Real Madrid

Zidane, el gran reto de frenar de la sangría de goles

Nueve tantos en contra en cinco partidos; el francés medita un 4-4-2 con doble pivote o colocar tres centrales

Tomás González-Martín
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El Sánchez Pizjuán estará lleno. Las ganas de revancha se huelen como el azahar en Sevilla. Zidane frente a Lopetegui, el duelo del morbo. El francés sufre ahora en el Real Madrid la misma «presión total» que el guipuzcoano soportó hace justamente un año. La impaciencia del fútbol es una enfermedad crónica. Julen estuvo señalado en el conjunto blanco y Zinedine se encuentra colocado hoy en esa misma diana. Los jugadores admiten su culpa.

El máximo responsable deportivo del Real Madrid se juega mucho en Sevilla y el problema más grave que desea solucionar para dar un salto adelante es el boquete defensivo que soporta su equipo.

Si Zidane elige el 4-4-1-1, tiene previsto alinear a Courtois; Carvajal, Varane, Ramos, Mendy; Casemiro; Lucas o Bale, Kroos, Hazard; James; Benzema

El conjunto blanco ha marcado nueve goles en cinco partidos oficiales, un buen balance. Lo malo es que ha recibido otros nueve. Un promedio de 1,8. «Esto no puede seguir así», comentan en Valdebebas. Zizou sabe que no se pueden ganar títulos con ese porcentaje de tantos en contra.

El entrenador señala que debe volverse a hacer la estrategia destructiva. Hay autocrítica cruda. No se realiza bien la presión. Algunos futbolistas no mantienen la disciplina defensiva y no persiguen a su rival cuando sube, de manera que duplican el problema a sus compañeros de la defensa, que tienen que frenar el ataque del adversario. Se culpa a la retaguardia de un problema que en el fútbol total de hoy es general. «Cuando defendemos, tenemos que defender todos», dijo Courtois en el Parque de los Príncipes.

El Real Madrid ha marcado nueve tantos y ha recibido nueve en cinco encuentros oficiales; Zizou sabe que para ganar títulos hay que reducir el segundo parámetro

Zidane pretende cerrar esa vía de agua y estudia aplicar dos medidas en el Sánchez Pizjuán: una defensa de tres centrales, con Militao, o un sistema 4-4-1-1 con dos pivotes, Casemiro y Kroos, más un quinto centrocampista, que sería el segundo punta falso.

La defensa de tres centrales, con dos laterales de largo recorrido, eliminaría un puesto en el ataque y esa decisión no es sencilla para el técnico. Zinedine piensa que la estrategia del 4-4-1-1 con cinco mediocampistas reales le permitirá tener más el balón, el problema añadido que ha sufrido el Real Madrid, escaso de constructores en el centro del campo.

James, Hazard y Kroos deben disparar

En este sistema debe decidir quien juega por el flanco derecho, Bale o Lucas. El gallego está fresco, solo disputó veinte minutos en París y ejerce realmente como interior, gracias a una capacidad física que le permite ejecutar la presión sin desmayo. Vinicius y Jovic también esperan su oportunidad, pues entraron igualmente en el tramo final del encuentro de Champions. Ramos regresa al once tras su ausencia en el encuentro de Copa de Europa, sancionado. Su visita al Sevilla, su antigua casa, caldea el ambiente.

Zizou está preocupado por curar la sangría de goles y por marcarlos. Opina que su equipo desperdicia muchas ocasiones bien elaboradas. Pide a los medios que disparen más y no busquen dar tantos pases dentro del área. Hazard, James y Kroos deben tirar a portería. La cita es a las nueve de la noche. El Sevilla lo ha preparado como una final para mantener el liderato. Para el Real Madrid es otra final.

Onces probables

Sevilla: Vaclik; Navas, Diego Carlos, Carriço, Reguilón; Jordán, Fernando, Banega; Ocampos, De Jong, O. Torres.

R. Madrid: Courtois; Carvajal, Varane, Ramos, Mendy; Casemiro; Lucas o Bale, Kroos, Hazard; James; Benzema.