La banca catalana acumula ya casi tantas ayudas públicas como Bankia
La sede de Catalunya Banc en Barcelona - reuters

La banca catalana acumula ya casi tantas ayudas públicas como Bankia

Solo Catalunya Banc suma 12.624 millones, tras recibir ayer 572 más del FROB para vender sus hipotecas

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Sanear y reestructurar el mapa bancario español sigue consumiendo recursos del Estado. Y la factura de Catalunya Banc, entidad rescatada en 2011 y en la recta fina de su subasta, no deja de crecer. Para facilitar su enajenación, el FROB cerró ayer la venta de una cartera de hipotecas con problemas de morosidad de la caja catalana por 4.187 millones de euros a Blackstone. Este gran fondo de inversión pagará 3.615 millones, y el resto, 572, los aportará el organismo público.

Esta nueva inyección de ayudas públicas se suma a los 12.052 millones que Catalunya Banc, fruto de la fusión de las cajas Catalunya, Tarragona y Manresa, ya había recibido para apuntalar la integración de ese grupo, cuya venta a otra entidad, tras dos intentos fallidos, está a punto de cerrarse. El Fondo recibirá hoy las ofertas de las entidades interesadas -confía en que le lleguen cuatro- y a principios de la próxima semana se adjudicará.

Las ayudas a Bankia suponen el 8,7% de sus 258.397 millones en activosLa efeméride dirá que el rescate de Bankia, que recibió 22.424 millones en ayudas públicas, fue el más caro en la historia financiera de España. Y lo es por volumen de recursos del Estado usados, pero Catalunya Banc le supera si ese dinero se mide en relación con el tamaño de la entidad. Mientras las ayudas a la caja madrileña suponen el 8,7% de sus 258.397 millones en activos, los recursos puestos en Catalunya Banc son al 20% de sus activos (63.062).

Estas cifras llegan en medio de la afrenta soberanista de Artur Mas y que, en no pocas ocasiones, ha derivado en acusaciones de un supuesto agravio económico del Gobierno central hacia Cataluña. Pues bien, además del rescate de Catalunya Banc (12.624 millones), el Estado sufragó el de la caja también catalana Unnim (948 millones, devueltos luego por su comprador, BBVA).

Caixabank, por su parte, absorbió Banco de Valencia, saneada por el FROB con 5.498 millones, y Banca Cívica, que recibió 977 y que la entidad presidida por Isidro Fainé ya reintegró. Y Banco Sabadell ha crecido al adquirir Banco Gallego, recapitalizado con 245 millones, y Caixa Penedès, que se había integrado en BMN, grupo fortalecido con 1.645 millones en ayudas.

Todo este dinero público que de forma directa o indirecta ha afectado a la banca catalana suma 20.294 millones, 2.130 menos que lo inyectado a Bankia. Y los supera si se añade lo comprometido por la banca a través del FGD con esas entidades; por ejemplo, los 8.897 millones ya gastados en la CAM, absorbida por el Sabadell.

El traspaso a Blackstone, a través de fondos

La cartera vendida ayer incluye hipotecas concedidas entre 2005 y 2008 a clientes con un escasa vinculación con Catalunya Banc. El 59% sufre algún impago. Esa composición restaba interés por la entidad y dificultaba su venta. Hasta el punto que de venderse junto con la red de la caja el coste para el Estado se aproximaría al de liquidación de la entidad. Al separarla, según el FROB, Catalunya Banc queda más saneada y el atractivo por ella, por la que pujan entidades como Banco Santander y Caixabank, aumenta.

Ese paquete de préstamos tenía un valor nominal de 6.392 millones, a los que se han restado 2.205 en provisiones hechas ante posibles pérdidas. La cantidad inicial de dotaciones que protegía esos activos era menor, pero durante el proceso de enajenación se elevó, permitiendo reducir la cantidad de dinero comprometido por el FROB.

El traspaso a Blackstone se hará a través de un fondo de titulización de activos en el que se aparcarán esos préstamos. Blackstone, con sus 3.615 millones, adquirirá una participación mayoritaria del fondo, comprando los bonos senior que emita. El FROB suscribirá 572 millones en bonos subordinados. Blackstone recibirá rendimientos hasta alcanzar una rentabilidad acordada pero no garantizada del 13%. Las ganancias extra se repartirán entre esa firma y el FROB, que confía en recuperar así su dinero.

Eso sí, las cuentas de 2012 del Fondo ya registraban un deterioro de su participación en la caja de 9.642 millones, y los resultados de 2013 reflejan un menoscabo adicional de 1.651. La factura final, además, no está cerrada. Aunque el FROB reciba dinero por su venta, y como en el caso de Novagalicia, cubrirá al comprador frente a una serie de gastos futuros (indemnizaciones por bancaseguros, preferentes y cláusulas suelo) que, según el ente, no diferirán mucho de los esperados en el caso gallego, algo más de 200 millones.