociales. No se puede reducir mucho más. Otros, en estos años, siguieron gastando por encima del objetivo de déficit y el Gobierno ahora les ha beneficiado.

-Esto es lo que aplican en Europa, ¿no?…

-El argumento de que Europa da un déficit distinto a cada país es un argumento falaz e inaplicable en nuestro caso. Europa no tiene un objetivo de déficit común que tenga que distribuirse entre Estados miembros para que la suma de todos ellos dé ese objetivo. Todos los países deberían no superar el 3 por ciento, pero a cada uno se le da según sus capacidades, esfuerzos, etc., y nunca primando a los incumplidores. Por último, esos incumplidores que aquí han sido beneficiados, ni reconocen ese mayor margen, ni lo consideran suficiente, ni se comprometen a cumplirlo, ni renuncian a sus posiciones soberanistas, ni cesan en su pulso a la unidad e integridad de España.

-Ahora que lo menciona, resulta que Cataluña plantea muchas de sus reivindicaciones de desagravio financiero en clave nacionalista o incluso separatista, pero luego en la práctica resulta que muchas de las discriminaciones que denuncian que sufren también las padece Madrid. ¿Cómo se come eso?

-Cataluña tiene razón en muchos de sus planteamientos económicos, siempre que no se utilicen para justificar su deriva soberanista, ni para justificar un agravio que lleve a lo anterior. Ahora bien, no hay región más agraviada por el reparto derivado del actual modelo de financiación que Madrid. Para que se haga una idea, en 2012 en Madrid se recaudaron 66.000 millones de euros en impuestos, de los cuales sólo 11.400 millones llegaron a la Comunidad de Madrid para financiar los servicios que reciben los madrileños. En Cataluña se recaudaron 27.000 millones y recibieron del sistema 15.700 millones para pagar sus servicios. Cataluña tiene un presupuesto de más de 30.000 millones de euros y una deuda de 50.000 millones. Madrid ha reducido su presupuesto a 17.000 millones, casi la mitad que Cataluña, y mantiene una deuda de 18.000 millones. El modelo de financiación da más dinero en 2013 a todas las comunidades menos a Baleares y a Madrid, que pierde 1.000 millones de euros en un año, cuando nuestra economía es la que más crece de toda España, tenemos más empleo, más actividad económica, se recauda más fiscalmente que en el resto del país, y se nos da menos dinero poniendo en riesgo nuestros servicios. Además, Madrid paga el 73 por ciento del Fondo de Solidaridad de toda España para que los demás financien su Sanidad, su Educación y sus Servicios Sociales. Y Madrid también paga la mayoría de las pensiones de España a excepción de Canarias y Baleares. Está claro que somos los más perjudicados, y por eso reclamamos un cambio radical del modelo de financiación y de los esfuerzos económicos para cada comunidad, pero desde el mantenimiento de la solidaridad y la lealtad a España y la defensa de la unidad y la integridad territorial de nuestro país.

«La prioridad es salvar la sanidad gratuita»-¿Se siente Madrid suficientemente comprendida y apoyada por el Gobierno Rajoy?

-Madrid se siente perseguida y perjudicada por los gobiernos de Zapatero que no le dedicaron un solo euro de inversión en obra nueva en ocho años, y que implantaron unilateralmente un modelo de financiación que perjudica de manera grave a Madrid y a los madrileños. Hace falta un cambio en ese sistema de financiación. Eso es lo que pedimos al Gobierno de España y lo que esperamos recibir porque ya no podemos pedir más esfuerzos a los madrileños ni recortarles sus servicios. Yo como presidente no lo voy a hacer y voy a seguir peleando porque ese cambio se produzca y porque los madrileños reciban aquello a lo que tienen derecho con los impuestos que pagan.

-Por último, déjeme preguntarle por Gibraltar. Se acabó el recreo de la época socialista, dice el ministro de Exteriores. ¿Cómo se ve este tema desde Madrid?

-España no puede consentir las provocaciones constantes que se vienen produciendo desde hace ya muchos meses en Gibraltar. Una vez más estamos pagando las frivolidades e incompetencias del gobierno de Zapatero, que dio a Gibraltar un status de tercer Estado, que permitió una nueva terminal aérea, un prefijo telefónico propio y 60.000 nuevas líneas, que relajó los controles de entrada y de salida y, en el colmo del disparate, abrió allí un Instituto Cervantes. El Gobierno debe defender los intereses de nuestro país con contundencia, por todas las vías y en todos los foros, como está haciendo.