Sánchez aprobará la tasa Google aunque no haya acuerdo en la UE

Calviño prefiere presionar a Europa primero, pero Montero opta por que España actúe cuanto antes

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El Gobierno aprobará la tasa Google, haya o no haya acuerdo en la Unión Europea para adoptar un gravamen continental a los servicios digitales, aunque su inminencia divide a los ministerios de Economía y Hacienda. La titular en funciones de Economía, Nadia Calviño, afirmó ayer que el Ejecutivo presionará para que haya un tributo similar en la OCDE o en la UE, pero, si no hay acuerdo, el Ejecutivo no rechaza implantarlo de manera unilateral en España. «El Gobierno no descarta actuar y abordar la implantación de esa tasa sobre determinados servicios digitales, pero ello no es incompatible con que sigamos apoyando e impulsando el que se logre un acuerdo en el ámbito europeo o el ámbito mundial», destacó tras la inauguración de DigitalES Summit 2019.

Si bien en la oferta de acuerdo programático que envió el PSOE a Podemos solo se hablaba de impulsar un impuesto a los servicios digitales en el plano europeo, desde el Ministerio de Hacienda siempre se ha venido defendiendo que la intención del Gobierno es aprobar la tasa Google en España en cuanto sea posible. Así lo recoge, de hecho, el Programa de Estabilidad remitido a la Comisión Europea el pasado mes de abril con su entrada en vigor prevista para 2020.

Fuentes del Ministerio mantienen que el Ejecutivo aprobará el gravamen en cuanto se constituya con todos los poderes. Calviño prefirió ayer decantarse por un proyecto global o europeo antes que aprobar el gravamen solo en España.

«Como el proceso es global, lo ideal sería que se llegue a un acuerdo global; y, en su defecto, a un acuerdo europeo. Solo si no se llega a un acuerdo en estos dos ámbitos tendremos que actuar a nivel nacional», señaló la ministra, lo que muestra diferencias apreciables entre los dos departamentos económicos del Gobierno.

El Gobierno llegó a aprobar el proyecto de ley de la tasa Google en enero y remitirlo al Congreso de los Diputados para su tramitación. Sin embargo, la convocatoria de elecciones ante el rechazo de los Presupuestos hizo decaer la tramitación.

Recaudación

Con el impuesto, el Ejecutivo pretendía recaudar en un año 1.200 millones -la Airef contraponía que serían 189- gravando con un tipo del 3% los servicios digitales de publicidad online, los de intermediación que permitan localizar a otros usuarios e interactuar con ellos y los de transmisión de los datos recopilados de usuarios.

Desde entonces, la UE no llegó a un acuerdo para implantarla antes de 2020 y la OCDE se fijó como objetivo llegar a un acuerdo global antes de que acabe el próximo año. Para presionar a la UE a adoptar el gravamen, lanzado para hacer tributar entre otros a Google, Amazon, Facebook y Apple, Francia lo aprobó hace una semana de forma unilateral para ingresar 500 millones.

La idea del gravamen solo en España nació en 2018 del anterior Ministerio de Hacienda de Cristóbal Montoro, para ayudar a «pagar las pensiones». Sin embargo, el PP y Ciudadanos solo apoyarían el impuesto si se articula en el ámbito internacional para evitar distorsiones.