Indra ya factura alrededor del 70% de su negocio en el exterior
Indra ya factura alrededor del 70% de su negocio en el exterior - abc

Indra prepara un ERE para 1.500 personas, casi 1.000 en España

El ajuste comenzará a final de junio y afectará, sobre todo, a las áreas de consultoría y tecnología

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No queda otra. Las cifras no acompañan. Y el negocio tiene que volver a ser rentable. Los últimos resultados, anunciados hace apenas una semana, constataron que la compañía está en pérdidas netas –de 20 millones en el primer trimestre, frente a un beneficio de 31 millones de un año antes–, y es necesario volver a beneficios cuanto antes. Según ha podido saber ABC, el nuevo presidente de Indra, Fernando Abril-Martorell, prepara un ajuste de plantilla para reducir costes, sobre todo, en las áreas con escaso retorno para sus accionistas por su baja rentabilidad. Se trataría de un ERE aún por definir con exactitud. El plan se iniciaría a finales de junio y afectará a alrededor de 1.500 personas. Cerca de mil, en España.

Según los últimos datos, Indra cuenta con una plantilla de cerca de 41.000 personas en todo el mundo, algo más de la mitad (21.746 trabajadores) en España, con un salario medio de 36.000 euros. El ajuste de plantilla se produciría sobre todo en España y en las áreas de consultoría y tecnología más que en las de producción, una unidad de negocio que apenas supone el 30% de los ingresos. Hasta marzo, el negocio español aportó 298 millones al total de la facturación, un 42,5% de las ventas.

A pesar de que Indra ya factura alrededor del 70% en el exterior, una parte del ERE se realizará en Brasil, para unos 600 empleados, de los casi 7.000 que trabajan para la empresa en aquel país. No en vano, en los resultados del primer trimestre, Indra achacó los números rojos a la estacionalidad de procesos electorales y los resultados negativos en el país carioca.

Plan de Abril-Martorell

Este ajuste forma parte del plan estratégico que el propio Abril-Martorell visionó para la empresa desde que aterrizara en el cargo a finales del pasado mes de enero. Los planes del presidente pasan por devolver a Indra el esplendor de tiempos pasados, con la clara intención de optimizar el negocio de las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) y de la seguridad civil, para lo que ya ha puesto en marcha la composicion de una nueva estructura directiva, con gestores–técnicos y expertos– de su total confianza, tal y como adelantó ABC. La nueva estructura abarcará desde su mano derecha hasta el menor puesto de relevancia directiva, pero de igual importancia para llevar a cabo sus planes. Y para ello cuenta con la total confianza de los accionistas mayoritarios: la SEPI, Corporación Financiera Alba y Telefónica.

Las mismas fuentes aseguran a este diario que Abril-Martorell, si bien conocía desde fuera el negocio de la compañía que hoy dirige –dicen que incluso supo unos cuatro meses antes que sería el nuevo presidente y se hizo una composición de lo que se iba a encontrar–, una vez dentro ha podido certificar el enorme potencial de los proyectos abiertos en el exterior, excesivamente dispersos, por lo que se ha fijado como objetivo un mayor control de los mismos para hacerlos más rentables si cabe.

Con motivo de la presentación de los resultados trimestrales, el grupo anunciaba además que ha renovado su consejo con laincorporación de Enrique de Leyva como consejero independiente, en lugar de Mónica de Oriol, un especialista en consultoría estratégica que fue el responsable de la oficina de McKinsey en Madrid. También se nombró a José Antonio Escalona como secretario del consejo.

Y es que el presidente quiere impulsar una nueva organización que «mejore» la coordinación y la agilidad en la toma de decisiones, por lo que se propondrá un nuevo esquema retributivo para la alta dirección y un consejo adaptado a estándares internacionales y al código de buen gobierno, con mayor peso en retribución variable y en acciones, y más ligado a las métricas de flujo de caja libre, Ebitda y contratación

Los inversores, en julio

La intención de realizar un ERE en Indra irá incluida en el plan estratégico que el grupo tecnológico está diseñando y que quiere tener listo para presentarlo «en sociedad», a los inversores, a principios del mes de julio, con la celebración de un «investors’ day». La compañía ha sufrido un fuerte golpe en la rentabilidad de sus negocios, sobre todo en España, lo que le llevó a cerrar el ejercicio pasado con unas pérdidas de 92 millones de euros (frente a los beneficios de 116 millones de 2013). Resultados negativos que se han visto aumentados tras la suma de otros 20 millones de euros al término del primer trimestre del presente ejercicio. Esta mala situación llevó al consejo a tomar la decisión de no repartir dividendo con cargo a 2014. La presentación de este plan en Indra dará respuesta a las políticas de inversiones futuras en negocios o geografías con perspectiva de crecimiento, y permitirá desdeñar los no rentables.