Hungría, la última «apestada» de la UE
El forinto, la moneda nacional de Hungría - reuters

Hungría, la última «apestada» de la UE

La agencia de calificación Moody's ha rebajado la deuda del país magiar al nivel del bono basura

t. s, v.
/ madrid Actualizado:

La crisis económica sale de los países periféricos de la Unión Europea y da el salto al interior del continente. La última en sufrir problemas graves es Hungría, un país de 10 millones de habitantes que todavía no ha ingresado en el euro y sigue utilizando el forinto.

Este viernes ha llegado la mala noticia que el Gobierno húngaro ya esperaba. La agencia de calificación de riesgos Moody'sha bajado su nota un escalón desde Baa3 a Ba1, dejándola así al nivel de «bono basura» con perspectiva negativa. Tras el anuncio, Budapest ha rechazado en un comunicado la evaluación de Moody's y la ha considerado «parte de un ataque financiero»

Budapest ha recordado en la nota que en 2011 el déficit húngaro se situará, por primera vez desde su integración en la UE, por debajo del 3%, y que este año el Gobierno ha reducido su deuda pública "en casi un 10 por ciento".

Esta misma semana Hungría pidió ayuda de forma oficial y solicitó a la Comisión Europea y al Fondo Monetario Internacional (FMI) una «posible asistencia» financiera preventiva. El ministro húngaro de Economía, Gyorgy Matolcsy, reconoció que «el país necesita una red de seguridad» debido a que la crisis de la zona euro está dificultando la financiación de Hungría en los mercados.

Los principales problemas de Moody's residen en su elevada deuda pública, que representa el 82% del Producto Interior Bruto (PIB). El Gobierno húngaro ha prometido que reducirá la deuda pública al 50% del PIB de aquí a 2008 pero todavía no ha presentado un plan detalle de ajuste.

A esto se añaden otras dificultades como la baja tasa de desempleo y un escaso mercado de productos interiores. Por ello, Moody's también ha revisado a la baja sus pronósticos anteriores de crecimiento para el país centroeuropeo, que eran del 2,7 por ciento para este año y del 2,6 por ciento para 2012, situándolos ahora en el 1,5 y el 0,5 por ciento, respectivamente.

Un plan hipotecario polémico

El Parlamento húngaro aprobó en septiembre un polémico plan de alivio a los titulares de hipotecas en divisas, que pueden pagar sus deudas en la moneda nacional, el forinto, a un cambio fijo e inferior al del mercado.

Muchos húngaros tienen hipotecas en monedas extranjeras, como el franco suizo y el euro, por lo que un forinto más débil hace más difícil devolver sus préstamos.

Después del anuncio de la agencia, el forinto se depreció hasta las 315 unidades frente al euro, desde las 312 registradas el jueves por la noche.