Especial Alimentación

La facturación de las exportaciones agroalimentarias españolas creció un 8,36% el año pasado

Las ventas del sector en el extranjero superaron los 41.000 millones de euros y representan el 16,5% del total del negocio de España en el exterior

MADRIDActualizado:

EL valor de las exportaciones de la industria agroalimentaria española alcanzó el año pasado un valor de 41.282 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 8,36% en relación al anterior ejercicio. Este aumento de la facturación ha doblado el experimentado por el mismo sector en 2014 (4,1%) y marca una tendencia alcista en los precios medios de lo que España logra vender en el exterior, ya que el incremento del volumen total de exportaciones fue del 2,67% en 2015.

La industria de la alimentación y las bebidas ingresa 93.000 millones de euros en nuestro país, lo que supone un 3% del PIB, pero en internacionalización, solo las agroalimentarias representan el 16,5% del total de las exportaciones españolas. Para Inés Menéndez de Luarca, directora de la división de Alimentos y Gastronomía del ICEX, «la internacionalización alimentaria no es una opción, sino una necesidad, al ser la vía imprescindible para diversificar riesgos, adquirir economías de escala, ganar competitividad y, en consecuencia, crecer de manera sólida en el medio y largo plazo».

Séptimo exportador mundial

Las exportaciones del sector agroalimentario han crecido de forma continuada a lo largo de los últimos 15 años (excepto en 2009), por encima del resto de sectores de la economía española y, también, por encima de las exportaciones agroalimentarias de otros países europeos. «Resulta indiscutible que se trata de un sector estratégico para la internacionalización de nuestra economía», asegura Menéndez.

El rally experimentado por la alimentación española en el mundo nos coloca como el séptimo exportador mundial, por delante de Italia, que actualmente está en el décimo puesto. Somos el primer productor y exportador mundial de aceite de oliva y aceitunas y el primer productor y tercer exportador mundial de vino. También somos el segundo exportador mundial en productos hortofrutícolas (hortalizas, legumbres y frutas frescas), por detrás de Estados Unidos y por delante de Países Bajos.

«Estos datos nos invitan a ser optimistas, pero el sector tiene que hacer frente a tres retos fundamentales como son la diversificación de mercados, la ampliación de la base exportadora y el impulso de la innovación», manifiesta Inés Menéndez de Luarca. Para la directiva del ICEX, un buen ejemplo del esfuerzo que las empresas españolas están realizando para desarrollar las ventas internacionales en mercados cada vez más competitivos es que el porcentaje de exportaciones fuera de la Unión Europa en el año 2010 era del 20%, frente al 25% actual. Los destinos donde más crecen nuestras exportaciones son precisamente los extracomunitarios.

Algunos ejemplos de incrementos durante el año pasado son: China (61%), México (37%), India (122%), Colombia (25%) y Cuba (42,18%). A juicio de Inés Menéndez de Luarca, «deberíamos atender mejor estos mercados para aprovecharnos del crecimiento que están experimentando».

Reuniones con compradores

Otro de los retos recurrentes del sector es que la base exportadora agroalimentaria española sigue siendo pequeña, en comparación con los países de nuestro entorno, y sobre todo excesivamente fragmentada concretamente en el sector agroalimentario. Con la finalidad de acompañar y apoyar a las empresas en sus procesos de internacionalización, el ICEX, conjuntamente con la Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), la Feria Alimentaria y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama), han organizado en Barcelona durante esta semana una serie de reuniones entre las empresas españolas y compradores internacionales.

El sector de la alimentación ya es el séptimo exportador a nivel mundial, por delante de Italia

En la anterior edición de Alimentaria 2014, la directiva del ICEX asegura que seleccionaron a través de las Oficinas Económicas y Comerciales en el exterior a 140 compradores de unos 40 países, con la presencia de 180 empresas españolas y más de 2.000 reuniones celebradas solo en dos días. En Alimentaria 2016 se van a intensificar los esfuerzos para atraer de nuevo a compradores, tanto de Asia como Estados Unidos y Latinoamérica, especialmente. Otra iniciativa de fomento de ampliación de la base exportadora son los cafés con expertos, unas jornadas formativas sobre mercados exteriores para orientar la estrategia de internacionalización de las empresas. En la presente edición se han organizado cinco, con Reino Unido, Estados Unidos, Indonesia, países del Golfo Pérsico y otros específicos sobre mercados electrónicos.

Impulso a la innovación

A juicio de Inés Menéndez de Luarca, «es fundamental impulsar la innovación, la marca y el componente tecnológico de los productos agroalimentarios españoles si queremos que se posicionen en los segmentos más altos de calidad en el exterior». En opinión de la experta del ICEX, de nuevo Alimentaria, con su Hub de innovación, «constituye una plataforma excelente para mostrar los avances que las empresas españolas van conquistando edición tras edición, y para impulsar nuevas vías de innovación en el sector que aporte valor añadido a nuestros productos, mejore nuestros precios medios y ayude a ganar competitividad».

El triángulo virtuoso de los alimentos

La gastronomía española se ha consolidado en los últimos años como referencia de creatividad y capacidad de innovación en técnicas culinarias a nivel mundial. Buen reflejo de esta realidad son los galardones que las guías más internacionales y reconocidas otorgan, año tras año, a los chefs y restaurantes de nuestra geografía.

Ejemplo de la alta cualificación de nuestra gastronomía es la última edición de la Guía Michelin, que recoge un total de 188 espacios españoles con estrellas, de los que 16 eran nuevas incorporaciones. Otro ranking es el mediático «The World’s 50 Best», en el que España sigue en cabeza con el Celler de Can Roca (Gerona), pero además, nuestro país lidera en su conjunto al tener 7 y 10 restaurantes entre los 50 y 100 primeros, respectivamente.

Este vigor gastronómico está especialmente presente en Alimentaria 2016 a través de «The Alimentaria Experience». A juicio de Inés Menéndez de Luarca, «no puede haber mejor entorno para un cocinero que una feria de alimentación, por lo que no es de extrañar que estos eventos se hayan constituido en una referencia para los profesionales que quieren estar al día». Y es que la influencia de los chefs va más allá de sus cocinas para convertirse en auténticos embajadores de nuestros productos, ayudando a transmitir una imagen-país cuyos productos se caracterizan por su diversidad y altísima calidad.

El turismo es el tercer vértice del triángulo virtuoso de mayor atractivo en nuestro país. Más de 68 millones de turistas nos visitaron el año pasado, atraídos en gran parte por las excelencias de nuestra gastronomía. El sector está convencido de la importancia de reforzar el famoso trinomio Alimentación, Turismo y Gastronomía. Tradicionalmente, la feria Alimentaria ha manifestado una especial sensibilidad ante este trinomio aportando propuestas y centrando debates en torno al tema. Y no es de extrañar: al fin y al cabo, Barcelona es la quintaesencia de ese triángulo con su industria agroalimentaria, su espléndida gastronomía y sus casi 8 millones de turistas y 30 millones de visitantes anuales.

Otro reto transversal del sector de cara a la internacionalización es incrementar el valor. «Seguimos exportando a precios unitarios bajos, en comparación con la competencia, por lo que debemos conseguir convencer al consumidor extranjero de que la altísima calidad de nuestros productos justifica mejores precios».