La vida «secreta» de los colegios electorales
Las papeletas usadas se destruyen en cuanto finaliza el escrutinio - valerio merino

La vida «secreta» de los colegios electorales

¿Cómo se organiza un proceso que implica a 36 millones de electores? ¿Qué pasa con los cien mil millones de papeletas que se han usado?

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Las cifras de las elecciones al Parlamento Europeo son de vértigo: 36.209.684 de españoles han sido llamados a las urnas este domingo. Tenían a su disposición 963.500.000 papeletas, 35.528.000 sobres (sin contar con el voto por correo) y 68.000 urnas. Y todo ello para escoger a 54 de los 751 parlamentarios que le corresponden a España.

No se trata de un proceso sencillo. Aunque la mayoría del material que se ha usado en esta ocasión ya se ha utilizado en otras elecciones, se han comprado 6.000 urnas, 3.300 cabinas y 31 millones de sobres de votación, así como 875.000 impresos de solicitud de voto por correo y 765.000 Manuales de Instrucciones para los miembros de las Mesas (lo que supone un total de 2.448.000 folios), según los datos presentados por el Ministerio del Interior.

Y ha hecho falta más papel debido al elevado número de candidaturas (39) y a las lenguas co-oficiales, (como el catalán, el euskera, el gallego, el valenciano y el aranés), que han obligado a diseñar 279 modelos de papeletas. Finalmente, se han impreso y distribuido casi mil millones de papeletas (27 por cada uno de los más de 36 millones de electores), y todo en menos de 15 días.

Todo comienza con la formación de las mesas, algunas semanas antes del proces electoral. Los integrantes son elegidos por los ayuntamientos, mediante sorteo público, entre personas menores de setenta años que sepan leer y escribir, según el Manual para los Miembros de las Mesas Electorales. Cada mesa debe estar compuesta, obligatoriamente, por tres personas: un presidente y dos vocales, cada uno de ellos con sus respectivos suplentes.

¿Se cobra por estar en una Mesa?

Sí, entre los derechos que tienen, figura una dieta de 60 euros según los artículos 25 y siguientes de la Ley Orgánica 5/1985. Además cuentan con una reducción de cinco horas en su jornada de trabajo del día después de las elecciones.

¿Es obligatorio?

Sí, se considera delito electoral que las personas designadas para la mesa no se presenten, salvo que «se tuviera excusa, justificada documentalmente que le impidiera la aceptación del cargo». Alguna de estas excusas es ser médico y estar de guardia, tener entre 65 a 69 años, estar enfermo o tener una boda, bautizo o comunión, por ejemplo. En caso de no cumplir con estas funciones sin una causa justificada, se incurre en pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a veinticuatro meses.

En caso de que no se llegue al mínimo de tres miembros de la mesa, ni siquiera con los tres sustitutos, la junta electoral de la zona escogerá a los constituyentes de la mesa entre la gente presente en el local, o bien cancelará las votaciones hasta dos días después.

¿Cómo se hace el recuento?

El recuento comienza en cuanto se cierra el plazo de votaciones, y se realiza de forma pública y sin interrupciones. Cuando se abre la urna, que debe permanecer cerrada hasta entonces, el presidente de la mesa extrae los sobres, uno a uno, los abre y lee las papeletas en voz alta, bajo la supervisión del resto de la mesa. Al final del recuento, se comprueba que el número de sobres abiertos y el de votos coincida. En caso de que alguno de los vocales, interventores o apoderados considere que hay alguna irregularidad, se comprueban los resultados y se inicia el recuento de nuevo si es necesario.

¿Qué ocurre después?

Una vez que se ha finalizado el escrutinio, las papeletas se meten en los sobres y todas se destruyen en presencia de los miembros de la mesa, a no ser que sean nulas o alguien haya reclamado sobre alguna de ellas. Los certificados con los resultados electorales y toda la documentación acompañante se mete en tres sobres. Dos de ellos se entregan en el Juzgado de Primera Instancia o de Paz, y otro al empleado de correos. Desde allí, pasan a estar en posesión de la junta electoral.

En la composición de las mesas electorales hay un presidente y dos vocales elegidos por azar. También hay un número variable de interventores (hasta 2 representantes por cada partido político que siguen el proceso electoral) y apoderados (también representan a los partidos pero no forman parte de la mesa). Todos ellos vigilan el proceso electoral y pueden hacer reclamaciones.

¿Pueden votar las personas ciegas?

Si. En los casos en los que se haya solicitado, en las mesas tendrá que haber unos sobres en los que habrá pegada una etiqueta, donde constará el nombre de la candidatura en tinta y braille, y en su interior, una papeleta normal.