HSBC, unos de los bancos británicos multados
HSBC, unos de los bancos británicos multados - reuters

Multa récord de 3.400 millones a seis bancos por manipular tipos de cambio

Operadores de las entidades intercambiaban informacion en un chat para modificar los precios de las monedas en el mercado de divisas

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Nuevo escándalo en la gran banca global y nueva multa récord de los reguladores. Tras 13 meses de investigación, organismos de control de Estados Unidos, Gran Bretaña y Suiza han impuesto una sanción de 3.400 millones de euros a seis bancos, entre ellos algunos de los mayores del mundo, por manipular los precios de referencia del mercado de divisas, el 40% del cual se mueve en la City de Londres. La nueva controversia llega un año después de los castigos a la banca por distorsionar el Euríbor y el Líbor, que se zanjaron el pasado diciembre con una multa de la Comisión Europea a seis entidades por 1.700 millones, cifra que marcó también un hito en su momento.

El mercado de divisas (FX o Forex) es donde se negocia el valor de las monedas de los distintos países. Se trata del de mayor volumen a nivel mundial, con un movimiento de cinco billones de dólares al día. Los reguladores han sancionado a tres bancos estadounidenses (Citibank, Bank of America y JP Morgan), dos británicos (HSBC y Royal Bank of Scotland) y uno suizo, UBS. Además, Barclays está también bajo investigación y pendiente de resolución. La mayor multa ha sido para Citibank y JP Morgan, en el entorno de los 820 millones de euros, le sigue UBS, con 644 millones. El RBS, nacionalizado y con el 80% de la propiedad en manos del Estado británico, habrá de pagar 511 millones. La sanción de HSBC es de 498 y Bank of America con algo más de 200 millones. Los bancos han sido beneficiados con un descuento del 30% por aceptar sin demora el pago de las sanciones.

Los reguladores acusan a los bancos de no haber impedido las actuaciones fraudulentas de sus operadores, que manipulaban los precios de referencia de las divisas, logrando así más beneficios para sus entidades, lo que a su vez les permitían engrosar sus suculentos bonos. FINMA, el organismo de control suizo, ha pedido a UBS que limite las primas de sus operadores de divisas y metales preciosos, que cobraban bonos que superan hasta en un 200% su salario base de dos años.

Los trabajadores implicados de las diversas entidades, que han sido en algunos casos sancionados y en otros despedidos, mantenían un grupo de chat privado en internet, donde intercambiaban información confidencial sobre órdenes de clientes, a los que se referían con nombres en clave para no citarlos. Los grupos de empleados conchabados se bautizaban a sí mismos con motes como «Los tres mosqueteros», «El Equipo A», «Los Jugadores» o «Un equipo, un sueño». Las manipulaciones comenzaron en enero del 2008 y continuaron hasta octubre del pasado año. Los implicados, un poco a lo «Lobo de Wall Street», se intercambiaban mensajes de felicitación mutua: «Excelente trabajo caballeros. Me quito el sombrero». «Adorable, colega, adorable. Buen trabajo».

Cese en el Banco de Inglaterra

En realidad la práctica fraudulenta era casi del dominio público. El Banco de Inglaterra ha reconocido un control negligente y ayer cesó a su responsable de supervisión del mercado de cambio. Un estudio del mercado de divisas, que se llevó a cabo durante diez años a partir del 2013, registró que había entre un 10% y un 20% de comportamientos anómalos al aproximarse la hora clave de las cuatro de la tarde, hora de Londres. ¿Por qué es importante esa hora? Pues porque en los 30 segundos anteriores a las cuatro de la tarde se fija el FIX, el índice de referencia para los grandes actores del mercado de divisas. Si uno de los operadores compinchados sabía que se iba a ejecutar una gran orden de compra de una divisa, se confabulaba con los demás para subir su precio para el cierre de las cuatro, pero comprando antes esa divisa a su precio bajo y cobrando al cliente el más alto del FIX. Con esa inversión ventajista reducían el beneficio de los clientes y engrosaban el del banco y sus bonos personales.

El mercado de divisas es la columna vertebral del comercio mundial y parte de la explicación de la bonanza económica de Inglaterra. El 40% se mueve en la City de Londres y el 19% en Estados Unidos. George Osborne, el ministro de Economía británico, afirmó que se había tomado «una acción dura para limpiar la City de la corrupción de unos pocos». La oficina antifraude del Reino Unido estudia también denuncias penales a los operadores. El ministro de finanzas en la sombra de los laboristas, Ed Balls, reclamó «un cambio cultural, porque hace falta más transparencia y fiscalizar los bonos de los bancos». JP Morgan ha reconocido que ha consentido «una conducta inaceptable» y HSBC afirma que «no se tolerarán actuaciones impropias».