Coutinho se tapa los oidos mirando a la grada tras marcar el tercer gol del Barcelona
Coutinho se tapa los oidos mirando a la grada tras marcar el tercer gol del Barcelona - EFE
Fútbol

Coutinho rehusa una reconciliación con el Camp Nou

Su feo gesto a la grada y la indiferencia a los aplausos agravan su relación con la afición del Barcelona

BarcelonaActualizado:

Su gesto no pasó desapercibido. La euforia desatada en el Camp Nou tras el tercer tanto de Coutinho provocó la airada reacción del futbolista, que en lugar de celebrarlo junto a sus compañeros, se dirigió a una zona de la grada y, mirando al público, se tapó los oídos. Fue la forma en la que el brasileño les recriminó a los aficionados una serie de críticas que partían de ese sector. El desencuentro entre el talentoso futbolista y parte de su afición es el resultado provocado por una concatenación de malas actuaciones muy distantes a las expectativas generadas cuando se convirtió en el fichaje más caro de la historia del club. Su ademán se cargó de un plumazo cualquier atisbo de reconciliación con el Camp Nou y lo rubricó cuando tampoco respondió a los aplausos que le dispensaron al ser sustituido.

«Fue un fichaje muy caro. El Barcelona pagó mucho dinero por él y todavía no es el ídolo de los aficionados. Debe tener más personalidad para marcar la diferencia. El día que Messi y Suárez no marcan, tiene que aparecer él. No fue un gesto bueno. Marcó un golazo, pero nunca es bueno hacer algo así a los aficionados. El público critica al jugador porque sabe que tiene que dar más. No sé qué le pasaría durante la semana, qué leyó en los periódicos o vio en la televisión, pero hay que seguir trabajando, pensar en el próximo partido y marcar goles», critica Rivaldo, que el martes estuvo en el Camp Nou viendo el partido yayer asistió a unos actos promocionales.

«Yo me quedo con el golazo que ha metido. Parece que nos quedamos con los detalles», le defendía Valverde, que se escudaba en la presión a la que está sometido el carioca: «Estamos en un club con una gran exigencia. Hay una carga mediática importante y todos estamos sujetos a crítica. También hay una pretensión de que siempre juguemos brillante y que Coutinho marque siempre goles y no puede ser así. Todos somos humanos y debemos aguantar el mundo en el que estamos».

La confianza del club

Su aspaviento llenó horas de radio, vertió ríos de tinta e incendió las redes sociales. Su mueca tiene connotaciones de desafío para una afición a la que se le ha acabado la paciencia y aceptaría de buen grado un traspaso que permitiera recuperar parte de los 160 millones invertidos hace año y medio. A pesar de ello, el club mantiene intactas sus expectativas en el futbolista y no hay que olvidar que el brasileño cuenta con el apoyo de Leo Messi y Luis Suárez, y el club valora de forma prioritaria mantener un ecosistema en el que el argentino se sienta feliz. De hecho, está prevista una reunión los próximos días entre los ejecutivos del club y los agentes de Coutinho, Kia Joorabchian y Giuliano Bertolucci, para tratar de reconducir la situación y tratar que el futbolista reconsidere cualquier opción de cambiar de aires. «Es un gran jugador, excelente, cada vez está mejor. No es fácil jugar en el Barça. Tiene la confianza del entrenador. Es un crack mundial y esperamos mucho de él. Tiene contrato y seguirá en el Barça. Es diferente y el Barça necesita jugadores diferentes», aseguró recientemente Josep Maria Bartomeu.