«En esta selección aprendes un poco de todos y todos aprenden de ti»
Calderón será el timón de la selección en el Eurobasket - ERNESTO AGUDO
josé manuel calderón

«En esta selección aprendes un poco de todos y todos aprenden de ti»

Las lesiones le han apartado de jugar con la selección los dos últimos veranos. Con más ganas que nunca, el extremeño regresa para colgarse otra medalla y lograr el billete para los Juegos

madrid Actualizado:

Lleva casi diez años en la selección, pero José Manuel Calderón (septiembre de 1981) huye de la etiqueta de veterano. Atiende a ABC tras un intenso entrenamiento, con la ilusión intacta. Como si fuera un debutante.

—Cuando está en Estados Unidos dice que echa de menos España. Ahora que lleva aquí tres meses, ¿se acuerda mucho de Toronto?

—No tanto… (Se ríe) Estoy muy bien aquí, estoy contento con mi familia, con los amigos… paso mucho tiempo sin ellos, así que ahora aprovecho a tope. Es cierto que estoy muy contento en aquella ciudad, y tengo amigos también. Pero la casa tira mucho y mi casa es España. Cuando llegue el momento, nos volveremos, pero vamos, que estoy muy bien aquí.

—Hablando de añoranzas. ¿Echa de menos algo de aquel Calderón que debutó con España en 2002?

—Mmmm. No, al contrario. Sólo echo de menos que podamos repetir lo que hemos conseguido durante estos años. Ojalá tenga la oportunidad de ganar este Europeo, ya que no pude participar en el oro de 2009, pero añoranzas, no. Todo el mundo va evolucionando. La verdad es que en aquel 2002 jugué poco. Desde entonces han pasado muchas cosas, es una evolución continua. No, no echo de menos mucho a aquel Calderón. Las cosas van pasando y estoy muy contento por cómo han ido hasta ahora.

—Aquel campeonato significó el inicio del cambio. La llegada de una generación que ha hecho historia.

—Sí, era la primera vez que iba convocado. Venía de jugar en Fuenlabrada aquel año y a partir de entonces fue cuando empezaron a salir algunos de los veteranos. Puede ser que ahí empezara todo. Al año siguiente conseguimos la plata en Suecia y la renovación se hizo más evidente.

—¿Fue entonces cuando nació lo que hoy se conoce como «la familia de la selección»?

—Cuando yo llegué ya había muy buen ambiente. Era una mezcla diferente a lo que hay ahora. Había gente muy veterana con gente muy joven. Igual era mayor la diferencia de edad, pero nos llevábamos bien. Al año siguiente ya éramos casi todos de la misma generación. No lo sé. El caso es que había también muy buen ambiente y eso ayudaba.

—Casi diez años después, ¿se siente un poco como aquellos Alfonso Reyes o Alberto Herreros?

—No. Realmente, no. No sé cuántos años me quedarán. Eso no se sabe nunca. Aquí aprendes un poco de todos y todos aprenden de ti. No importa la edad. En la selección no hay veteranos y jóvenes. Es una familia.

—¿Tiene algún recuerdo especial de aquellos primeros días?

—Recuerdo mi cena de matrícula. Fue como un bautizo. Ser oficialmente de la selección. Se portaron muy bien. Siempre ha sido fácil meterse en este grupo.

—A Ibaka tampoco le está costando.

—Ya lo veis. Se ha adaptado perfectamente. Todos le estamos ayudando. Además de buen jugador, es una gran persona y creo que la adaptación ha sido buena y rápida.

—Hay quien dice que lo más español que tiene es el pasaporte...

—¡Que va! Si tiene unas expresiones más españolas que cualquiera de nosotros. Habla con él un rato y verás. Está super ilusionado, tiene muchas ganas y cuando es él el que pide ser español, no hay nada más que hablar.

—Su último verano fue muy movido. ¿Qué le dolió más entonces, su lesión con España o el adiós de Chris Bosh a Toronto?

—La lesión, sin duda. Son momentos que ningún jugador quiere pasar. Yo he pasado dos años mal, con lesiones, y espero que eso sea una página pasada. Son gajes del oficio. Lo de Chris Bosh, hay que aceptarlo. Los buenos jugadores van y vienen. La NBA es así. Chris (Bosh) es un amigo, un gran jugador, pero son cosas que pasan. Lo de las lesiones es peor.

—¿Cuando sale a entrenar se le viene a la mente la lesión?

—Nunca sabes si va a volver a pasar o no. Es algo que está ahí siempre. Igual que llevo todo el año en los Raptors y no me he lesionado, con la selección tampoco debería pasar nada.

—¿Calderón también se indigna?

—Claro (se pone serio). Ahora mismo, por ejemplo, con lo que está pasando en África. No podemos quedarnos parados. Necesitan nuestra ayuda. Hay muchos problemas en el mundo, pero ver cómo se están muriendo muchos niños por falta de comida es muy duro y tenemos que echar todos una mano. Hay que apoyar a Unicef para que el problema se arregle lo antes posible.

—Con el ritmo vertiginoso que llevan, ¿le da tiempo a seguir la actualidad?

—Por supuesto. El baloncesto es muy importante, pero cosas como las que están ocurriendo en África lo son más todavía…