Bruselas pone a España ante tres escenarios

Entre el rescate total y esquivar la ayuda de la Unión Europea, la opción que más se maneja ahora es la de que el Ejecutivo popular termine por solicitar al BCE un crédito preventivo

madrid Actualizado:

El Gobierno de Mariano Rajoy sigue deshojando la margarita: si pide o no pide la ayuda dispuesta por el Banco Central Europeo (BCE) para países como España e Italia. A pesar de que la puesta en marcha de unión bancaria —y del resto de acuerdo alcanzados por los líderes europeos en junio— está centrando las discusiones entre los jefes de Estado, el asunto español es también clave. El futuro de nuestro país podría enfrentarse a varios escenarios al final de ese encuentro del Consejo Europeo en Bruselas.

España elude la petición de ayuda a Europa

Europa avanza hacia la unión bancaria, España cumple sus compromisos de déficit y la prima de riesgo se relaja lo suficiente como para que nuestro país pueda eludir una petición de ayuda. Es el escenario con el que sueña el Gobierno de Mariano Rajoy pero que tiene, según analistas y mercados, pocas probabilidades de cumplirse. La prima de riesgo española está bajando y se sitúa ya por debajo de los 400 puntos básicos, a niveles de abril. Pero España necesita más. La rentabilidad del bono a diez años debería reducirse al entorno del 4% para que los costes de la deuda sean sostenibles y para eso todavía queda un largo trecho.

Rajoy pide que el BCE actúe y un crédito preventivo a la UE

Es lo que se ha bautizado como «rescate virtual». El Gobierno quiere que el BCE compre deuda en el mercado secundario para bajar la prima de riesgo, pero el BCE exige para ello la petición expresa de ayuda a los fondos de rescate europeos. De ahí que la fórmula que se baraja es pedir que se ponga a disposición de España una línea de crédito solo por si es necesario acudir a ella, pero a priori con la intención de no utilizarla. De este modo la condicionalidad podría ser menos estricta. Esta posibilidad no le disgusta al Ejecutivo, siempre y cuando las condiciones y ajustes que se exijan no vayan mucho más allá de las reformas ya anunciadas y las medidas necesarias para cumplir los objetivos de déficit. Estaría dispuesto a admitir, eso sí, mayor supervisión. Es un escenario plausible siempre y cuando el Gobierno logre obtener el visto bueno previo de Alemania y de los países del norte de la UE.

La UE auxilia a España a cambio de un ajuste duro

Los mercados se cierran totalmente para España y no tiene más remedio que acudir al rescate europeo y utilizar todos los instrumentos que Europa ha diseñado. El BCE compraría deuda en el mercado secundario y a la vez el fondo de rescate europeo compraría deuda directamente al Tesoro español, pero a cambio de duros ajustes, como adelantar ya el retraso en la edad de jubilación, despidos de funcionarios, y un largo etcétera de medidas. Está descartado que el rescate sea total al estilo griego o portugués, porque detrás de España, vendría Italia y no habría dinero suficiente en Europa. Pero muchos expertos creen que el rescate virtual no sería suficiente y que los fondos europeos también tendrían que comprar deuda a España.