BipartidismoEl bipartidismo se mantiene gracias al empuje del PP y se consolida como única suma estable

En las elecciones de 2015 PP y PSOE sumaron el 50,73% de los sufragios; por el 55,65% que han obtenido este domingo. En términos absolutos, ambos partidos obtienen 150.000 votos más que el 20-D

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El incremento del voto al PP ha logrado mejorar levemente el resultado conjunto del bipartidismo en las elecciones generales de este 26 de junio. El resultado de Mariano Rajoy ha compensado el descenso del PSOE y ha permitido ampliar su base electoral conjunta hasta el 55,65% del total de sufragios, por encima del 50,73% que sumaron en diciembre de 2015. En términos absolutos, la suma de los dos partidos que tradicionalmente han gobernado España se mantiene prácticamente estable: logran 12.930.578 votos por 12.782.280 de 2015, es decir, 150.000 votos más.

[Consulta los resultados de las elecciones generales del 26 de junio]

El Partido Popular, que ha obtenido el 32,99% de los votos y 7.685.165 sufragios, ha sido la formación que mejor ha aguantado el embate de los nuevos partidos en este segundo asalto, mientras que el PSOE ha obtenido el 22,72% y 5.293.384 votos. En la anterior cita electoral, el PP sumó 7.236.965 votos, 28,71%, por 5.545.315 que consiguió el PSOE, el 22,00% de los sufragios.

Así, la suma de ambos partidos es la que más apoyo electoral y parlamentario obtiene, con 254 actas, y la única que lograría tener mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados sin necesidad del soporte de terceras formaciones. Muy por debajo quedaría el resultado conjunto de PP y Ciudadanos, que tendría 169 escaños, y de PSOE y Podemos, que lograría 156.

Ambos partidos, sin embargo, siguen en niveles de apoyo mínimos para una democracia como la española, que desde 1979 se ha asentado en un régimen donde los dos partidos más votados sumaban más del 65% de los sufragios. Un bipartidismo que se afianzó aún más a partir de las elecciones generales de 2000 gracias al desplome del tercer partido con más apoyos a nivel nacional, Izquierda Unida, que sumó el 5,45% de los votos frente al 10,54% de 1996. Ese año, PP y PSOE sumaron el 78,68% de los apoyos, cifra que se elevó al 80,3% en 2004 y al 83,81 en 2008.

El declive de las dos grandes formaciones, si bien quedó patente en las elecciones generales del 20 de diciembre, ya se dejó notar en 2011. En las elecciones generales de ese año, adelantadas al mes de noviembre por José Luis Rodríguez Zapatero, ambas formaciones sumaron el 73,35% de los votos, diez puntos menos que en la anterior cita electoral. El descenso, no obstante, correspondió al desfondamiento electoral de los socialistas, cuyo apoyo cayó por debajo del 30% de los sufragios por primera vez desde 1977.