Fran Mérida, ante los defensas del All Stars - AFP

El Atlético cava trincheras

Agüero y Forlán solventaron hace tres años la sequía de gol del Atlético. La obsesión de Quique es cerrar la puerta. El nuevo proyecto gasta 22 millones

TOMÁS GONZÁLEZ-MARTÍN
MADRID Actualizado:

El entrenador del Atlético de Madrid, Quique Sánchez Flores, piensa que los equipos se arman desde la retaguardia. Es el proyecto que ha exigido al club ante la temporada 2010-11. Cubierta la delantera con Agüero y Forlán, reforzado el centro del campo con Fran Mérida, Mario Suárez y Diego Costa, a expensas de la continuidad de Tiago, la premisa del entrenador era gastarse el dinero en defensa, la línea más débil del equipo. Filipe Luis y Godín son los hombres de un cambio necesario.

El técnico parte de una idea: «Mantener la portería a cero es el primer paso para vencer». La campaña pasada aplicó un sistema de presión que comenzaba en Forlán, la punta del iceberg. Pero la línea de atrás le falló en acciones de estrategia mil veces ensayada. Las jugadas destructivas a balón parado eran un desastre. El joven Domínguez, su mejor exponente, el menos culpable, pagó uno de esos errores con su sustitución ante el Villarreal, culpa de un fallo en un córner rematado por Godín.

Ahora, el central uruguayo será su compañero de batalla en la nueva zaga atlética. Ha firmado por cinco años. Filipe Luis lo hizo antes. El lateral izquierdo competirá con Antonio López por el puesto. La posible llegada del lateral diestro Fanni (Rennes) remataría la remodelación total. Ya no es una contratación prioritaria, dado el magnífico rendimiento de Ujfalusi por la banda derecha. Perea, Juanito y Valera deberán sudar para encontrar sitio en la zona de contención. Y Pulido pide hueco para entrar en la pelea.

Godín puede echar a Costa

El problema de conceder prioridad a los destructores es que se puede perjudicar el trabajo de adquisiciones realizado en el centro del campo. Godín es el quinto futbolista extracomunitario de la plantilla, junto a Agüero, Salvio, Diego Costa y Cabrera. La Liga solo admite tres. Si el Kun no obtiene este mes la doble nacionalidad, como se espera, el brasileño Diego Costa acompañaría a Cabrera en la lista burocrática de descartes. Sería una decepción para Quique Sánchez Flores, que desea al medio punta como relevo de Forlán, Agüero y Jurado en ataque. Significaría tirar a la basura el millón de euros que se abonó al Valladolid por repescarle.

Tiago, y a soltar lastre

Tiago será el punto y final del capítulo de fichajes. El Atlético ha llegado a un acuerdo de transferencia con la Juventus: cinco millones y medio. Falta que el mediocampista acepte el contrato que le ofrece el club madrileño: tres años y una ficha anual de 2,2 millones. El portugués está ligado al club turinés hasta 2012 y disfruta de una ficha de 2,8 millones anuales. Sería el director de un centro del campo con excedente de cupo: Mario Suárez, Fran Mérida, Reyes, Simao, Diego Costa, Assunçao, Salvio, Jurado y Raúl García.

Después de entrar, dejen salir. Una vez definido el plantel, la entidad rojiblanca comenzará a descartar jugadores. Cabrera, Ibrahima y Cedric son los primeros de la lista. El uruguayo posee una oferta del Recreativo. Ibrahima es pretendido por el Cluj y el Nancy. Cedric interesa al Vaslui rumano dirigido por López Caro. El segundo capítulo de prescindibles lo encabeza Simao. Si llega una buena propuesta, se negociará. Lo mismo sucede con Camacho.

La portería está cubierta. De Gea y Joel son un seguro. David necesitaba el refuerzo de su zaga para cimentar el escudo. Un coraza sustentada con dos espadas que son los pilares de la tierra rojiblanca: Agüero y Forlán. Son la defensa mental del equipo.