Fomento aclara que «compartir coche» es legal, pero no con fines lucrativos
Los taxistas piden el cierre de aplicaciones como Uber - abc
servicios como uber y blablacar

Fomento aclara que «compartir coche» es legal, pero no con fines lucrativos

El Ministerio anunció ayer que impondría multas de hasta 600 euros a usuarios de coches compartidos que operen sin licencia. Bruselas se muestra contraria a prohibir servicios de coches compartidos

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El Ministerio de Fomento ha aclarado este martes por la tarde que lo usuarios de plataformas como Blablacar o Uber que se pongan de acuerdo entre sí para realizar algún tipo de servicio de transporte en el ámbito privado no necesitan de una autorización y por lo tanto no serán multados.

En declaraciones a los medios, el director general de transporte terrestre del Ministerio de Fomento, Joaquín Del Moral, ha matizado que se realizaran comprobaciones para dilucidar que las empresas que estén dando un servicio público con carácter profesional, donde exista «una actividad económica, una remuneración por la prestación de estos servicios, y también una actividad empresarial», poseen todos los permisos para ejercer el servicio.

En esta línea, el director general ha afirmado que «si se determina que se trata de un servicio en el ámbito privado», plataformas como Blablacar o Uber estarían «cumpliendo con la legislación vigente».

«Si lo que comprobamos es que se está realizando una actividad profesional sin tener autorización necesaria para ello, se actuará en consecuencia como con cualquier tipo de servicio», ha concretado. Igualmente, y respecto a las intermediaciones en el servicio, Del Moral ha añadido que "la intermediación también está regulada", por lo que deberá cumplir del mismo modo con la normativa vigente.

El Ministerio de Fomento había detallado al mediodía, ante la polémica surgida por el anuncio de sanciones de a los usuarios (de hasta 600 euros) y conductores de los servicios de vehículos compartidos, que en ningún caso está «prohibido» compartir los «gastos» en un desplazamiento privado, como defiende una de las páginas más populares de nuestro país que ofrece estos servicios, BlaBlaCar. La infracción se produciría si esta actividad se convierte en una «actividad profesional de transporte público», es decir, si se ofrece de manera regular una ruta determinada y existe un ánimo de lucro, según aclararon fuentes de este departamento a ABC.es.

La actividad de BlaBlaCar y Uber difiere en este punto: mientras que la primera, como explica en su web, promueve compartir coche con precios «limitados para que los conductores sólo compensen sus gastos variables (sin obtener un beneficio)» y que «no sean negociables», Uber sí que admite la fórmula de conceder ingresos a los conductores.

Sin embargo, para detectar posibles irregularidades, Fomento, en colaboración con las comunidades autónomas competentes, llevará a cabo las actuaciones de inspección y control necesarias, y evitar que los servicios privados de transporte que ofrecen estas páginas web se realicen como servicio público, explican desde el Ministerio.

La frontera de qué es una actividad profesional y qué no lo es parece borrosa, si se atiende a lo que dispone el marco que regula esta actividad, la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres (LOTT), que aunque, lógicamente, permite el uso de coches compartidos especifica que la regulación debe determinar las reglas para «garantizar» que dichos servicios no se realizan «bajo la cobertura de los mismos transportes, que en realidad sean públicos».

Otro de los puntos de dicha norma, a la que se puede acceder desde la web de Fomento, sostiene que «los transportes privados particulares, definidos en el artículo 101 de la LOTT, servirán necesidades personales del titular del vehículo y de sus allegados, entendiéndose que estos son sus familiares u otras personas que convivan o tengan con aquel una relación de dependencia personal o laboral de carácter doméstico, así como aquellos cuyo transporte se realice en base a una relación social de amistad o equivalente». No se consideran como tal, detalla la norma, «los transportes que sirven de complemento a empresas aunque éstas sean familiares, autónomas, cooperativas, sociedades civiles particulares, comunidades de bienes u otras similares».

Respuesta de la UE

Por su parte, la comisaria europea de Agenda Digital, Neelie Kroes, ha dicho este martes que «Uber no es el enemigo de los taxistas» y ha señalado que es necesario que se tome el camino del diálogo porque «las huelgas no solucionan nada», según recogió Efe.

En unas declaraciones por escrito remitidas a los periodistas, Kroes volvió a reiterar que es contraria a prohibir los servicios de transporte en vehículos compartidos por particulares como Uber, en plena polémica por la competencia desleal que las asociaciones de taxistas aseguran que representan para su gremio.

«Uber no es el enemigo de los taxistas. Esta innovación no va a desaparecer haciendo chantaje. Es el momento para que los taxis, reguladores y responsables de Uber se sienten a dialogar», señaló en el texto, en el que añadió que "las huelgas no solucionan nada".