El AVE corta las alas al avión
Llegada del AVE a Alicante desde Madrid - juan carlos soler

El AVE corta las alas al avión

La alta velocidad entre Madrid y Barcelona consigue una cuota frente al puente aéreo del 57% de pasajeros en julio frente al 50% de 2012

javier tahiri
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La carrera entre el ferrocarril y el puente aéreo entre Madrid y Barcelona ha sido una maratón por etapas en las que, con el paso de los años, el avión ha ido perdiendo cuerpos de ventaja frente al tren rápido. Siete meses después de inaugurar el enlace de alta velocidad entre ambas ciudades en 2008, la cuota del AVE era del 47%. Desde el pasado año, la balanza se ha inclinado del lado del tren, cuando los viajeros en AVE entre ambas ciudades superaron el 50%. El «sprint» ferroviario ha venido a raíz de la bajada de precios aprobada el pasado mes de febrero: desde entonces el tren ha confirmado su dominio sobre todas las rutas. Así, la cuota de mercado de la alta velocidad frente al avión entre Madrid y Barcelona durante el mes de julio fue del 57%, la más alta registrada, con un aumento de siete puntos respecto al mismo mes del pasado año, según datos oficiales a los que ha tenido acceso ABC.

Así, la tendencia se extiende a las principales rutas del AVE: entre Madrid y Sevilla el porcentaje de viajeros que optaron por las vías frente a los aires fue del 90% en comparación con el 84% de agosto de 2013. El dato entre la capital y Valencia supuso el 86% en agosto mientras hace un año era del 85%. Por último, Madrid- Málaga tuvo un 85% de sus viajeros en tren, respecto al 77% que registró el pasado año.

En cuanto al número de viajeros al tren, hubo un 34% más en la ruta Madrid- Barcelona el pasado mes frente a agosto de 2012, con 330.112 pasajeros. La subida fue del 21% hacia la capital hispalense con 212.360 pasajeros, del 4% hacia Valencia, con 111.449 usuarios, y del 21% a Málaga, con un total de 184.257 personas durante agosto de 2013.

Estos datos contrastan con la caída en picado del tráfico aéreo en España en los últimos meses. En los ocho primeros meses del año el número de pasajeros en los 47 aeropuertos españoles se redujo un 5,1%. En Barajas (Madrid), que durante agosto por primera vez acogió menos usuarios que El Prat (Barcelona), la caída ha sido del 14,3%. Frente a esto, la rebaja de precios se ha traducido en un récord histórico de usuarios del AVE. Más de 4,6 millones de viajeros utilizaron las líneas de alta velocidad y largo recorrido entre julio y agosto, 700.000 más que en 2012. En julio el número de viajeros de AVE y larga distancia fue de 2,46 millones, lo que supone un máximo absoluto de este tipo de servicios en la historia de Renfe.

Más viajeros, más ingresos

Los ingresos van de la mano de los pasajeros, pese a que el objetivo de la rebaja de precios no era recaudatorio, como señaló al presentarla hace meses la ministra de Fomento, Ana Pastor. Este aumento ha permitido que, pese a la rebaja del precio del billete, los ingresos del AVE hayan crecido casi un 10% en julio. La suma de ingresos del AVE y del largo recorrido también sube, un 2,99%.

De esta forma, julio no sólo fue récord en la historia de Renfe en cuanto a número de viajeros, sino también en lo que a ingresos se refiere. Entre los objetivos barajados por Renfe ante la bajada de precios estaba la de elevar la tasa de aprovechamiento de los trenes hasta el 70%, frente al 60% de 2011.

«El AVE está haciendo claramente una competencia desleal. Ya sé que a la gente le gusta mucho, pero va a cargo de los impuestos de todos y perjudica a compañías que son privadas», señaló hace meses el entonces presidente de Vueling, Josep Piqué.

Además de las ventajas de comodidad y puntualidad del AVE frente al avión, lo cierto es que desde el sector aéreo se observa con recelo la política de precios bajos de la alta velocidad ferroviaria en un momento de debilidad del consumo interno y reducción de rutas en aeropuertos como el de Barajas.

A ello hay que sumar la subida media del 18% en las tasas de los aeropuertos, impuestos que pagan las aerolíneas que operan en ellos. Un incremento de tributos que ha sido superior en Barajas y en El Prat, del 50%, lo que explica parcialmente su bajada de pasajeros.

«Hay un cierto agravio comparativo. Desde la Administración se está primando el uso del tren con descuentos en el billete que, unidos al alza de tasas aeroportuarias, repercute en el tráfico aéreo», analiza el vicepresidente ejecutivo de Exceltur, José Luis Zoreda, que recuerda que mientras el gestor aeroportuario español, AENA, no se financia con presupuestos sino que repercute sus gastos en los usuarios, en el caso de Renfe, las subvenciones sí dependen de los presupuestos.

Es por ello que los expertos consultados apuestan por que la tendencia de captación de usuarios del AVE continuará su rumbo.

También influye la dependencia de la coyuntura actual que lastra cada medio de transporte. «La demanda del avión es más sensible a la situación económica lo que tiene un efecto todavía más relevante en el caso de los vuelos ofrecidos por Iberia en Barajas y la reducción de la demanda de conexiones para vuelos a larga distancia. Esto puede haber influido en rutas como la de Barcelona-Madrid, en las que hay mucho peso de la conexión a Iberoamérica. En este caso no se trataría de captación adicional de viajeros del avión, sino de una caída del tráfico aéreo», afirma el catedrático de Economía de la universidad de Barcelona y experto en infraestructuras, Germà Bel.

Hasta Barajas

En el caso de Barajas, el aeropuerto ha perdido 4,42 millones de usuarios desde agosto del pasado año. Es por ello que esta semana el Congreso de los Diputados ha aprobado una iniciativa para pedir al Gobierno que acelere la llegada del AVE al aeropuerto madrileño, con tal de frenar la caída de usuarios. La parada de alta velocidad en el aeropuerto, cuya finalización estaba prevista para 2012, es un viejo proyecto que parecía haber entrado en su recta final cuando se inauguró la línea de Cercanías a la terminal 4.

«Es fundamental que exista la intermodalidad AVE en el aeropuerto, no con un tren lanzadera, sino que te bajes en Barajas y puedas ir a cualquiera de las conexiones ferroviarias con Madrid», sostiene Zoreda, que también achaca la caída de pasajeros sufrida por Madrid ante Barcelona al mayor porcentaje de turismo interno de la capital, más afectado por la caída del consumo.

Sin embargo, Germà Bel se opone a la conexión del AVE a Barajas y resume sus razones en una palabra: sobrecapacidad. «El problema de Barajas es de exceso de capacidad; el problema del AVE es de exceso de capacidad; el problema de las radiales de Madrid es de exceso de capacidad. Y lo lógico no es continuar esta tendencia».