Luis Rubiales, presidente de la RFEF
Luis Rubiales, presidente de la RFEF - EFE
Segunda B

El proyecto de Rubiales y la RFEF para relanzar y fortalecer la Segunda B

El objetivo es poner en valor y aumentar la asistencia de aficionados en una competición que se quiere «profesionalizar»

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El mismo día que presentaba a José Francisco Molina como director deportivo de la RFEF y a Luis Enrique como seleccionador nacional, Luis Rubiales lanzaba un guiño al fútbol de Segunda división B. Uno de los objetivos del presidente de la Federación durante su mandato es fortalecer y relanzar la categoría de bronce y ya ha comenzado a dar pasos al atender una demanda histórica como es la posibilidad de que los jugadores luzcan dorsales fijos a lo largo de la próxima temporada, pero su plan es mucho más ambicioso como deslizó en aquella presentación. Su intención es trabajar con la Liga para que el fútbol más modesto pueda programar sus partidos en una franja horaria en la que no coincidan con los encuentros televisados de Primera y Segunda división. Un proyecto que pretende aumentar la asistencia de espectadores a los campos del tercer escalón del fútbol nacional, pero complicado de llevar a cabo porque se tendrán que poner de acuerdo muchos actores.

En su etapa como futbolista, Rubiales conoció la Segunda B en el Guadix y el Mallorca B, una división que también vivió de cerca y conoció sus problemas cuando estuvo al frente de la AFE. Ahora, desde la presidencia de la RFEF, su pretensión es poner en valor una categoría cosmopolita en la que compiten 80 equipos de grandes ciudades, pequeños municipios y clubes de barrio. Una competición en la que coinciden entidades históricas con otros de reciente creación, pero en la que todos comparten los mismos problemas e inquietudes. Para casi todos ellos, la supervivencia económica es un examen temporada tras temporada. Rubiales ha comenzado a dar los primeros pasos para convertirla en una categoría más «profesional» con detalles como la creación de un distintivo propio que los jugadores de todos los conjuntos lucirán obligatoriamente la próxima campaña en la manga derecha de sus camisetas. El presidente y la Comisión de Segunda B también han dado luz verde a que los futbolistas lleven el mismo número durante toda la Liga y la posibilidad de que sus nombres aparezcan por encima del dorsal. Una medida voluntaria para los equipos y que tendrá que ser aprobada en la Asamblea de la RFEF del próximo 24 de julio, aunque el guiño ha sido bien recibido por los clubes y aficionados de bronce.

Trabajo con la Liga

Rubiales planea otra medidas para Segunda B, aunque a más largo plazo. Una de sus metas es lograr una franja horaria libre de partidos de Primera y Segunda para que los aficionados de la categoría de bronce asistan en mayor números a los estadios. «No es una iniciativa que se pueda poner en marcha esta temporada porque hay que negociarla en el marco del Convenio de Coordinación con la Liga», explican a ABC desde la Comisión de Segunda B. «No podría ser antes de la campaña 2019-20, pero sabemos no es fácil porque en esta categoría conviven equipos con realidades e intereses muy diferentes», añaden.

Poner de acuerdo a todos los clubes de Segunda división B no es tarea sencilla, como se volvió a demostrar este miércoles en la reunión en la que la Comisión de 2ªB dio a conocer los cuatro grupos en los que se distribuirán los equipos de la categoría en la Liga 2018-19. «Conseguir un horario libre para satisfacer a todos los clubes sabemos que puede ser complicado. No es lo mismo la realidad, el clima ni las costumbres de los clubes del norte que del sur peninsular», explican a este periódico. A pesar de las dudas, la idea está sobre la mesa de trabajo y, para salir adelante, tendrá que negociarse con la Liga. (El enfado del CF Talavera)

La Federación también tiene previsto realizar un estudio para adoptar otras iniciativas que favorezcan la asistencia a los estadios de Segunda B: «Hay que dar valor a esta competición». Pero también se quiere captar la atención de otros potenciales hinchas a través de la televisión. En este sentido, la Federación Española de Fútbol (RFEF) informó recientemente a los clubes de Segunda división B y Tercera que estudia la posibilidad de negociar la comercialización conjunta de los derechos televisivos de sus competiciones, para «mejorar las condiciones económicas» de éstos «y los intereses del fútbol no profesional».