Imagen de Eugene Debs al salir de la cárcel
Imagen de Eugene Debs al salir de la cárcel - WIKIPEDIA

Eugene Debs, el gran «paria socialista» de Estados Unidos antes que Bernie Sanders

Sanders es el hombre del momento en la izquierda de EE.UU., un país en el que hay que remontarse a principios del siglo XX para encontrar un socialista -apelativo que se acerca hoy al insulto- de éxito: Eugene Debs

Nueva YorkActualizado:

El apelativo «socialista» se acerca al insulto en EE.UU.. Para muchos es sinónimo de la extrema izquierda, de la negación de las libertades individuales en la que se basa el sistema democrático del país. En los dos mandatos de Barack Obama en la Casa Blanca, sus oponentes lo han utilizado para atacar políticas como la reforma sanitaria. Es una denominación de la que rehuyen el presidente y gran parte del «establishment» del partido demócrata. Pero un senador veterano de Vermont, Bernie Sanders, ha adoptado este apellido tóxico en EE.UU. para ganar ventaja en su asalto a la Casa Blanca. Sanders, que se califica como ‘socialista democrático’, acaba de ganar las primarias de New Hampshire y arrancó un empate técnico a la favorita de su partido, Hillary Clinton, en los caucus de Iowa.

Durante mucho tiempo, Sanders se negó a usar el término socialista para referirse a su ideología porque, según explicó en 1976, «a mucha gente se le ha lavado el cerebro para que piensen que socialismo significa campos de trabajos forzados, dictadura y ausencia de libertad de expresión». Ahora lo hace en un momento de polarización política en EE.UU., de aumento de las desigualdades y tras el impacto de una crisis financiera. Ya no huye del término y reconoce que su gran héroe fue el histórico candidato a la presidencia por el Partido Socialista, Eugene Debs.

Debs es, sin duda, el gran referente socialista de EE.UU. y el único con verdadero peso político… al menos, hasta la irrupción de Sanders. Nacido en 1855 de inmigrantes de Alsacia, Debs creció en Terre Haute (Indiana), donde se introdujo en la política y la acción sindical. Fue diputado en la Asamblea de Indiana y en la década de 1880 radicalizó su discurso contra la explotación de los trabajadores. En 1893 formó el Sindicato del Ferrocarril Americano, en el que se embarcó en una dolorosa huelga contra la empresa Pullman de Chicago. Debs acabó desencantado con los escasos resultados de la acción sindical y abrazó el socialismo.

En el cambio de siglo, se convirtió en el gran líder el Partido Socialista y concurrió como su candidato a cinco elecciones presidenciales, entre 1900 y 1920. El mayor éxito lo logró en 1912, cuando compitió en una carrera a cuatro bandas contra Woodrow Wilson, Theodore Roosevelt y William Taft. Consiguió el 6% de los votos, el mayor porcentaje alcanzado nunca por un candidato socialista. En 1920, concurrió a sus últimas elecciones desde la cárcel, condenado por sedición al oponerse a la participación de EE.UU. en la Primera Guerra Mundial. A pesar de ello, consiguió casi un millón de votos. En diciembre de 1921, con un estado de salud muy deteriorado, el presidente Warren Harding conmutó su pena. Falleció el 20 de octubre de 1926, a los 70 años.

Eugene Debs es hoy una figura respetada, pero el legado del Partido Socialista que él dotó de gran fuerza hoy apenas existe. La formación se disolvió en 1972 y dio lugar a varios partidos escindidos, que han tenido un impacto simbólico en la escena política contemporánea de EE.UU. Uno de ellos es el Socialist Party USA, que presenta para este otoño una candidatura encabezada por Mimi Soltysik y Angela Nicole Walker. El partido obtuvo algo más de cuatro mil votos en todo el país en 2012 y el resultado en 2016 será igual de residual.

La de Sanders, que compite dentro del partido demócrata, es otra historia. Por el momento, ha puesto contra las cuerdas a Hillary Clinton, y cabalga con fuerza hacia la nominación demócrata con una etiqueta imposible de defender desde que murió Debs: socialista.