La expresidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre
La expresidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre - ABC
Elecciones Generales

Esperanza Aguirre: «PP, Cs y Vox deben unirse en una casa común en la que todos estemos cómodos»

La expresidenta del PP de Madrid proclama la urgencia de construir una «nueva casa común» para todos los partidos que se encuentran a la derecha del Partido Socialista, una propuesta llena de lógica aritmética, pero bastante inverosímil desde una perspectiva partidista

MadridActualizado:

El pasado martes Esperanza Aguirre proclamó en público la urgencia de construir una «nueva casa común» para todos los partidos que se encuentran a la derecha del Partido Socialista, una propuesta llena de lógica aritmética, pero bastante inverosímil desde una perspectiva partidista. Aun así, la política aún hoy sigue siendo el arte de lo posible.

¿Cree que en la España de 2019 es posible restaurar la unidad del centro derecha?

Antes del año 90 estaba UCD y estaba AP. Aznar consiguió que todos los que estábamos a la derecha del PSOE nos sintiéramos cómodos en el PP: por supuesto liberales y conservadores, que somos el pilar fundamental de todos los partidos liberal conservadores de Europa. Pero es que también estaban los democristianos y también algunas gotitas de la socialdemocracia. De hecho el CDS, que se decía socialdemócrata, se integró también en el PP. Y yo creo que eso fue un éxito, que todos pudieran estar sin problemas morales en el PP. Mi opinión, y lo dije el otro día, es que ese éxito de Aznar incomodó muchísimo al «establishment»: desde 2001, cuando estuvieron a punto de ganar las elecciones vascas Jaime Mayor y Nicolás Redondo, se inició una campaña furibunda para desestabilizar al PP, porque parecía un partido capaz de gobernar más de dos legislaturas seguidas y eso es algo que el «establishment» de izquierdas no podía soportar. Esa campaña furibunda tuvo su éxito y en las elecciones de 2004 nos mandaron a la oposición, y de esa oposición tampoco pudimos salir en las elecciones de 2008.

Sin embargo, después del congreso de Valencia en 2008 el PP de Mariano Rajoy sí alcanzó la mayoría absoluta, ya en 2011..

En el partido, para mí, lo que había era la necesidad de llevar a cabo un análisis de ver qué había pasado, pero ese debate nunca se llevó a cabo. Porque Rajoy en Elche en abril de 2008 dijo que los liberales y conservadores se vayan al partido liberal y al conservador. Y ese discurso ponía fin al partido que había surgido del congreso de Sevilla en 1990 en el que todos éramos bien recibidos y todo el mundo se sentía cómodo. Pero si liberales y conservadores debían irse ¿quiénes eran los del PP? Del congreso de Valencia salió un partido convertido en un aparato para alcanzar el poder, y de hecho lo alcanzó. Eso pareció darle la razón a Rajoy, si bien yo creo el principal motivo fue el desastre económico tan brutal de Zapatero, que propició una victoria arrolladora por mayoría absoluta. Entonces Rajoy se centró en la economía, de manera unívoca y se olvidó por completo de lo que tenía que ver con las ideas e ideales. Pero es que los ciudadanos no miran sólo el progreso material, más cuando Zapatero sí se había dedicado a lo espiritual: la ley del aborto, la ley de violencia de género, un cambio en la concepción de la historia de España con la ley de memoria histórica y un comportamiento terrorífico con los terroristas (el caso De Juana Chaos y el caso Faisán). Muchos votantes del PP se encontraron con que el partido no había desmontado nada del entramado ideológico de Zapatero y no defendía los principios por los que ellos le habían votado. Esa es la razón fundamental de la aparición de Ciudadanos y Vox .

Ciudadanos había nacido ya, en 2006, con Albert Rivera peleando casi solo contra la maquinaria nacionalista.

Ciudadanos aparece en 2006 porque en Cataluña los catalanes que sienten españoles se sentían totalmente abandonados por los grandes partidos. Y Albert Rivera pronunció unos discursos fantásticos en el Parlament que vieron muchos españoles y muchos de nuestros votantes. En 2015 los tres millones de votos que perdió el PP fueron los que sacó justamente Ciudadanos.

¿La cuestión ideológica es para usted la única clave?

En mi opinión, este abandono ideológico y por supuesto los casos de corrupción del PP, que fueron difundidos como si no hubiera más corrupción que la del PP. Dicen que es el partido más corrupto de Europa cuando aquí está el PSOE, aquí está Pujol y de eso no habla nadie.

La cuestión ahora es que esa división en la derecha, sea por lo que sea, puede propiciar que el PSOE no sólo gane las elecciones, sino que continúe en el Gobierno.

Esa división en la derecha, que podría darnos mayoría de votos y no mayoría de escaños, puede dejar a Pedro Sánchez gobernando y haciendo las locuras que está haciendo: a Iceta se le ha escapado que con el 65% de los votos va a ser independiente Cataluña; el jueves ha suplicado el voto de los de Bildu para sus decretos y la vergüenza de la ley de abusos policiales en el Parlamento vasco...

¿Cuál es, por tanto, su solución?

Yo no veo más solución que la unión de los tres y que procuren hacer una casa común en la que todo el mundo se sienta cómodo. U otra solución: hacer una ley electoral que no permita que los nacionalistas que ha mandado en España en ocho de las trece legislaturas sigan haciéndolo. No es verdad que para cambiar la ley electoral haya que cambiar la Constitución.Se puede hacer respetando la provincia como circunscripción. Es fundamental. No podemos seguir con España en manos de nacionalistas y con un Gobierno que está en manos de los enemigos de España, como Torra y Bildu.