Un trabajador autónomo repartidor en Madrid
Un trabajador autónomo repartidor en Madrid - JOSÉ MARÍA BARROSO

Caos ante el nuevo registro: «Hemos tenido que hacer un Excel para que los empleados anoten sus horas»

Autónomos y responsables de Recursos Humanos confiesan a ABC los problemas que han encontrado con la nueva norma, que tildan de «anacrónica»

MADRIDActualizado:

«Hemos tenido que hacer un Excel para que los empleados anoten sus horas porque las empresas que se dedican a implantar estos sistemas de fichajes están desbordadas». De esta manera explica a ABC Adrián, responsable de RR.HH. de una empresa internacional con gran presencia en Madrid, cómo ha sido el primer día de trabajo con la ley en vigor. Él se muestra crítico con el poco tiempo disponible para implementarla y la poca comunicación por parte del Gobierno sobre qué necesitan si se hacen inspecciones.

Además, explica que en su empresa hay un modelo de flexibilidad horaria para los trabajadores ya que «mientras la carga de trabajo salga para adelante no pasa nada». Así, a su juicio, le parece que este sistema «es anacrónico que exista en pleno siglo XXI».

Pero no es el único. Antonio es el dueño de un estudio gráfico de Madrid, donde cuenta con tres empleados a su cargo. Así, como autónomo con trabajadores a su cargo está obligado a hacer un registro horario en su empresa. En declaraciones a este diario revela que «en este primer día no hemos hecho nada. Tendré que preparar una especie de fichas manuales para que los empleados registren su horario de entrada y de salida». Además, se muestra tajantemente contrario a la nueva ley. «No me gusta la ley porque perjudica a todos. Al empresario por el follón que hay que llevar a cabo y al trabajador porque no va a poder gestionar sus horas».

Otra cuestión que molesta al empresario es que deben tener guardados durante cuatro años estos registros, un hecho que a su juicio perjudica a las pymes y a los autónomos por la falta de recursos que tienen a su disposición. «Las multinacionales no tendrán problema para ello, pero a las empresas donde somos dos o tres nos hacen la faena», comenta.

Eso sí, no todos los empresarios se han puesto manos a la obra ahora. A Alberto, hostelero de Palencia, no le coge desprevenido esta nueva ley. «Estábamos acostumbrados porque ya se hace con los trabajadores con contratos de menos de 40 horas. Nosotros tenemos extras para cubrir los fines de semana que deben tener un registro de la hora de entrada y salida». Aun así, la sorpresa viene por el lado de los trabajadores fijos, a los que se les trastoca su flexibilidad, un hecho que «molesta». Se queja también de que estos controles en las empresas familiares no se hacían. «¿Les voy a quitar 20 euros de la nómina por llegar 10 minutos tarde?»

Además, se cuestiona que vayan a presionar por igual a las grandes y a las pequeñas empresas. «¿Se van a meter con todas las empresas por igual? Porque a mí ya me tenían cogido y ahora más», denuncia.